La crisis deja a España con un único Gran Premio de Fórmula Uno

0

El “privilegio” que tenía España dentro de la Fórmula Uno de ser el único país que albergaba dos grandes premios por temporada toca a su fin.
Y la gran responsable ha sido la grave crisis económica que está sufriendo el país, que ha motivado una reunión de urgencia a tres bandas entre la Generalitat valenciana, la Generalitat de Cataluña y el magnate de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, al objeto de renegociar los contratos que unían a estas comunidades con los grandes premios que celebraban dentro del gran circo de la Fórmula Uno.

Así, los dirigentes políticos de ambas administraciones han conseguido arrancar de Ecclestone un acuerdo por el cual, y a partir de la temporada que viene, sólamente se celebrará un único premio de Fórmula Uno dentro de territorio español, que será acogido alternativamente cada año por Valencia y Barcelona. Además, el nuevo contrato supone una mejora sustancial en el montante económico a aportar por ambas Comunidades a la Fórmula Uno a cambio de comprometer a Valencia a acoger una edición más de las inicialmente previstas, hasta el año 2018, puesto que el anterior contrato vinculaba al circuito valenciano hasta el año 2017.

Ecclestone aceptó renegociar un nuevo contrato con mejora sustancial en las condiciones económicas siempre y cuando se produjera una ampliación en el compromiso de albergar un gran premio en España durante más tiempo. Así, se ha pasado a un contrato que vincula a ambas comunidades hasta el año 2019, siendo sede Barcelona y Valencia de manera alternativa según el siguiente planing: Montmeló albergará los grandes premios de los años impares, esto es, 2013, 2015, 2017 y 2019 mientras Valencia los acogerá en los años pares, esto es, 2014, 2016 y 2018. En cuanto al montante económico, hay que resaltar que se ha reducido casi a la mitad, puesto que de los aproximadamente 30 millones de euros que cada comunidad abonaba al año por Gran Premio (es decir, la Fórmula Uno recibía por temporada de España unos 60 millones de euros), se ha pasado a un montante de unos 24 millones de euros por temporada en total.

En definitiva, una decisión marcada por lo acusado de la crisis en España que ponían de manifiesto la inviabilidad de dos grandes premios en el país con apenas dos meses de diferencia entre ambos, y que motivaban que el aficionado tuviera que elegir entre la asistencia a uno u otro.