La NBA pone fin a su acuerdo más ruinoso

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La NBA ha puesto fin al posiblemente el negocio/acuerdo más ruinoso que jamás haya firmado a lo largo de toda su historia.

Para conocer los detalles de la misma, tenemos que remontarnos al año 1976. Los hermanos Ozzie y Daniel Silna eran los dueños de los Spirits of St. Louis, uno de los equipos que aún existían cuando desapareció la antigua American Basketball Association, la ABA, la liga que sucumbió a la llegada de la NBA.

El equipo fue uno de los excluidos en dicho año, 1976, en el proceso de transición entre la ABA y la NBA. En ese proceso, franquicias como los Nets, los Nuggets, los Pacers o los Spurs lograron ser absorvidos por la nueva competición. Sin embargo, el equipo de los hermanos Silnas quedó, sorpresivamente, fuera de ese proceso de absorción.

Decepcionados con ello, los Silnas al menos sacaron un “pequeño” acuerdo de la nueva competición, la NBA, por el que se garantizaban, como compensación, una compensación equivalente a una séptima parte de los ingresos de la televisión nacional que obtuvieran cada una de esas cuatro franquicias absorvidas, contrato que se mantendría mientras la recién creada competición tuviera vida.

Ese “pequeño” acuerdo compensatorio le ha propiciado a los hermanos Silnas el obtener de la NBA hasta ahora cerca de 300 millones de dólares.

La historia es una de las que mejor logran plasmar como la clarividencia de los hermanos Silnas y su abogado, no exento de un importante toque de suerte, logró anticipar que la nueva competición, la imberbe NBA, alcanzaría cotas hasta ese momento inimaginables, una clarividencia que no tuvieron sin embargo los gestores y promotores del nuevo proyecto de baloncesto norteamericano que ponía fin al hasta entonces existente, la ABA, y que respondía al nombre de National Basketball Association.

Esa clarividencia tardó en llegar a los nuevos gestores de la NBA y para cuando estos quisieron darse cuenta del alcance del acuerdo que habían firmado con los hermanos Silnas y su abogado, Donald Schupak, los términos legales del mismo impidieron una resolución del mismo que pusiera fin a ese dispendio a favor de los antiguos propietarios de los Spirits of St. Louis. Desde entonces, el departamento de abogados de la NBA ha tratado, por todos los medios, de obtener la resolución del contrato, por vía judicial, amparándose en unas poco claras motivaciones que argumentaban que el mismo no tenía validez jurídica dadas las nuevas circunstancias de la NBA y todo su entorno. Pero ante la imposibilidad de alcanzar el éxito por esta vía, finalmente se han tenido que sentar a negociar su resolución con la otra parte implicada en el proceso.

Y no ha sido hasta ahora, tras intensos meses de negociaciones, cuando ese acuerdo parece haber llegado a buen fin para la NBA. Y es que el pasado martes, después de enormes esfuerzos para lograr el visto bueno de los hermanos Silna y sus abogados, la NBA ha anunciado la resolución final del primitivo acuerdo, aunque ello no le va a salir ni mucho menos gratis.

Así, los Silnas se han sentado con los altos jefes de la NBA, todo su equipo de abogados y los representantes de las cuatro franquicias afectadas para lograr obtener otro acuerdo que dé por finalizado el anterior, igualmente lucrativo para los avispados hermanos. De este modo, los Silnas se han asegurado recibir, por adelantado, un pago de 500 millones de dólares para poner fin al continuo abono de pagos por parte de la NBA en un contrato que se auguraba eterno.

Además, se pone fin a una demanda que de manera paralela habían interpuesto los Silnas ante una Corte Federal en el que exigían una indemnización por derechos no recibidos en concepto de nuevos medios de emisión de los encuentros de esas franquicias a través de sistemas que en el año 1976 ni podían tan siquiera imaginarse, como pudiera ser NBATV.

En teoría, los hermanos podrían haber seguido ostentando este privilegio a perpetuidad según los abogados especialistas en la materia, más sin embargo, la actitud de los mismos y sobre todo, su edad, (Daniel, de 69 años y Ozzie, de 80) han pesado sobre su decisión final de no continuar batallando con un gigante como la NBA, una batalla que no obstante le reportaba pingües beneficios.

La avispada visión de los hermanos Silnas les llevó a firmar uno de los acuerdos más fructíferos en la historia del deporte y, sobre todo, en la historia de la NBA. No corrieron la misma suerte los dueños de Kentucky Colonels, otro de los equipos de la extinta ABA que no fueron absorvidos por la nueva competición, la NBA, pero que accedió a recibir una indemnización, inmediata, de 3 millones de dólares de la época. 
La NBA pone fin así a uno de sus peores acuerdos comerciales firmados jamás en toda su historia.