La Senyera del Barça: cuando el marketing choca con la superstición

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Miércoles, 19 de Junio de 2013. 23h00. El FC Barcelona pone a la venta a través de sus tiendas oficiales la nueva camiseta que el conjunto catalán utilizará durante la presente temporada 2013/2014, y que Nike ha diseñado con los colores de la Senyera. Rápidamente, las unidades que tenían en la tienda oficial del Camp Nou se agotaron.

A partir de aquí, todas las partes dentro del organigrama culé, incluída Nike, han reconocido abiertamente el éxito de la elección de este diseño para la nueva camiseta del FC Barcelona, convirtiéndose rápidamente en una de las más vendidas de toda la historia azulgrana hasta situarse, en la actualidad, como la segunda camiseta más vendida de la historia del club, un éxito desde el punto de vista comercial, de marketing y, sobre todo, económico. Es tal el éxito, que tanto marca como club han decidido continuar con el diseño en los próximos años dada la buena acogida que la misma ha tenido entre la afición azulgrana. Hasta tal punto es así, que el presidente Sandro Rosell pretendía que la misma se convirtiera, a partir de la temporada próxima, en la segunda equipación del conjunto blaugrana, algo que contractualmente no puede ser dado que Nike, por contrato como decimos, se reserva el derecho a elegir el diseño de la segunda equipación del conjunto catalán durante los años que dure la vigencia del contrato que le une a la entidad presidida por Rosell.

Sin embargo, estos buenos vaticiones que augura la comercialización continua, en próximas temporadas, de la exitosa Senyera, ha encontrado un importante obstáculo que amenaza seriamente con que la misma pase a convertirse, de buenas a primeras, en la tan temida por marcas y clubes “Cursed Shirt” particular del FC Barcelona y Nike, las famosas “Camisetas Malditas”.

Temporada 2009/2010. La multinacional alemana adidas diseña como segunda equipación para el Chelsea británico una camiseta en franjas azul marino y gris y detalles en amarillo fluorescente. Aquella temporada el Chelsea jugó cuatro encuentros con la citada camiseta y perdió los cuatro. Pero no sólo eso. Con esa camiseta, tres puntales del equipo se lesionaron: Ashley Cole, John Terry y Salomon Kalou. Todo esto junto provocó que plantilla, cuerpo técnico y aficionados calificaran a la camiseta como maldita, una camiseta que el diario británico The Sun bautizó como “Cursed Shirt”, apelativo con el que se conoce desde entonces a las camisetas malditas o gafes de los clubes y marcas comerciales. Ni que decir tiene, los datos de venta de la citada camiseta del Chelsea aquella temporada fueron desastrosos.

Desde entonces, uno de los grandes temores de las multinacionales de ropa deportiva encargadas de la sponsorización técnica de los clubes de fútbol es pinchar con una camiseta sea vista como maldita no ya sólo por los aficionados, sino por los propios jugadores de ese club que, dado las supersticiones existentes dentro del mundo del deporte, tratarían de utilizarla lo menos posible, lo que redundaría negativamente en la imagen de la misma y en la comercialización de ella por parte de la marca.

Pero, ¿hay motivos que lleven a pensar a Nike que está ante su particular “Cursed Shirt”? Agarrándonos a los fríos números, sí. Más que suficientes. El FC Barcelona debutó con la exitosa, al menos desde el punto de vista comercial, Senyera en partido de pretemporada que le enfrentó al Bayern de Munich alemán dirigido por su ex entrenador, Pep Guardiola. El encuentro ante sus ex pupilos se resolvió con un rotundo 2-0 a favor de los alemanes en lo que sería el pistoletazo de salida de una serie de resultados negativos del cuadro catalán con la camiseta de la Senyera que ha comenzado a llevar a los propios jugadores el temor de que estén ante una camiseta maldita. Y los resultados parecen ir en esa dirección. Desde entonces, otros cuatro encuentros han sido disputados por el FC Barcelona con ese uniforme con un resultado claramente negativo: tres empates (1-1 ante el Atlético de Madrid en la Supercopa de España; 0-0 ante el Osasuna en encuentro de la Liga BBVA y 1-1 ante el Milan AC en partido correspondiente a la fase de grupos de la Champions League) y una derrota (1-0 ante el Athletic de Bilbao en la última jornada liguera).

Ante este panorama, Nike y el FC Barcelona se encuentran ante el temor de que la segunda camiseta más vendida de la historia del club catalán, la conocida Senyera, caiga en la desgracia de ser considerada por los jugadores como una camiseta maldita, algo que han comenzado a difundir los medios de comunicación ante la serie de malos resultados que ha cosechado el cuadro azulgrana vestido con este uniforme. De ser ello así, la superstición de los jugadores de la primera plantilla se encargaría de hacer el resto hasta el punto de llegar a repudiar a la citada camiseta, lo que provocaría un serio descalabro en las finanzas tanto de Nike como del FC Barcelona.

Es más que evidente que estamos ante un choque frontal entre el marketing y los negocios y la superstición. Hay muchos millones en juego como para detenerse a pensar en supuestas camisetas malditas. La pregunta ahora es si se atreverá el club azulgrana a forzar a sus jugadores a disputar sus encuentros con su particular “Cursed Shirt” anteponiendo el negocio a la superstición y los resultados. El tiempo dirá. Nunca una “Cursed Shirt puede provocar tanto daño en la economía de un club y de una marca.