¿Es el Real Madrid la clave en la salida de Nike del United?

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Jugadores del Manchester con la nueva camiseta del club
  • Llama poderosamente la atención cómo Nike ha perdido un acuerdo que tenía prácticamente cerrado por 72 millones de euros anuales con la llegada a última hora de adidas y su mareante oferta
  • Los 94,2 millones que pagará al United adidas pueden ser un lastre muy difícil de superar que abriría la puerta de otros clubes adidas a su gran rival Nike

No se habla de otra cosa. El contrato que la multinacional alemana adidas ha firmado con un histórico del fútbol mundial como es el Manchester United para vestir, a partir de la próxima temporada, a los diablos rojos en sustitución de su gran rival Nike, ha acaparado la atención de los medios de comunicación, especializados y de información general, de todo el mundo. Los casi 1.000 millones de euros que la marca de las tres tiras ha puesto encima de la mesa en un contrato de 10 años para arrebatarle a Nike a uno de sus grandes valores dentro del fútbol mundial han supuesto una ruptura total del mercado que, a buen seguro, traerá consecuencias dentro del sector.

Pero además, la llegada de la marca alemana al Manchester ha provocado dentro de ese sector un importante cúmulo de preguntas acerca de la sorprendente retirada hacia un lado de Nike para dejar vía libre a adidas en su intento de conquistar una plaza como la de Manchester. ¿Qué se oculta detrás de todo esto?

Un cambio de estrategia… ¿o algo más?

La salida del Manchester de Nike, amparándose en una serie de motivos que analizábamos hace tan sólo unos días, no han llegado a convencer a todo el mundo dentro del negocio. El Manchester justificaba su no renovación con el United en tres motivos claves: el primero, la descomunal exigencia económica que pedía el Manchester para renovar con los norteamericanos. El segundo, la salida de Ferguson del club, algo que en la marca del swoosh consideran clave pues estiman que, tras la mala temporada de este año, esa será la tónica general del club en los años venideros hasta que vuelva a formarse un proyecto deportivo estable, sólido y consolidado. La última, y no menos importante, un supuesto agotamiento en cuanto a la estrategia a planificar junto con el club.

Sin embargo, un análisis pormenorizado de cada uno de ellos demuestra que no son argumentos en principio lo suficientemente sólidos como para provocar una salida de uno de los mayores clubes de fútbol del mundo. El primero de los argumentos, la cifra económica exigida por adidas, debemos recordar que no hace más de algunos pocos meses se filtró entre la prensa británica un principio de acuerdo entre ambas partes que supondría el abono al club por parte de Nike de algo más de 72 millones de euros en un contrato a 10 años, algo de lo que las partes estaban prácticamente de acuerdo en todo a falta de algún que otro fleco por cerrar.

La supuesta falta de solidez deportiva no es algo que en principio debiera suponer un importante obstáculo para un acuerdo de la importancia del mismo, máxime cuando el club resurgirá tarde o temprano. El tercero y último factor, el de agotamiento de la estrategia a seguir con el United, cuesta aún más llegar a entenderlo, sobre todo cuando el conjunto británico era una importante fuente de ingresos para Nike desde cualquier punto de vista que se analizara (el United era con el Real Madrid el club que más camisetas vendía entre sus aficionados: 1,4 millones de unidades al año).

Entonces, ¿hay algo más?

¿Perder para ganar?

La llegada de adidas al United ha provocado un escenario en el terreno de la sponsorización técnica en Europa cuanto menos, curioso:

Casi todos los contratos se han alcanzado los acuerdos entre 2013 y 2014, salvo en cuatro casos: el FC Barcelona, que renovó en 2007 su acuerdo que finalizaba en 2013; el Bayern de Munich, que alcanzó el acuerdo en 2011, el Liverpool, que lo hizo en 2011 también y el Real Madrid, que lo renovó hace algo más de un año.

Y dentro de ese escenario, dos nombres propios cobran fuerza y vienen a tratar de arrojar algo de luz a la situación vivida entre el Manchester United y Nike: Bayern de Munich y Real Madrid, dos clubes que, por diversas circunstancias, se convertirían en los principales objetivos de la multinacional norteamericana y que vendrían a explicar su ambigua actuación con el United. Descartado el Bayern por motivos obvios (adidas es parte de su accionariado y jamás permitiría que Nike llegara al club), toda la atención se centra en el Real Madrid. Pero, ¿por qué?

