FIFA, feliz con la ConfeCup: “No hay plan B para Brasil 2014”

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Concluida la primera fase de la actual Copa Confederaciones de la FIFA que se está disputando en Brasil, la FIFA ha salido a la palestra, quizás obligada por la imagen que a nivel exterior se está dando con las continuas protestas de la población brasileña mostrando su rechazo a la organización de este torneo y los que vendrán, para realizar un breve análisis de lo disputado hasta la fecha.

En el mismo, la FIFA destacó el record histórico de espectadores a través de televisión alcanzado con el encuentro disputado entre Brasil y México, que tuvo una audiencia de más de 26 millones de brasileños, cifra hasta ahora desconocida para un encuentro disputado por la tarde en el país. Pero este encuentro rompió records no sólo en el mercado doméstico brasileño: la FIFA estima que más de 40 millones de televidentes en los 10 mercados más importantes del fútbol siguieron el transcurrir del partido.

Sin embargo, Jerome Valcke, secretario general del organismo, quiso hacer un especial alto en el tema de las manifestaciones que se están desarrollando por todo el país y que tienen, precisamente al máximo organismo del fútbol mundial, entre uno de los objetivos de sus críticas. Valcke afirmó que críticas como las del ex-futbolista Romario, que acusó al organismo de venir, llevarse el dinero y no pagar impuesto, no hacen ningún bien a la imagen futbolística y organizativa del país ni, tampoco y por supuesto, de la FIFA.

Asimismo, Valcke defendió la actitud de la FIFA en cuanto a no quererse inmiscuir en el tema de las protestas debido a que si lo hacen, señaló, “sería como estar metiéndonos en asuntos que afectan expresamnete al gobierno brasileño”, señaló, e hizo un llamamiento a los medios para que no transmitieran continuamente actos vandálicos, dando al mundo una imagen casi de guerra civil en Brasil, lo que provocaba una percepción deformada de la realidad que llevaba a la conclusión de dar la sensación de peligrar la Copa del Mundo para Brasil, algo que, volvió a señalar, “no entra en la cabeza de nadie en la FIFA. Se está hablando de que peligra la Copa del Mundo del año próximo en Brasil debido a las protestas y que naciones como Alemania, Inglaterra o Estados Unidos se habrían ofrecido a organizarla, cuando no es verdad”, concluyó.

Por último, reiteró que en ningún momento ha habido desvío de recursos públicos para respaldar el evento, uno de los principales estandartes de las protestas, y que ello no ha supuesto, por lo tanto, un menoscabo en las inversiones en áreas como salud y educación.

“No existe un plan B para Brasil 2014 ni tampoco ninguna federación se ha propuesto para sustituir a Brasil. Sabemos cuáles son los problemas. Es cierto que Brasil está entregando todas las instalaciones a última hora, pero aún así se ha conseguido que los aforos rocen el 80% de su capacidad y se han cumplido las normas sugeridas por la FIFA. No se ha tenido que reforzar ninguna medida”, puntualizó. Preguntado sobre cuál sería el beneficio económico que la Copa del Mundo iba a dejar al pueblo brasileño, Valcke sin embargo no fue capaz de abandonar la ambigüedad que tanto han criticado los manifestantes al respecto: “Hemos organizado 20 mundiales. Sí, gastamos millones de dólares pero buscamos el desarrollo del fútbol. Generamos muchos ingresos aunque también hay muchos gastos”, sin llegar, como decimos, a aclarar de qué manera los brasileños verán los réditos de esa inversión de 15.000 millones de dólares que le va a costar al pueblo de Brasil la organización del Mundial de Fútbol FIFA del año 2014.