La CBS espera una oleada de quejas de los anunciantes por el apagón de la Super Bowl

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En el día grande del football norteamericano, el día de la Super Bowl, casi tuvo más resonancia el estruendoso apagón que se vivió durante la final que el propio resultado de la misma. Tal es así, que dentro de la CBS y de los organizadores de la cita deportiva están más que convencidos que, a partir de ayer lunes, arreciarán las demandas y quejas de anunciantes al respecto.

La verdad es que, desde el punto de vista publicitario, no fue una final deseada. El enorme parcial que los Ravens metieron a los 49ers antes del descanso, 28-6, dejó muy pocas esperanzas para los sponsors y las empresas anunciantes que vieron en el resultado un elemento muy poco esperanzador de cara a mantener la tensión y la emoción en el partido que permitiera al aficionado continuar expectante ante el televisor.

Sin embargo, no fue así. Y como en las malas pesadillas, si algo aún podía empeorar la situación, sucedería. Así llegó el tan conocido apagón que dejó a oscuras el Mercedes Benz Superdome. Tanto organizadores como la CBS, que no tuvieron culpa del mismo, fueron conscientes según transcurrían los minutos sin alcanzar una solución al respecto, de que al día siguiente se encontrarían con multitud de casas comerciales golpeando en su puerta deseosas de obtener una explicación al respecto.

Si ya con la enorme ventaja en el resultado era difícil mantener la atención del espectador en la pequeña pantalla, el apagón y sobre todo, su enorme extensión en el tiempo, propició que el interés por el encuentro cayera a límites insospechados antes del mismo. Así, no era complicado de imaginar al aficionado al otro lado del televisor cambiando de canal o jugando o entreteniéndose con sus dispositivos móviles mientras al canal encargado de su retransmisión probablemente le surgían grandes problemas para encontrar fórmulas con las que ‘rellenar’ el mencionado apagón.

Y aunque como decimos ni la CBS y la organización son probablemente responsables del mismo, es más que lógico llegar a pensar que las reclamaciones se acumularán en las oficinas de ambos organismos exigiendo una reducción en el altísimo precio de la publicidad como compensación al daño que dicho apagón provocó en las mismas. El tiempo seguro que dará que hablar en relación a esto. Veremos.