La Premier League ya tiene su caso Sterling

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Después del enorme escándalo que Donald Sterling, dueño de Los Angeles Clippers, ha generado dentro de la NBA y que propició que muchos sponsors retiraran su apoyo a la franquicia en tanto en cuanto no se aclarara el mismo, la Premier League va camino de vivir su propio caso Sterling en la figura de su presidente y máximo dirigente, Richard Scudamore, cuya salida de tono ya ha propiciado la marcha de uno de los principales patrocinadores de la competición.

La semana pasada, cuando todo el mundo del fútbol estaba pendiente de la llegada de uno de los acontecimientos más importantes a nivel mundial dentro de este deporte, la Final de la Champions League de esta temporada que iba a enfrentar en Lisboa al Real Madrid y al Atlético de Madrid, el fútbol inglés se conmocionaba con un escándalo que destapaba el diario británico Sunday Mirror y que amenazaba con hacer revivir en la Premier su particular versión del caso Sterling que vivió la NBA (y que todavía vive) hace tan sólo unas semanas.

En esta ocasión, el Donald Sterling particular de este caso que ha amenazado seriamente la imagen de la competición británica, una de las más importantes del mundo, es el Director General de la Premier League, Richard Scudamore, que vio como dicho diario destapaba unos emails que el directivo inglés envió a un amigo jurista y en el que criticaba duramente a una compañera de trabajo, con improperios como “el carácter irracional de las rajas (mujeres)” además de intercambiar varios chistes vejatorios hacia la mujer.

La filtración rápidamente corrió como la pólvora y el pasado lunes el dirigente inglés presentó sus excusas a los clubes que integran la Premier con el objetivo de evitar con ello una sanción disciplinaria que hiciera peligrar su status en el organismo. Sin embargo, la mecha del daño ya estaba encendida. El escándalo ya estaba de lleno en la sociedad inglesa, y aunque Scudamore recibió el apoyo de hasta 17 clubes de la Premier, entre ellos la directora general del Sunderland, Margaret Byrne, una mujer con enorme influencia dentro del fútbol de las islas, personalidades como la Ministra de Deportes, Helen Grant, o el presidente de la Federación Inglesa de Fútbol, Greg Dyke, criticaron abiertamente los comentarios de Scudamore, que calificaron los correos del dirigente como inaceptables e inapropiados. 

Pero no se quedaron ahí las muestras de desacuerdo con las manifestaciones del máximo representante de la Premier League. Al igual que sucediera en el caso Sterling en la NBA, la competición británica, a semejanza de lo que vivieron los propios Clippers, vieron como uno de los principales soportes económicos de la misma, uno de sus mayores patrocinadores, la entidad financiera Barclays, adoptaba una postura radical con dichas declaraciones, las cuales rechazó enérgicamente al tiempo que mostraba su decepción por el todavía responsable de la competición. Hasta el punto es así, que medios británicos como la prestigiosa BBC advierten que la entidad ha adoptado una postura radical y tajante de manera unilateral y como rechazo a dichas manifestaciones: ha decidido no renovar el contrato de patrocinio de la Premier que expiraba en el año 2016.  Teniendo en cuenta que Barclays aporta hasta 50 millones de euros anuales, la no firma de dicha renovación una vez expire es un duro varapalo para la competición, que llevaba recibiendo el dinero de Barclays desde que se uniera en el año 2001, esto es, unos 450 millones de euros. Y aunque la entidad se encontraba en negociaciones para ampliar la relación más allá de 2016, y que muchos consideran que los verdaderos motivos responden a la difícil situación económica que vive la misma (con una política de recortes y despidos, unos 20.000 empleados hasta 2016), desde la firma defienden que los verdaderos motivos es el rechazo total a las declaraciones del dirigente de la Premier, que podría dañar seriamente la imagen del banco a nivel nacional e incluso internacional.

Un nuevo caso Sterling amenaza la Premier. Su nombre,el caso Scudamore, y sus consecuencias, ya han comenzado a sentirse en la competición británica.