La celebración de CR7 de su último gol ante el Levante ‘enfada’ a adidas y Fly Emirates

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Encuentro correspondiente a la octava jornada de la Liga BBVA que enfrenta al Levante y al Real Madrid en el estadio Ciudad de Valencia. Los 24.000 espectadores que asisten al partido enloquecen cuando en el minuto 86, El Zhar, que había entrado al terreno de juego hacía unos 20 minutos en sustitución de su compañero Xumetra, pone en el marcador el 2-1 para el equipo valenciano, un tanteo que hacía indicar que los tres puntos en juego se quedarían en tierras valencianas y que abocaba al Real Madrid a una situación en la clasificación liguera casi desesperante.

Sin embargo, el Real Madrid logra empatar el encuentro con un postrero gol de Morata en el minuto 90 de partido y, cuando todo hacía presagiar que las tablas acabarían en lo alto del marcador, Cristiano Ronaldo, en un último ataque de furia del equipo blanco, marca en el minuto 93 el que a la postre fue el definitivo gol que dio los tres puntos al conjunto dirigido por Carlo Ancelotti.

Y llegados este momento, merece que nos detengamos justo en él. En el preciso instante de la celebración del gol, el luso, llevado por la euforia y embriagado por la alegría del tanto conseguido que daba el triunfo (y vida) al conjunto blanco, se desprende de su camiseta y luce su musculado torso mientras celebra con sus compañeros el gol que daba el encuentro al Real Madrid. Esta imagen de alegría y júbilo casi podríamos decir que se hizo extensiva a todo el madridismo. Sin embargo, hubo entidades muy ligadas al club blanco a las que no les gustó en absoluto el gesto del portugués. Hablamos de los sponsors oficiales del club, adidas y Fly Emirates.

Muy probablemente el momento en el que el crack luso consigue el tercer gol para el conjunto blanco fue el instante más visto, televisivamente hablando y desde el punto de vista de la audiencia, de todo el encuentro. Posteriormente, esa celebración pudo verse en las televisiones de medio planeta en los resúmenes de la jornada liguera de la Liga BBVA además de acaparar las portadas de la mayor parte de los medios de comunicación digitales y de prensa escrita de medio mundo. Y precisamente, ese instante, el de más repercusión mediática como decimos, ni adidas ni Fly Emirates estaban visibles en el portugués.

El ‘inocente’ gesto de CR7 de quitarse la camiseta (gesto por otro lado algo habitual en los jugadores ante situaciones como las del pasado sábado) provocó, de manera indirecta, que dos de los principales sponsors y patrocinadores que tiene el conjunto blanco como son adidas y Fly Emirates estuvieran ausentes totalmente en las imágenes que dieron la vuelta a medio mundo, lo que ha provocado un cierto malestar en ambas entidades respecto a la actitud del jugador. Es más, si tenemos en cuenta los contratos celebrados por dichas compañías con el cuadro blanco, en ellos se especifica claramente entre sus múltiples causas el hecho de que los jugadores del club blanco no pueden desprenderse de sus camisetas y mucho menos en las celebraciones de los goles, momento más importante a nivel mediático para las marcas y casas comerciales y sobre todo para estas dos entidades si tenemos en cuenta su rol dentro del club madridista: adidas es el actual sponsor técnico y Fly Emirates el patrocinador principal de su camiseta. El objetivo de esas clausulas y condiciones que bien pudieran parecer caprichos de estas compañías es, precisamente, el evitar situaciones como las vividas el pasado sábado y en los días posteriores.

Para colmo de males de estas dos importantes firmas, sobre todo de la multinacional alemana adidas, en una gran parte de las imágenes que se han difundido del momento en cuestión la única marca visible y perceptible a primera vista en el portugués es la gran rival de adidas, la firma norteamericana Nike, cuyo logotipo y nombre aparecen claramente identificados en las botas del jugador en, como decimos, gran parte de la mayoría de imágenes difundidas al respecto.

Si tenemos en cuenta que la marca alemana aporta anualmente al club blanco una cifra que ronda los 40 millones de euros y que Fly Emirates abona unos 30 millones de euros al año, ambas entidades parecen tener más de una razón para que detalles como el del pasado sábado les provoque el malestar suscitado.