El renacer de Tiger Woods preocupa a las empresas que le abandonaron

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Año 2010. El escándalo Tiger Woods, con importantes connotaciones sexuales, amenaza con acabar con la carrera deportiva de un jugador que fue buque insignia del deporte norteamericano y al que las marcas comerciales se rifaban para conseguir vincular su imagen a la del golfista, considerado como un auténtico modelo en la estricta y moralista sociedad norteamericana.

Las consecuencias del escándalo no se hicieron esperar. Personalmente el jugador acabó sumido en una profunda depresión y deportivamente desapareció del universo de las estrellas del golf. Sin embargo, donde más repercusión y efectos negativos tuvo fue en lo referente a las firmas comerciales asociadas al jugador. Marcas y compañías como Gatorade, AT&T o General Motors, entre otras, abandonaron al jugador con la intención de que su imagen no se viera afectada por la crisis de Wood que amenazaba con llevárselo todo por delante. Tan sólo una compañía, la gigante norteamericana Nike, optó por permanecer al lado del golfista, confiada en que el jugador, cual ave fenix, resurgiría de sus cenizas con más fuerza que nunca para volver a ser la estrella que un día fue.

Dos años de intensas terapias, el compromiso del jugador de, consciente de su error, cuidar y vigilar más su vida privada, y una cada vez mayor progresión en su confianza, devolvieron a Woods a la cúspide mundial del golf. Así, cuando nadie lo esperaba, Woods regresó con un golf de altísima calidad en el año 2012 y esto, unido a un prometedor inicio de la temporada 2013, con importantes triunfos en su haber, ha propiciado que su imagen y su marca vuelva a ser objeto de deseo por las más importantes firmas comerciales de medio mundo.

Y mientras las compañías se afanan por tratar de conseguir los favores de Woods y unirse a las mismas como embajador, un grupo reducido de compañías teme que este triunfal regreso sea la mayor y mejor venganza del jugador hacia ellas, las compañías que abandonaron el barco cuando éste hacía aguas.

El enorme interés que nuevamente Tiger Woods está despertando a nivel comercial ha puesto en sobreaviso a firmas como Gatorade o AT&T, que como decíamos antes abandonaron al jugador en su momento más crítico, temerosas que el mismo se asocie a marcas y compañías rivales de las mismas dado que dan por sentado que en ningún caso Woods volvería con ellas.

AT&T, una de las primeras en marcharse del lado de Woods con el escándalo en el año 2010, teme ahora que el jugador norteamericano una el destino de su imagen a firmas como Samsung o Apple, lo que le asestaría un duro golpe muy difícil de contrarrestar. En idéntica situación se encuentran compañías del calado de Coca Cola, a través de Gatorade, o General Motors, temerosas de la más que probable y versátil unión del jugador con Powerade, principal rival de Gatorade o Chrysler, rival de General Motors.

En estas compañías son conscientes de que uniendo su imagen a Woods, asestarían un importante golpe a sus rivales, algo que estos últimos temen sobremanera.

Tiger Woods ganó 7 de los 21 torneos en los que participó en la temporada 2012. Y este año ya lleva conquistados 4 grandes torneos, algo que no pasa desapercibido ni para los aficionados ni para los sponsors, ni para las televisiones, que a cada nuevo torneo en el que participa dedican gran parte de su tiempo a la figura e imagen de Woods, incluso más que a Rory McIlroy, el llamado ser su sucesor, algo por lo que las marcas comerciales estarían dispuestas a pagar muchos millones de dólares dada la exposición que ello supone.

Woods mientras tanto estudia pacientemente esta nueva oportunidad que le da la vida, el deporte y el mercado, quién sabe incluso si sopesando la manera de asestar una dulce venganza a las firmas que en su día le abandonaron.