La NFL no quiere otro caso Sterling

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Jim Irsay, dueño de los Indianapolis Colt
  • La NFL impone una suspensión de 6 encuentros y una sanción de 500.000 euros al dueño de los Indianapolis Colt tras ser condenado por conducción bajo intoxicación
  • La liga pretende proteger un negocio valorado en más de 12.000 millones de dólares al año como es la propia NFL

Una de las grandes diferencias de las ligas norteamericanas de cualquier deporte con respecto a las del resto del mundo es el conocimiento que poseen las mismas de lo que tienen entre manos: un producto con un potencial de explotación comercial grandísimo que, bajo cualquier premisa, deben proteger para evitar que el mismo sea dañado y, por lo tanto, tener una repercusión negativa para sus propios intereses y el de las franquicias que integran ésta o aquélla competición.

Hace unos meses tuvimos un claro ejemplo con el escándalo Sterling en la NBA, que actuó de manera tajante, rápida y sin miramientos para cortar de raíz un asunto que amenazaba con llevarse por delante la reputación de la NBA y lo que es peor, provocar un serio descalabro económico en forma de huída de patrocinadores en la organización. Ahora es la NFL la que no quiere que se repita en el seno de su organización otro posible caso similar al del ex propietario de los Clippers.

Suspendido el dueño de los Indianapolis Colt

El asunto lleva ya un largo recorrido. El pasado mes de marzo, el dueño de los Indianapolis Colt, Jim Irsay, es pillado conduciendo bajo los efectos de analgésicos, lo que le trajo como consecuencia inmediata la suspensión de su permiso de conducir a la espera del dictamen acordad por un juez, dictamen que ha llegado hace tan sólo unos días y que, además de la citada suspensión, se le ha condenado por un delito menor por conducir en estado de intoxicación, con una pena de un año bajo libertad condicional con prohibición absoluta de consumir bebidas alcohólicas durante ese periodo.

Nada más conocerse la sentencia, la NFL actuó de inmediato para sancionar al propietario de los Colts con la suspensión durante los 6 primeros encuentros de la temporada además de una multa de 500.000 dólares como consecuencia de violar las normas de conducta establecidas por la organización para cualquiera de los miembro sintegrantes de la misma, en aras a proteger un producto, la propia NFL, que genera millones de dólares al año para la liga.

La NFL, una máquina de hacer dinero

En la NFL no querían ni por asomo vivir un escándalo como el de Sterling en primera persona, aunque los hechos que lo provocaron han sido radicalmente distintos. Pero aún así, han preferido preservar la imagen de la liga con el objeto de no dañarla y, por lo tanto, no repercutir de manera negativa en sus intereses.

La NFL es una auténtica máquina de hacer dinero. Es la competición de las cuatro grandes del deporte norteamericano que más dinero recauda al año: más de 12.000 millones de dólares. Pero ya ha cerrado acuerdos para el periodo 2014-2021 relativos a los derechos de televisión que le reportarán más de 5.000 millones de dólares. Con estas cifras, no es difícil pensar que los objetivos marcados por los máximos responsables de la liga, elevar la cifra de ingresos al año hasta los 25.000 millones de dólares en los próximos 15 años. Con objetivos como éste, se entiende la protección que de su producto hace la NFL y de la sanción al dueño de los Colt.