La censura de la CBS a Soda Stream durante la Super Bowl le catapulta en las redes sociales

0

Las mil historias que encierra una final de la Super Bowl quedan a veces ocultas o empequeñecidas fruto del estruendoso ruido de la propia parcela deportiva, capaz de ensordecer el resto de acontecimientos que discurren, de manera paralela, a la disputa de dicho evento.

Dentro de esa actividad paralela que discurre a la par que el acontecimiento protagonista de la final, el deportivo, está con nombres propios el tema del marketing o patrocinio deportivo, capaz de mover millones de dólares en un evento de la magnitud de la Super Bowl. Pero esa separación que hacíamos entre lo meramente deportivo y esta actividad ‘extradeportiva’ catalogada dentro del apartado del marketing o del patrocinio deportivo, a su vez se puede realizar en el propio sector del marketing deportivo, estableciendo una división clara entre lo ‘oficial’ y aquellas otras historias que han ocurrido pero que no han tenido la repercusión necesaria, al menos para el gran público.

Una de estas historias, curiosas donde las haya, es la que ha vivido la marca SodaStream con su spot para la Super Bowl de este año. Para comenzar, decir que SodaStream es una marca comercializada por la compañía Soda-Club USA, Inc, con sede en los Estados Unidos, dedicada a la preparación doméstica de refrescos y agua mineral con gas. Su producto es innovador: simplemente con agua del grifo, el sistema, parecido a las modernas máquinas domésticas de café por cápsulas, gasifica el mismo agua al que se le pueden añadir posteriormente cápsulas de sabores para obtener el refresco deseado. 

La compañía, este año, contrató con la CBS la emisión de un spot durante la disputa de la Super Bowl. El spot pretendía ser un reclamo para la comercialización de su producto frente a las dos gigantes industrias del sector de refrescos: Pepsi y Coca Cola. De hecho, en el mismo se hacía alusión clara al poder de la SodaStream, capaz de anular por completo a Pepsi y Coca Cola en su alocada disputa por ser el mejor. Eso es lo que aparecía en el spot. Sin embargo, Soda-Club USA, una pequeña compañía comparada con las gigantescas dimensiones de Pepsi o de Coca Cola parece que pinchó en hueso, y en la CBS llegaron a considerar poco apropiado la emisión de dicho spot, el cual dejaba poco bien paradas a dos principales e importantes sponsors de la Super Bowl: Pepsi, que patrocina el mediático descanso de la Super Bowl, y Coca Cola, capaz de destinar millones de dólares en inversión en publicidad durante la misma para atenuar el efecto que Pepsi obtiene al sponsorizar el citado acontecimiento en la Super Bowl.

Así, la CBS estimó conveniente llamar a capítulo a los dirigentes de Soda-Club USA y hacerles ver que, si de verdad querían anunciarse durante la Super Bowl, deberían cambiar sustancialmente el contenido de su spot, eliminando por completo las alusiones que se hacían a las dos gigantes de la industria de los refrescos. 

Pocos aún hoy alcanzan a entender como una pequeña compañía es capaz de generar tal desconfianza y temor en los dirigentes de la CBS, de Pepsi y de Coca Cola. Pero el hecho es que lo hizo. Hasta tal punto, que se vieron obligados a cambiar de spot. Sin embargo, el destino depararía a Soda-Club USA la venganza más dulce, quizás incluso inesperada, que podría planear sobre las tres compañías. 

Conocido el ultimatum, los creativos de la compañía se dispusieron a diseñar un nuevo spot que fue el que finalmente se emitió durante la Super Bowl. Sin embargo, el Departamento de Marketing de la compañía se guardaba un as en la manga: a través de su página web publicitaron el spot ‘censurado’ por la CBS para que todo aquel que quisiera pudiera verlo. La respuesta a través de las redes sociales fue inesperada y abrumadora: tan sólo un dato: en apenas unos días, el video ‘censurado’ había sido visto por millones de internautas, alcanzando a la fecha en la que escribo este anuncio las 4.267.200 de visualizaciones, por apenas 237.037 del que finalmente se emitió.

Pero el verdadero éxtasis de la compañía llegó al conocer estos otros datos: el spot oficial de Pepsi apenas supera a día de hoy los 2 millones de visualizaciones en Youtube mientras que el que se emitió de Coca Cola, el tan aclamado ‘Mirage’, sigue de lejos al de SodaStream con unos lejanos  3.309.960 visualizaciones.

En definitiva, un nuevo caso de David contra Goliat, con resultado final a favor del débil nuevamente, esta vez dentro del marketing deportivo. La mejor campaña que jamás llegó a soñar  Soda-Club USA. Os dejo con los diferentes spots:

Spot ‘oficial’ de SodaStream

Spot ‘censurado’ de SodaStream

Spot de Pepsi

Spot de Coca Cola