FIFA y adidas llevan el despropósito al Mundial de Clubes

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Entrega trofeo MVP a Benzema en el Mundial de Clubes
  • El excesivo celo puesto por FIFA para proteger los intereses comerciales de adidas en el Mundial de Clubes han provocado que la entrega del trofeo MVP del Cruz Azul-Real Madrid sea entregado por un niño descalzo al ser desprovisto de sus zapatillas
  • La falta de reflejos de la organización a la hora de calzarlo nuevamente con otras zapatillas, esta vez de la marca adidas, han provocado un daño a la imagen de la marca mayor del que se trataba de evitar

En ocasiones, la relación existentente dentro del mundo del deporte entre patrocinado y patrocinador puede llevar a vivir situaciones tan subrrealistas como la que hace tan sólo unos días se ha podido ver en el Mundial de Clubes de la FIFA y que ha provocado el efecto contrario al buscado, que no era otro que la protección de los intereses de la firma sponsorizadora por parte del organismo patrocinado. El excesivo celo puesto por parte de los dos protagonistas, en este caso FIFA y adidas, a la hora de garantizar el cumplimiento exhaustivo de los términos de su relación y proteger los derechos e intereses generados a favor de la compañía han dado lugar a una situación que, probablemente, esté provocando más daño a sus respectivas imágenes que el que se hubiera podido generar en caso de no haber actuado.

La protección de los intereses de la marca patrocinadora

Podemos decir que lo vivido hace unos días en el Mundial de Clubes de la FIFA no es más que una continuación de lo que pudimos analizar en su momento con motivo del anuncio de los tres candidatos que disputarían finalmente el Balón de Oro.

En un sector tan sumamente profesionalizado como es el de la industria del deporte, no nos cansaremos de decir que todo, absolutamente todo, está supervisado, controlado y debidamente meditado antes de ponerse en marcha. No hay hueco apenas para la casualidad. Así, cuando en la imagen que promocionaba el anuncio de FIFA y France Football sobre los tres candidatos que este año disputarían el Balón de Oro, el hecho de que dos de ellos, Cristiano Ronaldo y Manuel Neuer, lucieran los uniformes de sus respectivos clubes, Real Madrid y Bayern de Munich, mientras que para el tercero, el argentino Leo Messi, se decidiera mostrar una imagen uniformado con los colores de la selección albiceleste, eran motivos más que importantes e interesantes para realizar un análisis acerca del por qué de dicha decisión. Y la respuesta estaba muy visible: tanto FIFA como France Football, quién sabe si de acuerdo con adidas, a iniciativa propia o por voluntad de ésta, decidieron proteger los derechos de una de las principales marcas patrocinadores del organismo que rige el fútbol mundial. Y para ello, evitaron mostrar en dicha imagen al argentino Leo Messi con los colores de su club, hecho éste que hacían con los otros dos contendientes, para no mostrar el logotipo de la marca que sponsoriza técnicamente al FC Barcelona, la firma Nike, gran rival de los alemanes.

Este gesto, que en aquella ocasión surtió efecto y paso realmente desapercibido para la inmensa mayoría de aficionados, puede llevar, sin embargo, a vivir situaciones tan esperpénticas como las que se han podido ver hace tan sólo unos días en el Mundial de Clubes FIFA que se celebra estos días en Marruecos y que han dejado en evidencia a la marca patrocinadora y al organismo patrocinado en su intento, nuevamente, de proteger los intereses de la firma que auspicia el torneo y a su organizador.

El niño descalzo

Según informa el confidencial, todo ocurrió a la conclusión del pasado encuentro de semifinales del torneo que enfrentó al conjunto mexicano del Cruz Azul y al Real Madrid, que acabó con la clasificación para la final de mañana sábado del club español al vencer por cuatro goles a cero al campeón de la Champions centroamericana.

A la conclusión del encuentro, la FIFA eligió como MVP del partido al delantero internacional francés del Real Madrid, Karim Benzema, que tuvo que pasar a recoger el trofeo que le acreditaba con tal galardón instantes después de que el colegiado pitara el final del encuentro. Y ahí comenzaron los despropósitos.

El acto, al que fueron congregado los medios de comunicación acreditados para el encuentro, no duraría más de unos minutos y consistía en la presencia en un pequeño área reservada al efecto dentro de las instalaciones del estadio de un pequeño espacio para mayor gloria de otro importante patrocinador del torneo y del trofeo  MVP, Toyota, en el que un niño haría entrega del mismo a Benzema. La sorpresa fue cuando el jugador recogió el mismo de manos del citado niño que presentaba un detalle en su indumentaria que llamaba poderosamente la atención: iba descalzo.

FIFA y adidas llevan el despropósito al Mundial de Clubes

La explicación se había podido vivir tan sólo unos instantes antes de la llegada del jugador francés. Mientras esperaban la comparecencia del delantero del Real Madrid, los organizadores se dieron cuenta de un detalle que llamaba poderosamente la atención en la indumentaria del niño: calzaba unas botas Nike, gran rival de la principal marca patrocinadora de FIFA y del torneo.

Rápidamente, tomaron en cadena una serie de decisiones que llevaron el despropósito al Mundial de Clubes: alguien se le ocurrió que la mejor manera de evitar dar publicidad a Nike en el evento era que al niño se le quitaran dichas zapatillas Nike, algo totalmente comprensible en la búsqueda de la lucha contra el ambush marketing que tanto daño hace a los patrocinadores oficiales. Sin embargo, a ese o “esos” artífices de la decisión, se les olvidó algo tan simple como lógico: dar al niño otras botas u otras zapatillas, con los colores y logotipos de la marca adidas, para mayor realce de la misma.

Sea por error, confusión o las prisas del momento, lo cierto es que el jugador francés apareció a la cita y aquellos que decidieron quitarle las zapatillas al niño se olvidaron de volver a darle otras, provocando una estampa que rápidamente ha comenzado a circular por las redes sociales: la de un niño descalzo para evitar hacer daño a la marca que patrocina al evento, una medida que, en este caso, está provocando los efectos contrarios al buscado.