La posible llegada de Mourinho complica la continuidad de Nike en el PSG

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Si hay un sector dentro de la sociedad donde los rumores son continuos, ese no es otro que el del deporte. Y dentro del deporte, si hay uno donde los dimes y diretes, donde lo que ayer era negro hoy ya es blanco, donde nada tiene el valor de lo que aparenta y lo que se aparenta muchas veces carece de su valor real, ese es el mundo del fútbol.

Y en España, tras conocerse cuál será el destino del ex-entrenador del FC Barcelona, Pep Guardiola, que recientemente ha unido su futuro al Bayern de Munich, ahora todas las miradas se fijan en su némesis en el Real Madrid, en José Mourinho, al que no pocos sitúan fuera del conjunto blanco una vez finalice la presente temporada.

La verdad sea dicha, el presente del entrenador portugués en el club blanco siempre ha estado en entredicho prácticamente desde su llegada al conjunto que preside Florentino Pérez. Los rumores sobre su posible salida han estado unidos al polémico caracter del portugués casi desde sus inicios como entrenador del Real Madrid. Pero esta temporada, esos rumores están llegando a la antesala de la noticia y en los mentideros futbolísticos de la capital de España, pocos dudan de su más que segura salida del club merengue a final de la presente temporada: sus continuos enfrentamientos con la prensa, sus habituales salidas de tono y, sobre todo, su recientes confrontaciones con jugadores idolatrados en la casa blanca, como Iker Casillas, Sergio Ramos o el propio Cristiano Ronaldo, que ha provocado que la afición vaya manifestando su disconformidad con el portugués, son los argumentos que presentan los defensores de la marcha del ‘Special One’ de Madrid a finales de esta campaña.

Así pues, partiendo desde este punto de origen, era de esperar que los rumores se dispararan acerca de dónde podría recabar el entrenador luso en caso de salir del Real Madrid. Su retorno al Chelsea, su llegada al Manchester United para sustituir a Ferguson o incluso su vuelta al Inter son algunos de los destinos que se han puesto encima de la mesa. Sin embargo, si hay un club que parece llevar la delantera en todo este asunto por varias circunstancias, ese parece ser el PSG francés del jeque Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, que llegó con sus petrodólares a través del Qatar Investment Authority y que está convirtiendo al club, con sus fichajes multimillonarios, en oscuro objeto de deseo de futbolistas y entrenadores.

No es objeto de Marketing Deportivo MD entrar a valorar las repercusiones que a nivel deportivo ese posible destino para el entrenador luso podrían acarrear. Sin embargo, sí que lo es analizar un posible desembarco de Mourinho y todo su equipo en el PSG desde el punto de vista del marketing deportivo. Y aquí también hay mucha tela que cortar, puesto que su llegada al club parisino inquietaría, o más bien debería inquietar, y mucho, a uno de los principales patrocinadores, actual sponsor técnico, del club galo: la firma norteamericana Nike.

Nike tiene en su poder actualmente la sponsorización técnica del club parisino, concepto por el que la firma norteamericana abona al club la nada despreciable cantidad de
6,3  millones de euros al año, muy lejos de lo que cobran los grandes
gigantes de la mercadotecnia como Manchester United, Real Madrid o Barcelona, pero en unas cifras más que ‘aceptables’ para el resto de clubes. Para los que aún os preguntéis como la llegada de Mourinho podría hacer temblar los cimientos de la relación Nike-PSG, vayan algunos datos a continuación.

