La Premier negocia con el gobierno volver en junio

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Premier League
  • La liga británica es una de las más reacias a dar por concluido el campeonato en la temporada actual como consecuencia del coronavirus
  • Uno de los principales motivos, aparte de velar por la salud de jugadores y aficionados, es el enorme agujero económico que se generaría en la organización de suspender la temporada actual

A lo largo de toda esta crisis de emergencia sanitaria que azota al planeta hay dos países que han tratado, desde sus órganos rectores, por todos los medios, que la misma afecte, en cuanto a normalidad de sus ciudadanos en su día a día se refiere, lo mínimo posible a esa cotidianidad: los Estados Unidos y el Reino Unido.

Show must go on

Centrándonos en la parcela deportiva, la postura de sus dos máximos dirigentes, Donald Trump y Boris Johnson, está siguiendo caminos paralelos: ambos desean que las grandes competiciones deportivas de sus respectivos países continúen disputándose y retornen a la normalidad lo antes posible. En el caso estadounidense además, con reuniones directas de su presidente con los máximos dirigentes de las grandes ligas norteamericanas para recomendarles que vuelvan a la competición cuanto antes.

En el Reino Unido, si bien no de una manera tan descarada, la postura del ejecutivo británico es prácticamente la misma: el deporte, uno de los principales entretenimientos de la sociedad británica, debe continuar, una postura que encuentra su cruce de caminos con los máximos responsables de la Premier en un asunto clave: el enorme impacto económico (negativo se entiende) que la cancelación de la competición británica tendría en la organización de producirse.

Primer Intento: junio

El descalabro económico que supondría dar por finalizada la competición en el momento actual ha sido valorado por los dirigentes de la Premier League como multimillonario: la pérdida de ingresos procedentes de patrocinadores, derechos televisivos, apuestas o taquilla provocarían un agujero de difícil solución tanto para el organismo como para los clubes participantes, amén de las complicaciones que surgirían a nivel deportivo a la hora de determinar posiciones, ascensos y descensos.

Por tal motivo, la confluencia de intereses del gobierno británico con la Premier League desembocó en una reunión celebrada el pasado viernes en la que se puso encima de la mesa una propuesta de vuelta a los terrenos de juego (si la situación sanitaria lo permite) a partir del próximo mes de junio, no descartando ningún escenario, tanto el de jugar los partidos a puerta cerrada como el de buscar alguna vía para que los aficionados pudieran ir accediendo a los estadios siempre garantizando las medidas de seguridad sanitarias mínimas.

Paralelamente a esta reunión, se celebraba otra con las principales cadenas televisivas propietarias de los derechos de la Premier League como Sky o BT para incrementar el número de retransmisiones en directo de cada jornada al objeto de que los aficionados pudieran tener acceso (en caso de continuar con el confinamiento de la sociedad británica) al mayor número de partidos posibles, en un intento a la desesperada porque el impacto de dicha situación (disputarse los partidos sin público) tuviera el menor efecto posible sobre los patrocinadores oficiales de la liga.

Aún no hay medida tomada pero la Premier ya ha comenzado a sondear la postura de los grandes clubes al respecto, una postura que conoceremos en los próximos días y que puede traer como inmediata consecuencia que una de las grandes ligas europeas vuelva a la competición, rompiendo la tendencia existente en el fútbol europeo.