El PSG también quiere cambiar de estadio

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Una corriente cuando menos curiosa está recorriendo los despachos de los dirigentes de los grandes clubes europeos. Si ayer os hablaba del debate interno que se había abierto en el Liverpool acerca de la conveniencia de reformar Anfield o construir un nuevo estadio, ahora le toca el turno al Paris Saint Germain. Así, uno de los últimos ‘caprichos’ del jeque Nasser Al-Khelaifi es construir un nuevo estadio que sea la envidia de Europa.

A pesar de que el objetivo finalmente no ha podido ser alcanzado, puesto que finalmente ha sido el Montpellier el que se ha llevado el título en la Ligue 1 para sorpresa de todo el mundo, dejando en entredicho el proyecto multimillonario del jeque, parece ser que este ‘contratiempo’ no ha bajado los ánimos ni lo más mínimo al dueño del PSG que, lejos de venirse abajo anímicamente, ha manifestado que ya es un orgullo participar en la próxima edición de la Liga de Campeones, para lo cual, el jeque quiere que el PSG luzca sus mejores galas.

Y en lo último que se ha fijado es en la ‘necesidad’ de contar con un nuevo estadio que sustituya al mínimo Parque de los Príncipes, cancha donde habitualmente juega sus partidos el conjunto parisino. “Actualmente tenemos una capacidad para unos 49.000 espectadores. El sueño es contar con un nuevo estadio que incremente notablemente el número de asistentes que pueden participar en cada encuentro. Tenemos estudios que demuestran que este objetivo sólamente podemos alcanzarlo con la construcción de un nuevo estadio, puesto que la reforma de nuestra actual casa sólo alcanzaría a incrementar en 1.000 o 2.000 espectadores más la capacidad de ahora. Con ello, daríamos vida a un proyecto que presentaría uno de los mejores estadios de Europa y del Mundo, moderno y adaptado a las necesidades actuales”, ha manifestado el dueño del PSG:

Y tal y como ocurría en el caso del Liverpool, existen las dos tendencias: la corriente favorable a las intenciones del jeque, que no dudarían en demoler el estadio actual para construir uno nuevo en el mismo lugar, y las que afirman que el ambiente y la atmósfera que actualmente se vive en el Parque de los Príncipes difícilmente podrá ser reproducida en un nuevo estadio con más capacidad, con independencia de que se ubique en el mismo lugar. Una tercera corriente de opinión es favorable a evitar gastos innecesarios y conseguir el traslado de sede hasta el lujoso Stade de France.

Bajo esta intención del jeque asoma también la necesidad de tener un nuevo estadio que permita la máxima explotación financiera de todos los recursos que potencialmente puedan ofertarse a efectos de obtener mayores ingresos, teniendo como ejemplo los grandes recintos norteamericanos de deportes como la NFL, auténticos centros de ocio que retornan grandes ingresos a las arcas de las franquicias.