Gillette se cansa de esperar el resurgir de Kaká y no le renovará

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Final de temporada en la liga española. El brasileño Kaká pasa por uno de sus momentos más difíciles desde su llegada al club blanco y su salida, previsiblemente para la temporada que comenzará el próximo mes de agosto, estaba más que decidida. Tan sólo había un escollo, importante, para poder saldar la operación: encontrar un club que se hiciera con la enorme ficha que tiene el jugador con el Real Madrid.

Paralelamente a esta situación, en Brasil se vivían momentos de gran tensión entre las dos grandes marcas de ropa deportiva a nivel mundial, Nike y adidas, que trataban de ganar posiciones y afianzar su liderazgo en suelo brasileño a un año vista de la celebración del Mundial de fútbol de ese país. En esta disputa, la firma norteamericana Nike le llevaba cierta ventaja a la marca alemana al contar con la nueva estrella del firmamento futbolístico brasileño: el  nuevo jugador del FC Barcelona, Neymar. En adidas eran conscientes de esta supremacía e igualmente eran conocedores de la necesidad de contar con un embajador brasileño que contrarrestara la presencia de esa inminente estrella con su gran rival.

Los alemanes se pusieron manos a la obra y varios nombres se posicionaron como principales candidatos al ambicioso proyecto alemán. Sin embargo, entre todos ellos, hubo un nombre que destacó siempre por encima del resto: el del brasileño Kaká, cuya imagen dentro del aficionado futbolista brasileño continuaba teniendo un importante tirón entre la hinchada. Así las cosas, adidas comenzó a trabajar en un complicado plan que pasaba por ‘rescatar’ al jugador del Real Madrid y retornarlo a suelo brasileño para el Mundial. En principio, todas las partes ganarían: el jugador, porque vería recuperar su protagonismo a tan sólo un año del Mundial en su país, lo que le colocaría entre los principales candidatos a formar parte del elenco que fijaría el seleccionador brasileño para la cita mundialista; la marca alemana, porque encontraría su tan ansiado contrapunto a la figura de Neymar con la marca Nike; el Real Madrid, porque vería desprenderse de un jugador cuyo rendimiento no ha estado a la altura de lo esperado y el club de destino, porque contaría en sus filas con uno de los principales jugadores que ha dado nunca el fútbol brasileño.

Ese club en cuestión era el Flamengo, que se incorporó al portfolio de adidas y con el que la marca alemana se encontraría el soporte ideal para relanzar la carrera del brasileño. Con el plan trazado todos, en teoría, salían ganando. Para más inri, Kaká era una y otra vez dejado fuera de las convocatorias del seleccionador brasileño, lo que convertía la iniciativa de adidas en la única salida loable para el jugador de cara a sus aspiraciones a estar presente en el Mundial de su país.

Sin embargo, no sabemos muy bien por culpa de quién, pero el caso es que la operación no llegó a realizarse. Kaká a día de hoy continua en el Real Madrid, el Flamengo se quedó sin estrella y adidas aún continua a la búsqueda de ese jugador brasileño con el que poder hacer un poco de sombra a Nike y a Nemyar.

Pero esta situación de Kaká está pasando factura al brasileño no sólo a nivel deportivo, donde desapareció de las convocatorias del seleccionador Scolari desde hace tiempo, sino también a nivel extradeportivo, sobre todo, en su relación con las marcas comerciales.

Así, según anuncia el diario UOL Esporte, la firma Gillette, que mantenía una relación de patrocinio con Kaká, embajador de la marca en suelo brasileño, ha decidido, tras analizar la relevancia y capacidad mediática del jugador, cada vez menor, no renovar el contrato que les une una vez el mismo dé por finalizado el próximo mes de agosto. Para compensar esta baja, UOL Esporte asegura de Gillette ha llegado a un acuerdo con tres incipientes y jóvenes estrellas brasileñas que han triunfado en la pasada Copa Confederaciones y que se han convertido en fijos en las convocatorias de Scolari: se trata de Lucas, Oscar y Paulinho, que de este modo vendrían a sustituir al brasileño del Real Madrid como nuevos embajadores de la marca en el mercado brasileño.

Kaká renovó con Gillette en el año 2011 con un contrato que muchos han cifrado en un millón de dólares. En el entorno de Kaká la decisión de Gillette no ha cogido de sorpresa y son conscientes de que el brasileño necesita recuperar su papel dentro del mundo del fútbol si no quiere perder algo más que su presencia en el Mundial en los próximos años.