El Real Madrid renovó hace apenas algo más de un año con la multinacional alemana por una cifra que rondaría los 39 millones de euros, en su momento una de las más altas del mercado, hasta el año 2020. Sin embargo, los últimos movimientos han convertido a la misma en una cifra “desfasada” sobre todo si tenemos en cuenta lo que se ha pagado por clubes como el Arsenal, el Liverpool o incluso el Chelsea británico. Si por estos clubes las marcas han abonado lo que han pagado, ¿cuánto debería obtener el Real Madrid? O planteado de otra manera, ¿cuánto tiempo tardará Florentino Pérez, presidente del Real Madrid y perspicaz hombre de negocios, en llamar a la puerta de adidas para que el club blanco siga siendo el club puntero en todos los aspectos e igualar, al menos, la oferta de adidas por el United?

Llegados a este punto, convendría tener en cuenta una situación, aunque arriesgada en su planteamiento, pero que podría ser del todo posible en este mundo tan sumamente profesionalizado donde nadie da un paso de manera aleatoria y sin un verdadero motivo detrás del mismo. La secuencia para situarnos es esta: después de tener casi todo acordado con el United, con un acuerdo de 72 millones de euros por diez años, Nike recula, se muestra indeciso, y decide echarse a un lado para permitir la llegada de adidas. Los alemanes, lejos de ver la posible jugada de Nike, entran en la subasta accediendo a ofertar una cifra muy superior a la presentada por Nike, algo a lo que Nike rehusa igualar y que el United da por buena. adidas se autofelicita por su gestión. Pero en Nike están sumamente tranquilos tras perder el United.

Una estrategia muy “Real”

Con el acuerdo, adidas rompe el mercado y se hace con uno de los mayores valores de Nike, algo en principio que pudiera parecer incomprensible: que Nike pierda al United ante el ofertón de adidas y cuando todo lo tenía casi cerrado. Pero comienza a entenderse si tenemos en cuenta que ese acuerdo provocará un profundo malestar en otros clubes pertenecientes a la esfera de adidas, caso por ejemplo, como decimos, del Real Madrid, que aunque renovó hace algo más de un año, a buen seguro no creerá conveniente que el Manchester cobre más del doble que el actual Campeón de Europa. Ello generará que, muy probablemente, estos clubes demanden a adidas una mejora en sus respectivos contratos, algo a lo que en principio, la marca tendría muy complicado de hacer frente tras el gasto realizado en el United de casi 100 millones de euros anuales. Una renovación de adidas accediendo a firmar con cifras similares a las del United en otros clubes podría provocar una situación de colapso total en la marca alemana, cuyos preocupantes números están a la espera de recibir un fuerte impulso con este año mundialista. Y aquí es donde aparece Nike.

Consciente de ello, es indudable que Nike estará presionando a los alemanes mediante el traslado de ofertas a clubes adidas, para forzarles o bien al abismo de renegociar el acuerdo con los blancos al alza, a cifras muy superiores a las actuales, lo que puede provocar grandes perjuicios económicos en la compañía, o bien a renunciar a uno de los clubes más importantes del mundo, el que más ingresos es capaz de generar a lo largo del año según Forbes y una importantísima máquina de hacer dinero desde el marketing.

Con ello, Nike, que está acaparando cada vez más poder dentro del mundo del fútbol frente a adidas, estaría en disposición de plantear un serio dilema a los alemanes: hipotecar su futuro o renunciar al Real Madrid. Evidentemente, la firma de Nike con los blancos supondría tanta o más repercusión mediática que la obtenida por adidas con el United. Los de Oregon obtendrían una de sus prendas más ansiadas en los últimos años y juntaría a su gran embajador, Cristiano Ronaldo, con la marca en el Real Madrid.

La última palabra en todo este asunto la tiene el Real Madrid, de quién dependerá que presione a adidas hacia el precipicio que le ha preparado Nike o que todo se quede tal cual está. La hipótesis fundamentaría la actitud de Nike en la renovación del United y daría sentido a muchas cuestiones que a día de hoy no encuentran explicación en la llegada de adidas al club británico. De ser así, Nike puede haber diseñado una de las jugadas más maquiavélicas de la historia del marketing deportivo.