La venta de los Dogders llevaba implícito un acuerdo secreto de reparto de derechos televisivos que enoja al resto de franquicias

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Cuando a finales del mes de marzo del presente año se anunciaba la compra de los Dodgers, el mítico equipo baseball,  por un grupo inversor encabezado por Magic Johnson, desembolsando más de 2.000 millones de dólares para ello, convirtiendo la operación en el mayor desembolso jamás realizado por la adquisición de cualquier franquicia deportiva de cualquier deporte, muchos se llevaron las manos a la cabeza ante las cifras barajadas. Sin embargo, ahora, casi seis meses después, se demuestra que el pretendido salto al vacío del Guggenheim Baseball Management (así se llama el grupo comprador) no era tal si no que saltaba con red.

Finales del mes de marzo. El mundo del deporte y de los negocios recibe, conmocionado, la noticia de la adquisición por parte del Guggenheim Baseball Management, grupo inversor que tenía entre sus miembros al multimillonario Steven Cohen, además de figuras destacadas como Mark Walter, Peter Guber o Stan Kaste, y encabezado por Magic Johnson, se hacía con la subasta de Los Ángeles Dodgers de la MLB por la escalofriante cifra de más de 2.000 millones de dólares. No fueron pocos los que, en aquel momento, se llevaron las manos a la cabeza ante el vértigo de las cifras de la operación, la mayor cantidad de dinero jamás desembolsada por cualquier franquicia deportiva. Y no fueron pocos tampoco los que ya, desde un primer momento, auguraron que el traspaso tenía ‘truco’.

Hoy, casi seis meses después, el tiempo ha dado la razón aquellos que ponían en duda el enorme riesgo que corría el nuevo grupo inversor, al conocerse que los Dodgers tenían un acuerdo secreto con la MLB para limitar el dinero que debían reportar a la liga del montante total que le corresponde por el reparto de los derechos televisivos, a diferencia de lo que ocurrirá con el resto de los otros 29 equipos, lo que ha supuesto que muchas de estas otras franquicias pongan el grito en el cielo.

El acuerdo en sí encierra jugosas condiciones para los Dodgers, pero quizás lo que ha soliviantado al resto de franquicias de la liga es el que limita a ‘tan sólo’ 84 millones de dólares el dinero que como máximo anualmente deberán ‘ceder’ a la liga del montante total de los ingresos que la franquicia reciba en concepto de derechos televisivos. Esa cuantía, que a priori parece gigantesca, se reduce bastante cuando analizamos la cifra que, anualmente, recibirán los Dodgers por derechos televisivos: 250 millones de dólares. Esto implica que los Dodgers podrán ‘disfrutar’ de unos 175 millones de dólares al año procedentes de la televisión, cifra muy superior a la que recibirán finalmente, una vez deducidas las aportaciones a la MLB, el resto de franquicias.

Según fuentes cercanas a las negociaciones, éstas confirman que el acuerdo se fraguó para tratar de ayudar a salir de la bancarrota a los Dodgers, que entraron en esa situación en el año 2011 y que a punto estuvo de provocar su desaparición. Y las mismas fuentes, en su defensa, aluden que se informó al resto de propietarios del mencionado acuerdo. Lo cual implica que, en aquel momento, el resto de dueños no fueron muy conscientes de lo que suponía la aceptación del mismo, o bien que alguien ha jugado con las cartas marcadas en esta partida, no siendo del todo sincero con los demás.

De igual modo, al conocerse este hecho, se explica ahora mismo la decisión de uno de los pretendientes en adquirir los Dodgers, Mark Cuban que, a mitad de proceso, retiró su oferta afirmando que “hay interesados en el procedimiento que están más interesados en comprar unos derechos televisivos que en comprar una franquicia de baseball”, declaraciones que ahora toman sentido. Este pacto secreto justifica de sobra el pago de un 75% más por la franquicia del precio estimado que valía por la prestigiosa revista Forbes.

La cuestión, a día de hoy, es lo que afirman Michael Kramer, expresidente de los Rangers de Texas, que afirma que, una vez conocido esto, más de una franquicia golpeará en las puertas de la MLB preguntando “¿Y por qué ellos sí y yo no?.