La NCAA perdió 1 billón de dólares tras suspender el March Madness

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March Madness
  • La suspensión de la edición del año 2020 tras la crisis del Covid-19 ha asestado un duro golpe a la NCAA del que ahora mismo desconocen si podrán recuperarse

Fue la primera dentro del deporte estadounidense en tomar la decisión y ha sido la primera en conocer, en primera persona, las consecuencias de adoptarla, unas consecuencias (sobre todo económicas) que tienen como gran referencia las grandes ligas norteamericanas a la hora de adoptar lo que consideran una decisión crucial en sus respectivos futuros.

Un negocio millonario

Los números asustan. Y teniendo en cuenta los mismos, no es difícil comprender la complicada decisión a la que se han tenido que enfrentar los rectores de la NCAA, la organización que dirige el baloncesto universitario en los Estados Unidos y que es uno de los principales eventos deportivos amateurs del mundo.

A pesar de que los jugadores no perciben sueldo, el March Madness es un negocio multimillonario. De los 1.200 millones de dólares que la NCAA generó en el año 2019, 1.000 millones procedieron del conocido como March Madness, el torneo de baloncesto universitario que cada primavera se disputa en los Estados Unidos y en el que participan hasta 68 universidades del gigante norteamericano. La crisis de emergencia sanitaria que afecta a todo el mundo ha provocado finalmente que, en la edición de este año, se haya tenido que tomar la decisión de cancelarlo, con pérdidas multimillonarias para la NCAA.

Un golpe irrecuperable

La NCAA recibe solo en concepto de derechos audiovisuales más de 700 millones de dólares anuales hasta el año 2024. A partir de aquí, la cifra se dispara hasta los 1.100 millones de dólares hasta el 2032. Y aunque las grandes cadenas de televisión confían en que los seguros respectivos se hagan cargo de dicho desembolso, en la propia NCAA se pone en duda de la cantidad que percibirán en este 2020 tras la cancelación del evento. Pero no quedan aquí las cosas.

Las casas de apuestas cifraron el volumen de negocio en 2019 con el March Madness en más de 8.000 millones de dólares, del que una parte importante también recae en la organización. Patrocinios, venta de entradas y merchandising conforman el montante total de los más de 1.200 millones que se esperan de pérdidas en este 2020.

Atlanta, la otra gran perjudicada

No solo pierde la NCAA. Atlanta, sede de la Final Four de este año que debía haberse celebrado del 4 al 6 de abril, esperaba una repercusión en su economía que rondaría los 100 millones de dólares en hoteles, restaurantes, medios de transporte, etc… Para hacerse una idea, sólo la NCAA había reservado más de 32.000 habitaciones en una ciudad que esperaba recibir a más de 100.000 seguidores.

Y no parece haber solución a corto plazo. La NCAA ya tiene adjudicadas las sedes de las finales hasta el año 2026 por lo que Atlanta no podría intentar recuperar esas pérdidas hasta la edición del año 2027, unas pérdidas que la NCAA, en lo que a su economía se refiere, ya da por irrecuperables.