La fiscalía de Brasil pone en serios aprietos a Brasil y a la FIFA para el Mundial 2014

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La decisión del fiscal general de Brasil de poner en tela de juicio la supuesta constitucionalidad de la llamada Ley General del Mundial, aprobada por el gobierno brasileño en el año 2012 y que permite a la FIFA obtener las garantías requeridas por el organismo que según el mismo se hacen necesarias para una correcta organización de la Copa del Mundo ha puesto en estado de alerta tanto a los organizadores como a la propia FIFA.

Roberto Gurgel, que así se llama el fiscal general de Brasil, ha puesto en tela de juicio cuatro cláusulas de la citada Ley al considerar que las mismas violan la garantía constitucional de los ciudadanos a recibir un trato igual así como cláusulas de la legislación fiscal brasileña.

La mencionada Ley fue objeto de duros debates en el Congreso brasileño al considerar que la mencionada normativa estaba concediendo demasiado poder a la FIFA sobre el propio estado brasileño. Así, Gurgel considera que la Ley General del Mundial viola la Constitución pues requiere que el estado brasileño asuma la responsabilidad civil por cualquier circunstancia o daño que ocurra durante el evento, eximiendo de toda culpa a la FIFA, organismo al que pertenece el torneo: “La excepción otorgada a FIFA viola de manera manifesta la igualdad de los contribuyentes bajo el derecho brasileño. Los legisladores no pueden favorecer a un contribuyente en detrimento de otro”, sentenció. Además, se le exime de pagar impuestos y se obliga a la suspensión de actividades comerciales a empresas ubicadas en las proximidades de los estadios y que no tengan acuerdo comercial con FIFA.

Este hecho ha cogido por sorpresa a la FIFA y a los organizadores del Mundial brasileño que ven peligrar uno de los puntales exigidos por la propia FIFA en cada país que acoge el torneo, la citada Ley. En los círculos FIFA se habla incluso de estar planteándose la posibilidad de que, en caso de prosperar la decisión de Roberto Gurgel, buscar otro país en el que se aceptara las exigencias impuestas por FIFA.