La NBA multa a los Spurs por no alinear a cuatro de sus estrellas sin motivo aparente

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En defensa del espectáculo y de la imagen de la propia NBA. Así puede resumirse el motivo por el que la Liga Norteamericana de Baloncesto ha impuesto una importante multa a los San Antonio Spurs.

Hace tan sólo unos días, los San Antonio Spurs disputó un encuentro de liga ante los Heat en Miami, encuentro que finalmente perdería por un tanteo de 105-100. Y para sorpresas de muchos, el entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, en una decisión controvertida no sólo para los ojos de los dirigentes de la NBA sino para sus propios aficionados, decidió que cuatro de las estrellas del equipo de San Antonio se volvieran directamente a San Antonio desde Orlando, anterior encuentro de los Spurs, sin razón alguna aparentemente, por lo que no disputaron el encuentro ante los Heat..

Los jugadores que no disputaron el encuentro no fueron otros que Tim Duncan, Manu Ginóbili, Tony Parker y Danny Green. Sin embargo, esta acción del entrenador de los Spurs no le ha salido barata a la franquicia. Y no hablamos sólamente a nivel puramente deportivo. Y es que, además de la derrota, la NBA ha multado por este hecho a la franquicia de San Antonio con nada más y nada menos que 250.000 dólares.

Para lo que desconozcáis el motivo, la sanción impuesta a San Antonio se basa en una norma aprobada por la propia NBA que data del año 2010 y en la cual, en aras de proteger la imagen de la propia NBA y garantizar el espectáculo, se prohibe dejar sin jugar a cualquier jugador apto para ello sin existir un motivo aparente y sin haber sido notificado el asunto a la propia NBA, a su rival y a la prensa.

La no convocatoria de dichos jugadores no fue finalmente reportada ni a la prensa, ni a los Heat ni a la propia NBA, que ha considerado que un hecho así atenta gravemente a la imagen de espectáculo que se quiere transmitir y evitar que los principales jugadores de los respectivos equipos no participen en encuentros que sus entrenadores no consideren importantes para su franquicia por uno u otro motivo con el afán de reservarlos para futuros choques. En definitiva, una decisión que le ha salido muy cara a los Spurs.