• La selección azzurra se encuentra al borde de la eliminación para el Mundial de Rusia 2018 después de perder 1-0 ante Suecia en el partido de ida de la repesca.

Por primera vez desde el Mundial de Suecia el año 1958 los aficionados italianos pueden asistir a la disputa de un Mundial de Fútbol organizado por la FIFA sin su selección entre los combinados nacionales que se disputen el título. Precisamente Suecia está a punto de darle la puntilla a un combinado nacional que se jugará todo a una carta en el partido de vuelta que esta noche disputarán ambas selecciones en suelo italiano.

Puma, pendiente

Después de 14 ediciones consecutivas accediendo a la ronda final de un Mundial de fútbol, Italia puede verse apeada de la de Rusia 2018 si esta noche es incapaz de remontar el 1-0 que trae en contra del encuentro de día disputado hace apenas unos días ante Suecia.

El partido es trascendental para la escuadra azzurra a nivel deportivo e institucional. Pero no solo para ella. Desde el punto de vista del marketing deportivo, hay una compañía que se juega gran parte de su futuro no ya en la competición rusa sino como firma y que puede recibir el golpe definitivo con la eliminación italiana: la marca alemana Puma.

Durante años, Italia ha sido uno de los sustentos de una compañía que lucha por no solo no perder el paso ante las dos grandes firmas dominadoras del sector, adidas Nike, o ante el empuje de nuevas compañías, como Under ArmourNew Balance, sino por su propia supervivencia. Los malos resultados encadenados desde hace años por la compañía a nivel global y la incapacidad de obtener frutos a las diferentes estrategias puestas en marcha por la misma con el objetivo de enderezar la situación han puesto a la misma en una situación al límite en la que se ha llegado a hablar incluso de la venta de la marca por parte de los grandes inversores de la entidad.

Difícil papeleta

Y el futuro con Italia, quizás el mayor exponente a nivel deportivo dentro de la marca alemana, no es ni mucho menos halagüeño. Al menos si atendemos a las estadísticas. Con ellas en la mano, la misión a la que se enfrenta la selección italiana esta noche de revertir el 1-0 que trae en contra desde Estocolmo es una misión casi compliada.

Así, y atendiendo a dicha estadística, desde que la FIFA instauró el sistema de repesca como última oportunidad para acceder a los Mundiales para aquellas selecciones que no obtuvieron su pase en las respectivas fases clasificatorias, ninguna selección en Europa ha logrado dar la vuelta a un marcador en contra en el partido de vuelta.

Holanda en el año 1985 contra Bélgica; la República Checa también contra Bélgica en 2001; Bosnia contra Portugal en 2009 y la propia Suecia, también contra Portugal, en 2013, lograron remontar el marcador en contra que traían del partido de ida. Un panorama realmente complicado para la selección italiana, que puede dejar a Puma al borde del KO.