La Bundesliga quiere las Google Glass para sus árbitros

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Muchos de los expertos consideran que será la tendencia natural del deporte: su asociación con las nuevas tecnologías para conseguir mejorar la experiencia de los aficionados con respecto a su deporte preferido. Pero no sólamente en ese ámbito, sino en el de tratar de mejorar con su implantación las reglas de juego del deporte en cuestión que faciliten la percepción de las jugadas más conflictivas a los encargados de poner orden en el transcurrir del encuentro.

Uno de los deportes donde más aceptado está la implantación de dichas medidas es, sin duda alguna, el football americano, donde una competición como la NFL, máxima expresión de este deporte, no escatima esfuerzos en tratar de introducir los cada vez mayores avances tecnológicos que salen al mercado en beneficio de jugadores, entrenadores, franquicias y, como no aficionados.

En el otro extremo, quizás, deberíamos situar al ‘otro’ fútbol, un deporte donde la tradicción juega un papel casi tan importante como las propias reglas del mismo y donde la introducción de estos nuevos avances tecnológicos es un tema de difícil asimilación por parte de las estructuras organizativas que rigen este deporte, que consideran que con esos avances en el fútbol, si bien se facilitaría la implantación de un fútbol cada vez más moderno y con escasas jugadas dejadas al albedrío de la polémica, precisamente este hecho supondría la eliminación de una de las esencias de este deporte.

No obstante, el imparable avance de estas nuevas tecnologías hace que, por más que se quiera, el fútbol también tenga que asimilar, aunque a duras penas, la implantación de algunas de ellas. Así, se está probando la implantación de los sistemas de línea de gol para impedir los goles fantasmas, algo que ya podremos ver en acción, tras las probaturas realizadas por FIFA, en el próximo Mundial de Brasil 2014.

Y precisamente este problema, el de los goles fantasmas, y la polémica que llevan los mismos, ha sido uno de los motivos por el que una de las ligas más importantes a nivel mundial, la Bundesliga, haya decidido dar un paso más allá en la implantación de medidas tendentes a facilitar la labor de los colegiados.

Al respecto, seguro que muchos recordaréis la polémica surgida, no hace muchas semanas, en la liga alemana de fútbol, respecto a la concesión de un gol fantasma en el encuentro Hoffenheim-Bayer Leverkusen, y que propició que subiera al marcador un gol del Bayer cuando la pelota no traspasó la línea de portería tal y como se demostró fielmente en las repeticiones televisivas posteriores.

El error cometido por el colegiado concediendo el gol fue tan claro y alcanzó unas dimensiones tales, que hasta la propia Bundesliga solicitó orientación a FIFA y UEFA para que le aconsejara como actuar en la resolución de dicho encuentro, encuentro que finalmente no se repitió como incluso llegó a proponer el propio Bayer Leverkusen y que finalizó, de manera definitiva, con el marcador de 1-2 a favor del Leverkusen.

Sin embargo, la medida adoptada no contentó a nadie, ni siquiera al propio Bayer, y a pesar de que los ecos mediáticos de esa polémica ya se han apagado, no así la preocupación en los responsables de la Bundesliga por tratar de evitar que este tipo de hechos puedan volver a repetirse.

Por tal motivo, y para dar respuesta a una cada vez más demanda de implantación de dispositivos tecnológicamente avanzados que permitan facilitar la labor del colegiado en segundos ante jugadas tan polémicas como la descrita, los responsables de la competición alemana han manifestado su interés en las archiconocidas Google Glass de la multinacional Google como uno de los elementos básicos que deberían tener el equipamiento de los árbitros en la Bundesliga.

Las Google Glass son las primeras gafas ‘inteligentes’ del mercado lanzadas por el gigante Google, que aportan  al usuario una experiencia de realidad aumentada con acceso a fotografías, videos y redes sociales de manera inmediata. Aunque el proyecto está aún en fase de pruebas, Google afirma una y otra vez que estarán en el mercado ya en el año 2014.

En este sentido, Andreas Retting, jefe máximo de los colegiados alemanes, ha reiterado la apertura del colectivo a la utilización de las nuevas tecnologías como medio para facilitar la labor de los árbitros durante los encuentros y, en relación a ello, considera que las gafas inteligentes de Google serían una más que aceptada salida al problema de apreciación que tienen los colegiados durante los encuentros, obligados en muchas ocasiones a decidir sobre jugadas polémicas en cuestión de décimas de segundo.

No es la Bundesliga la primera competición deportiva interesada en el artefacto de Google, para mayor engrandecimiento de la imagen de marca del gigante tecnológico norteamericano. La liga profesional de baloncesto norteamericana, la NBA, ya fue la primera competición deportiva que manifestó su más que declarado interés porque sus colegiados pudieran utilizar el dispositivo durante los encuentros.

Una prueba más de imparable conquista de las nuevas tecnologías dentro del mundo del deporte. En el lado contrario, como decíamos antes, en un deporte como el fútbol donde la polémica es una de las salsas del mismo, se encuentran los que consideran que con una modernización de este deporte se quitaría uno de los elementos fundamentales del mismo y que, paradójicamente, es uno de los grandes atractivos para los aficionados: su jugadas polémicas.