Keylor Navas debuta en el Madrid haciendo un “Neymar”

0
Keylor Navas mostrando publicidad de Calvin Klein en su presentación con el Real Madrid
  • El costarricense lleva a cabo su primera acción de ambush marketing con el equipo blanco nada más pisar el césped del Bernabéu
  • La acción ha sorprendido a los responsables madridistas que no previeron la misma en un jugador de perfil comercial bajo

Miles de cámaras pendientes de cada gesto, de cada movimiento, de cada acto que hiciera el nuevo guardameta del Real Madrid, Keylor Navas, en el día de su presentación, son un argumento más que suficiente para que dicho acto sea susceptible de ser utilizado por el jugador, sus representantes o sus patrocinadores para convertirlo en un acto a mayor gloria de los mismos.

Sin embargo, el perfil mediático y comercial medio-bajo con el que acudía el costarricense al Real Madrid fueron más que suficientes como para que los responsables del departamento de marketing del club blanco que vela por el impedimento de acciones encaminadas hacia la intromisión de sponsors no invitados a este tipo de acontecimientos bajara la guardia el día de la presentación del nuevo portero merengue.

Un jugador con apenas 6 sponsors oficiales

Keylor Navas se presentaba a su cita con el club blanco con apenas 6 sponsors oficiales personales: una firma de arroz y frijoles, Don Pedro; una ferretera, Brenes; una empresa de electrodomésticos y muebles, Importadora Monge; una compañía de alimentación, Fresk Market; y las dos más potentes: Movistar, focalizada para Costa Rica aunque su fichaje por el Real Madrid puede cambiar la estrategia de la firma a partir de ahora, y la todopoderosa Nike. En definitiva, un perfil lo suficientemente modesto comercialmente hablando para considerar que se pudiera producir algún tipo de intromisión en su presentación más allá de la que pudiera preparar la norteamericana Nike, tan habituada a colarse en fiestas organizadas por su gran rival adidas.

Muy probablemente fuera este hecho, la ausencia, eliminada Nike, de grandes firmas que hubiera que vigilar, el que provocó que los responsables del departamento de marketing del Real Madrid bajaran la guardia o no advirtieran lo suficientemente al nuevo guardameta del conjunto blanco al respecto de la observación de las reglas del club marcadas en cuanto a la presencia de unofficial partners en su presentación.

En el momento álgido, cuando se besaba el escudo

Pero en el mundo del deporte en general y del fútbol en particular, nunca nada se debe dar por presupuesto, sobretodo si lo analizamos desde el punto de vista de la vertiente más comercial del asunto. La llegada a un escaparate como es el Real Madrid, a todos los niveles, supone un cambio en la vida de todo deportista. Y Keylor Navas ha comenzado a experimentar en carne propia, esta vez desde el punto de vista de su potencial comercial, cuanto de cierto hay en esta aseveración.

Justo cuando Navas estaba sobre el césped del Santiago Bernabéu; justo cuando todos los focos se centraban en él después de sus primeras palabras como nuevo jugador blanco; justo en el momento álgido que esperan los aficionados madridistas de toda nueva incorporación, el beso al escudo, justo en ese momento, se produjo un acto que para nada esperaban en el Real Madrid: el gesto de besarse el escudo fue aprovechado por el jugador para, involuntariamente, dejar a la vista de todo el mundo, sobre todo de los focos de las cámaras gráficas, el blanco de su ropa interior y el nombre de la firma que los proporcionaba, Calvin Klein.

Una estrategia perfectamente estudiada

Para muchos, el gesto fue un acto meramente accidental, sin intención por parte del jugador, buena prueba de ello es que la marca no aparece entre esos seis sponsors oficiales de Navas. Sin embargo, existen detalles que no debemos pasar desapercibidos que vienen a demostrar que todo se trata de una estrategia perfectamente diseñada por la compañía junto al jugador.

El primero, el momento: justo en el que el jugador se besa el escudo, la imagen más buscada no sólo por los aficionados sino por los reporteros gráficos allí presentes. El segundo hecho: el llevarse el escudo a los labios hace que la camiseta suba ligeramente, lo suficiente como para dejar a la vista de todo el mundo la goma superior de la ropa interior de Navas que, casualmente queda visible porque, también casualmente, el costarricense lleva las calzonas oficiales del Real Madrid ligeramente más bajas de lo normal, un gesto que ya han repetido en innumerables ocasiones otros futbolistas que han optado por este tipo de estrategia de marketing con sus respectivos patrocinadores (sin ir más lejos, Neymar, tanto la pasada edición de la Champions League como en el pasado Mundial de Brasil).

El golpe de efecto, brutal. Calvin Klein, una marca que nadie esperaba, se cuela en la presentación oficial para perjuicio, en este caso, de adidas, encargada de facilitar también la ropa interior a los futbolistas en los actos oficiales.

El Real Madrid reaccionó, pero tarde, cuando nada se podía hacer. De hecho, el club blanco se dio cuenta del incidente después incluso de subir a su web una fotografía donde se podía ver la marca de ropa interior, fotografía que fue retirada nada más advertirse el error.

Navas ya sabe de la grandeza del Madrid, de todo lo que ello implica y supone. Y no hablamos sólo desde el punto de vista deportivo. En el club blanco, sin embargo, parecen aún infravalorar la capacidad de atracción que supone el propio Real Madrid y su marca para el resto de firmas, sean oficiales o no.