La maldición de Toronto sobrevuela la NBA

0
Toronto Raptors
  • A pesar del incesante interés de Donald Trump porque las grandes ligas reanuden la competición lo antes posible, en la NBA cada vez están más convencidos de terminar la temporada sin campeón
  • Cada vez que un equipo canadiense se alzó con el trofeo en cualquiera de las grandes ligas, al año siguiente no hubo campeón en lo que ya se conoce como La Maldición de Toronto

En un mundo como el del deporte, donde las supersticiones y manías tanto por parte de las entidades como de los propios deportistas están a la orden del día, hay una maldición que en los últimos días se está abriendo hueco a pasos agigantados en los Estados Unidos: la conocida como Maldición de Toronto.

Sin soluciones viables

La actual situación por la que atraviesa el deporte en todo el mundo como consecuencia de la grave realidad de emergencia sanitaria que asola el planeta debido al coronavirus ha dejado en el aire al disputa de las grandes competiciones deportivas a nivel mundial. Las competiciones de los Estados Unidos no iban a ser menos y en los organismos que dirigen las mismas ya hacen números acerca del impacto económico que sobre sus cuentas podría tener una cancelación definitiva de las mismas.

Entre estas competiciones se encuentra la NBA, que se afana por encontrar una solución viable a su situación, solución que como contábamos hace apenas unos días, queda reducida a dos alternativas: dar por finalizada la temporada o disputar una peculiar fase final en Las Vegas, opciones que no acaban de convencer a todas las partes y sobre las que se suma una nueva amenaza: la conocida como Maldición de Toronto.

La Maldición de Toronto

A nivel interno, tanto una como otra opción tenía sus detractores y sus defensores, aunque en círculos cercanos a Adam Silver se reconocía cada vez más que la opción de dar por finalizada la temporada era la más viable a día de hoy. El parche que suponía disputar unos miniplayofs en Las Vegas, sin público y reduciendo los partidos de todas las series finales era una alternativa que no convencía a nadie, incluyendo a las cadenas de televisión propietarias de los derechos, en principio las grandes interesadas porque la NBA continuara, amén de las posiciones en contra de las autoridades sanitarias al respecto.

Por lo tanto, con este escenario, el título que los Toronto Raptors alzaron la temporada pasada quedaría sin propietario en ésta, dando con ello cumplida observancia a lo que se conoce en el deporte estadounidense como La Maldición de Toronto, una maldición que sentencia que cada vez que un equipo canadiense se hace con una de las grandes ligas del deporte de los Estados Unidos, al año siguiente ningún otro equipo será capaz de hacerse con el torneo por suspensión del mismo.

Los más preocupados, los propios Raptors

La historia de esta maldición se remonta a comienzos del siglo pasado. En el año 1918, por primera vez, el equipo de Toronto se alzó con la Stanley Cup en la NHL, la liga de hockey sobrehielo. Al año siguiente, 1919, la competición se suspendió sin campeón oficial por la llamada Gripe Española. Casi 80 años después, en la década de los noventa, las Series Mundiales de la MLB, la liga de baseball, vieron como en el año 1994 no hubo campeón como consecuencia de la huelga de jugadores, un lockout que hasta la fecha fue el más largo de la historia de cualquier deporte en norteamerica, 232 días. Casualmente un año antes los Blue Jays, la franquicia de baseball con sede en Toronto, se había hecho con el título. Ahora, casi 25 años después, el título conseguido por los Raptors la temporada pasada amenaza con dejar vacío de propietario el anillo de la NBA durante la presente temporada.

Supersticiones aparte, el asunto tiene preocupados a los Raptors. A pesar de no dejar de ser anecdótico, en la franquicia de Toronto comienzan a tomarse muy en serio como el hecho en sí de que dicha Maldición esté calando cada vez más en la sociedad americana, incluidos patrocinadores, ante el temor de que éstos últimos pudieran comenzar a plantearse su posible vinculación con la entidad canadiense ante una improbable pero no por ello imposible crisis de reputación de la misma propiciada por el convencimiento y la creencia de los aficionados en esta maldición.

Sea como fuere, parece que la maldición se va a llevar a sus vitrinas otro trofeo que sumará al de la NHL y la MLB que ya tiene en su haber: el anillo de la NBA que muy presumiblemente se quede sin dueño esta temporada.