Para comenzar a fundamentar los temores de Nike, tenemos, como no, a su gran rival Adidas metida en todo este complejo esquema. Mourinho es un hombre Adidas. Un importante embajador de la marca, quizás el más importante a nivel de entrenadores a la espera del posible fichaje de Guardiola por la firma de las tres rayas tal y como os comenté ayer. No en vano, la relación es tan comprometida por ambas partes, que no es difícil ver al entrenador del Real Madrid ataviado con prendas para protegerse el cuello del frío durante los partidos oficiales del club blanco con el logotipo de la marca alemana bien visible, algo que no es casual evidentemente. Este simple gesto del portugués le reporta al luso 750.000 euros. ¿Qué tiene que ver eso con Nike? Muy sencillo. En el Real Madrid la ‘confrontación’ que se produciría entre Nike y Adidas no tendría lugar toda vez que el sponsor técnico del conjunto blanco es precisamente la marca alemana. Sin embargo, en el PSG se produciría una situación que Nike tendría complicado evitar. Así, Nike se encontraría con que en las portadas de los diarios, cada vez que apareciera Mourinho aparecería publicitando a su gran rival, a pesar de ser Nike quien sponsorice técnicamente al PSG. El asunto podría haberse paliado si el luso dirigiera los encuentros, como hacen muchos colegas de trabajo, con chandal o ropa deportiva. Pero el gusto del portugués por vestir elegantemente durante los partidos oficiales impediría en todo momento la vinculación del logotipo de Nike al entrenador luso. Sería complicado que los norteamericanos admitieran una situación como la descrita. ¿La solución? Tratar de llevarse al portugués a Nike. Pero ya sabe que eso le supondría superar lo que actualmente le paga Adidas, harto ya complicado y, esperar la más que posible contraoferta alemana.

Pero no es éste sólo el flanco de batalla que debe preocuparle a Nike y que surgiría en el PSG con la llegada del entrenador portugués. Hay otro y mucho más preocupante. Como ya se ha dicho, Nike ostenta la sponsorización técnica del club a razón de 6,3 millones de euros anuales, algo que el actual dueño del conjunto parisino considera poco menos que una afrenta para el nivel que considera tiene el club. La llegada de Adidas de la mano de Mourinho lograría abrir una importante vía de entrada en el muro de contención de Nike dentro del PSG. Pero, más que para la llegada de la propia firma alemana, que podría sopesar ‘atacar’ dicha sponsorización de Nike, sería para la salida de Nike del PSG. En el núcleo del PSG el objeto de deseo es ver a la firma de ropa deportiva Burrda como sponsor técnico del club francés. ¿Por qué Burrda? Muy sencillo. Burrda pertenece al grupo suizo Pilatus Sports Management
SA, un grupo que está participado, fundamental y principalmente, por un
importante fondo de inversión qatarí. Y ahí las cosas ya van hilando
unas con otras. La presencia del jeque qatarí en el PSG acercaría
posiciones con la marca suiza que ya se ha postulado para ello. A Adidas esta decisión no le desagradaría. Más bien al contrario. Podría convivir perfectamente con una marca que, indudablemente, no le haría frente en el ámbito del patrocinio deportivo y tendría casi más repercusión su logo en el cuello de Mourinho que teniendo a Nike en el PSG. La jugada sería redonda para la marca alemana, que lograría desbancar a Nike de uno de los clubes importantes y pujantes en Europa, por lo que podría no pujar por hacerse con la sponsorización técnica del club francés para favorecer a Burrda. Sea como fuere, Nike vería el futuro más que complicado dentro del conjunto parisino.

Así las cosas, si bien las intenciones del nuevo dueño del PSG es que Burrda reemplace a Nike más pronto que tarde, lo cierto es que la firma norteamericana ha ido sorteando como bien ha podido las embestidas del PSG para o bien incrementar su oferta como sponsor técnico o bien echarse a un lado para dejar llegar a Burrda. Sin embargo, este status quo en el que Nike pareciera sentirse cómoda saltaría por los aires con la introducción de un nuevo elemento distorsionador de la especial situación de la marca norteamericana en el club francés: Mourinho. Su llegada junto a Adidas supondría un serio problema de difícil solución para Nike.

Las cartas están echadas. Tan sólo según se vaya aproximando el final de temporada comprobaremos la veracidad de los rumores que sitúan a Mourinho fuera del Bernabéu. Y mientras, Nike reza para que, caso de producirse, su destino no sea Francia.