La otra consecuencia del acuerdo Arsenal-Puma: África

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Uno de los grandes objetivos de los clubes deportivos, así como de las marcas comerciales, no es otro que el de expandir y consolidar sus respectivas marcas en nuevos mercados de los que extraer el máximo rendimiento posible.

Así, no es difícil observar el interés con el que las entidades deportivas (y por extensión, las marcas comerciales asociadas a ellas) han girado su foco de atención hacia mercados como el asiático, cada vez más presente en las agendas de eventos importantes de los diferentes clubes.

Pero no sólo Asia es uno de los mercados por conquistas. El continente negro, África, es otro de esos mercados a los que las grandes multinacionales de ropa deportiva junto con las entidades y clubes de fútbol han girado sus ojos, viéndolo como un diamante en bruto pendiente de explotar y del que pretenden obtener la máxima rentabilidad a sus inversiones.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, no es dificil imaginar que la preocupación que en los cuarteles generales de adidas y Nike provocó el acuerdo, sorpresivo acuerdo, del Arsenal con la firma alemana Puma, tenga mucha más extensión que la simple preocupación por perder un club de más o menos prestigio a nivel doméstico e internacional como es el caso del Arsenal.

Cuando hace tan sólo unos días se conoció la noticia del estratosférico acuerdo alcanzado entre los Gunners y la firma Puma, muy pocos vieron la dimensión real del problema que se les venía encima a las dos grandes marcas dominantes dentro del mercado y, por extensión, a otros importantes clubes británicos. Y es que no sólamente estaban cediendo parte de su territorio a un invitado sorpresa como era Puma en su particular guerra del reparto de la Premier League en suelo británico, sino que indirectamente, estaban cediendo poniendo en bandeja de plata a la marca alemana no de los mercados más apetitosos junto con el asiático: el mercado africano.

África siempre ha sido un objetivo Puma. En el año 1997, mientras adidas y Nike luchaban por conquistar el fútbol mundial, sobre todo el europeo y el sudamericano, la firma alemana comenzaba a asentarse en suelo africano a través de la selección de Camerún, una de las de mayor éxito por entonces del continente, que se hizo con la Copa Africana de Naciones en el año 2000 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sidney. A partir de ahí, la fama de la selección de Camerún por todo el continente se extendió como representante no ya de un país, sino de un continente entero, el africano, tantas veces minusvalorado. Y al lado de esta selección, estaba Puma. A partir de ahí, la marca fue consolidándose dentro de este mercado con el apoyo a diferentes clubes y selecciones nacionales que motivaron una importante presencia de la firma alemana por todo el continente, con importantes acuerdos no sólo a nivel deportivo sino poniendo en marcha importantes campañas de recaudación de fondos con fines sociales teniendo como medio vehicular el mundo del fútbol. De ahí no ha de extrañar que muchos de los grandes futbolistas africanos se vinculen con la marca alemana como brands ambassadors.

Pero ahora, con la unión de la marca a otra importante marca dentro del continente negro, la del Arsenal, que cuenta con millones de seguidores en el continente africano debido, sobre todo, a la presencia tantas veces de jugadores con raíces africanas en el conjunto de Londres, las posibilidades se multiplican exponencialmente.

En las dos entidades, tanto en el Arsenal como en Puma, son conscientes de que una explotación juiciosa de las sinergias que se darán entre ambas firmas durante su contrato pondrá en una situación de privilegio a las mismas frente a sus competidoras en el continente: el Arsenal frente a otros clubes y Puma frente a adidas y Nike, con lo que ello tendrá de positivo en la repercusión de ambas marcas en las economías de las mismas.

El fútbol también mueve millones de euros en África, y de eso son conscientes tanto los clubes y entidades deportivas como las marcas comerciales. Buena prueba de ello son las giras que cada vez más equipos hacen por territorio africano o las campañas comerciales que las marcas realizan con la presencia de importantes figuras de su portfolio.

El acuerdo entre Puma y el Arsenal ha cogido desprevenidos en todos los sentidos a Nike y a adidas. Y las consecuencias de ello es mucho más amplia de lo que en principio habían estimado. África se rinde al Arsenal y a Puma. Y en sus rivales se acaban de dar cuenta y no hay marcha atrás.