La renovación de Messi tropieza con sus derechos de imagen

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Mayo 2013. EL FC Barcelona anuncia el fichaje de la que está llamada a ser la nueva estrella del fútbol brasileño y mundial, Neymar Jr., un anuncio que llega después del descalabro de la entidad azulgrana y de su gran rival, el Real Madrid, en la Champions League, a manos de las legiones alemanas del Bayern y del Borussia. Un golpe de efecto el citado anuncio, en definitiva, para tratar de calmar las voces críticas de los aficionados con la actuación del equipo y, además, un duro golpe también para el Real Madrid, que se quedaba sin capacidad de respuesta no sólo ya para la eliminación del equipo en Champions ante sus aficionados sino por ver como uno de sus grandes objetivos, Neymar, acababa recalando en las filas azulgranas.

La eliminación de la Champions precipió los acontecimientos. Para tratar de ocultar el desastre en la competición, ambos clubes enviaron a delegaciones a suelo
brasileño para tratar de convencer al futbolista. La madridista, con
una oferta de 11 millones de euros para el jugador y 65 millones de
euros al Santos, club al que pertenece. La azulgrana, una oferta de 7
millones de euros para el jugador y algo menos de 35 millones para el
club. La solución: Neymar se va al FC Barcelona. 

¿Cuál fue la clave? Se preguntaron muchos. La respuesta: los derechos de imagen. El Real Madrid le ofrecía 11 millones de euros, situándolo a la altura
de Cristiano Ronaldo dentro de las nóminas del club, pero sin embargo,
le exigía que entregara al club el 50% de los derechos de imagen que
generara el jugador. El FC Barcelona, por el contrario, le ofrecía una
nómina de 7 millones de euros pero con el 100% de los derechos de
imagen, algo que el cuadro azulgrana o no ha sabido o no ha podido o no
ha querido gestionar entre sus grandes estrellas al estilo de lo que
hace el Real Madrid si bien desde dentro del conjunto azulgrana ya
avisan que será una cuestión que se deberá afrontar más pronto que
tarde. Con esa participación del club en los derechos de imagen del
jugador no se hace más que una financiación oculta del propio jugador
para su fichaje, o dicho de otra manera, un abaratamiento del montante
de la operación. En el FC Barcelona, Neymar tendría el 100% de sus derechos, lo que le reportaría como decimos
una cantidad mínima de 10 millones de euros al año, cifra que los
especialistas no se cansan de vaticinar que se multiplicaría
exponencialmente en los próximos años.

Sin embargo, la situación en can Barça ha dado un vuelco radical al respecto y el primer afectado puede ser la gran estrella del equipo, el considerado hasta cuatro veces Mejor Jugador del Mundo: Messi. El jugador argentino, a través de sus representantes, y el FC Barcelona, han iniciado las negociaciones para una mejora del contrato de Messi, algo que demandaba en los últimos tiempos el entorno cercano al jugador y a lo que el club azulgrana se ha avenido a poner en marcha aunque con la introducción de unas variables que no han hecho ni pizca de gracia a los representantes del crack: los derechos de imagen. Así, el FC Barcelona quiere ahora poner en práctica la política del Real Madrid con sus cracks. Cristiano Ronaldo cobra un sueldo de 18 millones de euros fijos netos del Real Madrid. A cambio, se queda con una importantísima parte de los derechos de imagen generados por el portugués. Y eso es lo que quiere copiar el FC Barcelona, que ha trasladado a Messi y sus representantes, entre ello su padre, que está dispuesto a elevar la ficha del jugador siempre que el argentino acepte repartir una parte de los casi 23 millones de euros que recibe de las ocho grandes firmas que utilizan su imagen con el cuadro azulgrana.

Messi sin embargo no acepta esta proposición. Sabe que ello supondría, en el conjunto, renunciar a una importante suma de dinero, casi más de lo que supondría el incremento en la ficha con el FC Barcelona. A lo sumo estaría dispuesto a acceder a que su imagen fuera utilizada en mayor medida por los patrocinadores oficiales del club catalán, lo que supondría un añadido de valor que podría poner encima de la mesa el Barça en las negociaciones con sus sponsors. Pero además, el club exige al argentino ciertos esfuerzos en sus patrocinios personales, alguno de los cuales choca frontalmente con los del FC Barcelona. Es el caso de Turkish Airlines, con quien Messi tiene un importante acuerdo de patrocinio personal firmado y que la compañía está sabiendo explotar de manera muy exitosa, algo que choca frontalmente con el actual principal patrocinador del club, Qatar Airways. Así, el Barça quiere que Messi rompa con Turkish Airlines, lo que le supondría dejar de ingresar 4,5 millones de euros anuales, con el objetivo de no perjudicar más la imagen de Qatar Airways. El aceptar esta imposición por parte de Messi supondría abrir la posibilidad de una ruptura total con sus patrocinadores, que se las pensarían dos veces antes de llamar a las puertas del argentino. Imaginemos que Messi, actual embajador de Samsung, ve como el club cierra un acuerdo con Nokia por ejemplo. ¿Renunciaría también?

La renovación de Messi es mucho más que un tira y afloja acerca de los millones de más o de menos que debe percibir del conjunto catalán el argentino. La hora de compartir los derechos comerciales de los jugadores en la entidad azulgrana ha llegado. Y el primero en pasar por caja es su buque insignia. ¿Aceptará el argentino las nuevas condiciones o resultará un fracaso estrepitoso el intento del Barça de adoptar la filosofía del Real Madrid en cuanto a negociaciones con jugadores se refiere?