La sentencia Murphy enoja a la Premier League y a Rupert Murdoch

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Y pasó lo que nadie esperaba. Que el pez chico se comió al pez grande. Que David venció otra vez a Goliat. En definitiva, que Karen Murphy venció en su demanda a las todopoderosas Premier League y British Sky Broadcasting Groups (BSkyB).
El caso es el siguiente: hace seis años, la Premier League y Sky presentan una demanda conjunta en los tribunales contra la dueña de un pub inglés, Karen Murphy, por ofrecer los partidos de la liga inglesa a través de un canal griego para ahorrarse el coste de la televisión de pago propietaria de los derechos del fútbol de la Premier League en el Reino Unido.

La dueña del local argumentó durante un proceso judicial que ha durado seis años que “no podía permitirse pagar” las 700 libras al mes (840 euros) que le reclamaba la cadena Sky por ofrecer partidos de fútbol en su bar.Por ello, explicó, instaló un decodificador extranjero para mostrar los encuentros de la liga inglesa a través del canal griego Nova, por el que pagaba 800 libras al año (960 euros). Y los jueces ingleses dieron la razón a los demandantes y fallaron en contra de la demandada, que llevaba hasta ahora pagados cerca de 9.000 euros en concepto de multas y costes, pero lejos de intimidar a Murphy, propiciaron que la misma recurriera a nivel europeo.

Y ahí la cosa cambió. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) el pasado mes de octubre falló a su favor argumentando que ese tipo de limitaciones van en contra del mercado único europeo y que, por tanto, toda normativa nacional que prohíba importar, vender o utilizar tarjetas decodificadoras extranjeras “no puede justificarse con el objetivo de proteger los derechos de propiedad intelectual”. Ante esta sentencia, inesperada para la Premier y BSkyB, el Tribunal Superior de Londres dio marcha atrás y retiró la condena que pesaba sobre la propietaria del local. Y a partir de ahí, los acontencimientos se han precipitado uno tras otro.

Para comenzar, la Premier League, apoyada por la BSkyB, puso en marcha una campaña de anuncios advirtiendo a pubs y discotecas que va a tomar medidas contra aquellas emisiones no autorizadas de los partidos de fútbol, a través de los vínculos vía satélites extranjeros. Campaña que no tiene muchas esperanzas de coaccionar a los propietarios de pubs ingleses ante la sentencia a su favor en el caso Murphy.

Ante esta situación, se ha abierto un duro debate en la liga inglesa, que poco a poco va extendiéndose al resto de ligas, sobre la gestión de los derechos futbolisticos fuera de las fronteras nacionales en la que se desarrolla cada liga. Si para cualquier liga ya es de por si un problema, en Inglaterra y en la Premier el problema se multiplica exponencialmente, pues una de las medidas que la Premier adoptó para promover la asistencia a los estadios fue la no emisión, a nivel nacional, de los partidos del Chelsea, Manchester United o Liverpool, los sábados a las cuatro de la tarde, con el objetivo de beneficiar en taquilla al club rival que juegue contra estos equipos. Y dada la magnitud del problema, la Premier League ha adoptado una postura sin precedentes, radical para muchos, que marcará la negociación de los contratos futuros de los derechos de emisión de la Premier a nivel internacional. Football Association Premier League ha decidido que desde ayer sábado. 03 de marzo de 2012, ninguna operadora que se reciba en el Reino Unido (Plataformas de Hispasat, Astra y Hot Bird, especialmente) pueda emitir más de un partido simultaneo a las 16:00 del sábado.

Este anuncio va a suponer un auténtico maremoto en el panorama de transmisiones a nivel mundial. Por de pronto, provocará que en toda Europa 5 partidos por jornada, en principio y como mínimo, se queden sin emisión en directo, quedando, por tanto, la cobertura de directos por debajo de las ligas de Italia y España, e igualandose a la liga alemana (que permite poder comprar partidos adicionales), la liga portuguesa y la argentina. En España, sólo el acuero entre PRISA y Mediapro de compartir la Premier y emitir cinco partidos cada uno, permitirá que sea de los pocos países de Europa en el que se puedan ver dos partidos a esa hora, las cuatro de la tarde
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Una sentencia, en definitiva, que cambiará la forma de negociar de las ligas europeas, sus derechos de emisión.