El regalo de Vettel genera dudas en Red Bull..y en Infiniti

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Vettel junto al nuevo Ferrari regalado a su padre
  • Su escudería y uno de sus principales patrocinadores (que lo es también de Red Bull) asisten atónitos al especial regalo del alemán a su padre
  • El presente no ha hecho más que alimentar los rumores de su llegada a la escudería de Maranello, lo que provoca además que se incrementen los que hablan de una salida de Fernando Alonso de Ferrari junto al Santander

Nunca un presente ha podido generar más suspicacias como el regalo que acaba de hacer el cuatro veces Campeón del Mundo de Fórmula 1, Sebastian Vettel, a su padre y que ha provocado que dentro de su escudería comiencen a preguntarse si los rumores que hablan de una salida del alemán de la misma al final de temporada no estarán más que fundados, más conociendo los precedentes que en la historia de este deporte ha habido con hechos similares.

Un Ferrari para papá

El tetracampeón mundial le ha regalado a su padre un Ferrari California, un presente que no ha hecho más que avivar la llama que habla de una posible salida del alemán de su actual escudería, Red Bull, con destino a Ferrari.

El deportivo, que cuenta con un motor V8 de 460 caballos, está personalizado para el padre del piloto germano con una matrícula especial: HP-N1, donde HP es un homenaje a la localidad natal de Vettel, Hoppenheim, mientras que N1 hace referencia al nombre de su padre, Norbert.

Sin embargo, el citado presente no ha gustado para nada en las filas de la escudería austríaca, que ven en el mismo como un posible vaticinio de lo que deparará el futuro al alemán en el corto plazo: la salida del equipo con destino a Maranello, lo cual no hace más que alimentar a su vez los rumores de la marcha de Fernando Alonso de Ferrari.

El precedente de Schumacher

Y la historia tiene más que fundamentos suficientes como para que en Red Bull anden con la mosca detrás de la oreja, ya que antecedentes con los mismos ingredientes existen y dentro incluso de la Fórmula 1. Año 1995. Por las calles de Mónaco aparece Michael Schumacher conduciendo un lujoso Ferrari F355 azul cuando aún tenía contrato con Benetton. Lo que en principio fue considerado por muchos como un capricho más del alemán, se convirtió en un vaticinio de lo que iba a suceder. Al año siguiente, Schumacher desembarcaba en Ferrari para iniciar uno de los ciclos más gloriosos de la escudería en virtud de un contrato que presumiblemente ya estaba acordado cuando conducía el F355.

En un mundo tan sumamente profesionalizado como es el de la industria del deporte y del patrocinio deportivo, y con los precedentes existentes dentro incluso de la propia Fórmula 1, el que ahora Vettel regale un Ferrari a su padre teniendo en cuenta los condicionantes existentes (el alemán atraviesa uno de los peores años deportivos de los últimos tiempos con rumores insistentes de su salida a Ferrari, que a su vez está viviendo su particular calvario con la posibilidad de que Fernando Alonso -y por lo tanto el Banco Santander- migren de la escudería a finales de temporada hacia McLaren como destino probable, donde el Banco tiene también una importante alianza) y el hecho de que el alemán se haya saltado la obligación contractual de conducir coches de la marca Infiniti, patrocinador de la escudería y, además, patrocinador personal del alemán, no hacen más que alimentar unos rumores que se comenzaron a preocupar en Red Bull cuando el alemán se puso al volante de un Ferrari en el circuito de Spielberg como promoción del GP de Austria.