Fantex vuelve a la carga con otro deportista en Bolsa

0

22 de octubre de 2013. Buck French es un emprendedor de la archiconocida Silicon Valley que dirige una compañía llamada Fantex Holding para la explotación de una idea a la que muchos consideraron alocada en su momento aunque quizás, con el paso del tiempo, tengan que reconocer que fue visionaria. De esta manera comenzábamos el artículo que dedicábamos en Marketing Deportivo MD a un nuevo producto que estaba siendo lanzado para los inversores de la Bolsa: los deportistas de élite.

Hoy, apenas seis meses después, podemos confirmar que la iniciativa de French ha comenzado a dar resultados. French fue el primero en dar el primer paso para que los grandes deportistas de todo el mundo comenzaran a cotizar en bolsa y cualquier interesado puediera adquirir participaciones en los ingresos futuros de los mismos.

Y el jugador con el que inauguró esta aventura fue Arian Foster, el running back de los Houston Texas de la NFL, que se convirtió de este modo en el primer deportista en dar el salto al mercado de valores. Foxter recibiría 10 millones de dólares a cambio del 20% de un montante que englobaría sus ingresos procedentes del contrato que tenía con los Houston Texas, sus ingresos de patrocinio y acuerdos comerciales y una cuantía que correspondería a cualquier potencial actividad que el jugador pudiera desarrollar en el futuro o incluso tras su retirada.

Con ese 20%, como explicamos en su momento, Fantex sacaría a la venta un millón de acciones al precio de diez dólares cada una para pagar a Foster. En definitiva, esos futuros accionistas lo que estarían haciendo es comprar una participación en las ganancias futuras de Foster que, a cambio de 10 millones de dólares a cobrar por adelantado en el momento actual, renuncia al 20% de sus ingresos actuales y futuros.

Ahora, Fantex vuelve a la carga con otro jugador de la NFL: Vernon Davis, de los San Francisco 49ers, de 30 años de edad, que ha vendido el 10% de sus futuros ingresos a cambio de 4 millones de dólares.

Las acciones de Davis salieron a Bolsa el pasado lunes 28 de abril a 10 dólares la acción bajo el símbolo VNDSL. Los valores se revalorizaron apenas en unas horas hasta un 20% para situarse en 12 dólares, para caer el pasado viernes hasta los 10,5 dólares donde parece haberse estabilizado.

Los expertos bursátiles alertan de la alta volatilidad de este tipo de “valores-deportistas”. En el caso Foster, en aquel momento, el jugador tenía firmado un contrato de cinco años con los Houston Texas a razón de 23,5 millones de dólares. Además, tenía diferentes acuerdos comerciales, entre otros con Under Armour, que le repercutían algo más de un millón de dólares más, por lo que la fortuna total estimada en aquel entonces sería de unos 25 millones de dólares. De esos, Foster renunciaba al 20%, es decir, a aproximadamente cinco millones de dólares. Si tenemos en cuenta que se emitieron 1 millón de acciones, para que los accionistas recuperen su inversión, Foster deberia ganar en los próximos años 50 millones de dólares, algo que esos mismos especialistas bursátiles ven complicado para un jugador que cuando acabe su contrato con Texas tendrá 31 años.

Hoy, seis meses después, Arian Foster continúa recuperándose de una lesión que sufrió apenas unos días después de salir a Bolsa. Sus acciones cayeron y los inversores esperan y confían en una rápida y próspera vuelta a los terrenos de juego para recuperar (o al menos intentarlo) su inversión, algo que da la razón a los especialistas: muchas variables, mucha volatilidad y muy poca seguridad.

A pesar de ello, y como decíamos entonces, lo que ha abierto Fantex es una nueva vía de explotación de negocios más que interesantes para los jugadores y que, a buen seguro, provocará que en los próximos años podamos ver nuevos casos como el de Foster o el de Davis. ¿Comprar acciones de Messi o de Cristiano Ronaldo? Todo se andará.