La impresión 3D, el nexo de unión de dos marcas rivales como Nike y adidas

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La hasta ahora futurista pero que cada vez es más realidad impresión en 3D es el nuevo escenario donde se desplegarán todas las potencialidades de dos marcas rivales como Nike y adidas para lograr alcanzar un nuevo concepto a la hora de la producción y que traerá como consecuencia directa la que puede ser una de las pocas veces en que ambas marcas remen para el mismo lado.

Las impresoras 3D, cada vez más implantadas para cada vez más nuevos usos dentro de la industria, ha venido a servir como elemento de unión de dos grandes firmas rivales como adidas y Nike con un único objetivo, el hallazgo de un nuevo sistema de producción.

La noticia la avanzaba el prestigioso The Financial Times, que ha revelado esta semana que Nike y adidas se han unido para crear prototipos para este tipo de impresoras que sean capaces de hacer que el rendimiento de los atletas se eleve a límites inimaginables hasta ahora. El primer escenario para ello es el mundo de las zapatillas. Así, ambas firmas han sellado un pacto para tratar de explotar todas las potencialidades de este tipo de impresión en 3D con un único objetivo: ser capaces de trasladarlas a su sector.

El objetivo de la unión no es otro que crear prototipos capaces de hacer mejorar el rendimiento a los atletas. Hasta ahora, adidas destinaba a 12 de sus más expertos trabajadores a crear prototipos de sus zapatos. En la actualidad, esa cifra se ha reducido considerablemente hasta dejarla en 2. La velocidad de creación gracias a este tipo de aparatos ha aumentado sustancialmente y la tarea de hasta cuatro o seis semanas incluso queda reducida gracias a esta nueva tecnología a tan sólo 2 días.

El único talón de aquiles de esta nueva tecnología es la fragilidad de los materiales utilizados para realizar los prototipos, insuficientes a todas luces para hacer duraderas los diseños prefabricados.

Un primer paso hacia el trabajo en conjunto de estas dos multinacionales que han visto que es más provechoso trabajar en equipo a hacerlo de manera independiente. Al menos, por ahora.