Intel Inside, ¿una estrategia acertada?

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Tal y como os avanzábamos hace tan sólo unos días, en la mañana de ayer tuvo lugar el acto de presentación oficial del acuerdo alcanzado por la firma tecnológica Intel, primera marca mundial en procesadores y tecnología en el ámbito de los ordenadores y la informática, y el FC Barcelona, en virtud del cual, la compañía se convertirá en uno de los más importantes patrocinadores que tiene en su portfolio actualmente el club.

El acuerdo con intel tendrá una duración de cinco años durante los cuales, la compañía abonará hasta un total de 25 millones de dólares a la entidad blaugrana, esto es, a razón de 5 millones de dólares anuales, algo que desde la propia directiva azulgrana están vendiendo como un buenísimo acuerdo, sobre todo para las arcas del club.

Sin embargo, una vez conocida la manera de promocionarse que ha deasrrollado, en común acuerdo con el FC Barcelona, la compañía, cabe preguntarse si estamos ante una estrategia de activación adecuada o no.

Una de los aspectos que más llamó la atención durante la presentación del día de ayer fue la manera práctica en la que se plasmaría dicha relación: a través del logo de Intel Inside en la camiseta blaugrana pero….por el interior de la misma. Es decir, el logo de la compañía no estará visible a menos que durante los encuentros, muy probablemente en los casos de celebración de algún gol, el jugador en cuestión se levante la camiseta y muestre el reverso de la misma para que el logo de la multinacional norteamericana sea apreciable, algo que ha generado suspicacias en el propio entorno de Intel en cuanto a la rentabilidad que a este patrocinio le podrá sacar.

Uno de los mayores objetivos de las casas y firmas comerciales para estampar su logo en las camisetas es la llegada directa y sin obstáculos al consumidor final a través de un medio vehicular tan sumamente rápido e inmediato como es el mundo del deporte en general y, por consiguiente, el del fútbol en particular. Sin embargo, si a esa premisa básica se le cortan uno de sus principales pilares, la visibilidad de la marca en cuestión en la camiseta del equipo, y se oculta la misma, las dudas acerca de si la estrategia diseñada será exitosa o no arrecian.

La premisa de la que parte Intel en su estrategia es, hasta cierto punto, incluso digna de admiración. Al menos, en la teoría. Intel es la principal productora de procesadores y tecnología en el ámbito de los ordenadores y la informática como decíamos anteriormente. Se dio a conocer, fundamentalmente, por el desarrollo de sus conocidísimos procesadores, elementos que no son visibles en los equipos informáticos puesto que van en el interior de las carcasas pero que son, de igual modo, sumamente apreciados por los consumidores.

Bajo esa perspectiva, Intel pretende repetir el éxito de su patrocinio con el FC Barcelona con los mismos argumentos. Partiendo de que sus productos estrellas son elementos internos de los ordenadores, no visibles al menos a primera vista, el paralelismo a la hora de trasladar la idea a la camiseta de un club de fútbol, en este caso del FC Barcelona, es más que digno de elogio: en el reverso de la camiseta, internamiente, como sus procesadores en los ordenadores. Pero, ¿es extrapolable el éxito del caso de sus procesadores en el mundo de la informática a las camisetas de fútbol?

La notoriedad mediática que facilita a la firma una camiseta de fútbol hace que cualquier imagen, ya sea en prensa, en redes sociales o en televisiones, muestren el logotipo de la marca que religiosamente paga a la entidad en cuestión por aparecer en el frontal de la camiseta, una notoriedad mediática que muy probablemente esté repercutiendo unos ratios de retorno de la inversión muy superiores en cuantificación económica a la realizada con la firma del acuerdo, al menos en términos teóricos. Ahora bien, ¿y si el logotipo está oculto como es el caso de Intel?

Se hace difícil alcanzar a vislumbrar las cifras y ratios que dicha estrategia logrará repercutir en las cuentas de Intel y su inversión en el FC Barcelona. Ante tal incertidumbre, el éxito o fracaso de la estrategia que ha adoptado la marca norteamericana queda condicionado, más que nunca, al éxito de las políticas de activación, a través de campañas de marketing, que la propia marca sea capaz de poner en marcha para dar a conocer dicha relación de tal modo que, cuando un aficionado compre una camiseta del FC Barcelona, instintivamente sepa que en el reverso de la misma lleva impreso el logotipo de Intel e incluso lo busque como seña de identidad, al igual que cuando alguien compra un equipo informático con un procesador Intel automáticamente asocie y sepa que en el interior, aunque no lo vea, lleva un procesador Intel con el logotipo de la marca.