El PSG se sale con la suya y renovará al alza con Nike

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Mucho se ha hablado de la especial relación existente, desde la llegada del nuevo propietario del club, el jeque Tamim Al Thani, entre el PSG y la firma norteamericana Nike. Sobre todo porque la nueva propiedad del PSG consideraba infravalorado una marca como la del club parisino en lo referente a lo que la marca de Oregon estaba aportando por la sponsorización técnica del equipo.

Nike lleva vistiendo al PSG desde el año 1989. Toda una vida dentro de un apartado como este y tal y como está el mercado a día de hoy. Sin embargo, esa dilatada relación no ha sido argumento suficiente como para que el nuevo dueño del PSG, el jeque Tanim Al Thani, considerara que lo que el club francés estaba obteniendo por parte de la firma norteamericana se alejara enormemente de la cifra que el nuevo propietario consideraba que un conjunto como el PSG debía recibir por este concepto. Hasta ahora, y en virtud del último contrato firmado por las partes, Nike aporta al PSG por la sponsorización técnica del equipo alrededor de 6,5 millones de euros anuales, una cantidad que desde el mismo momento de la llegada de los petrodólares a la dirección del equipo francés se consideró a todas luces irrisoria, más si tenemos en cuenta las astronómicas cantidades que adidas, Puma o la propia Nike desembolsan por este mismo concepto en los grandes clubes de fútbol europeo.

Si a esto unimos la enrevesada y cercana relación que une al máximo dirigente árabe del conjunto francés con el grupo suizo Pilatus Sports Management SA, grupo al que pertenece la firma de ropa deportiva Burrda y participado casi de manera exclusiva por un importante fondo de inversión qatarí íntimamente relacionado con el actual dueño del club parisino, no es difícil de explicar el órdago que Al Thani mandó nada más llegar a la dirección del conjunto galo a la firma norteamericana Nike: o suscribían un nuevo contrato en el que se incrementaran notablemente las cantidades que el PSG percibiría de Nike, o el conjunto estaba dispuesto a romper de manera unilateral el contrato que les unía o, como menor dolo, esperar a que finalice el actual contrato, en el año 2015, para firmar con una compañía dispuesta a aportar las cifras que manejaban en la nueva dirección del PSG:

Así las cosas, Nike se vio de repente con que uno de los clubes más pujantes y mediáticos desde la llegada del dinero árabe al fútbol galo a nivel europeo, el PSG, equipo Nike desde hacía casi 25 años, estaba dispuesto a romper su prolongada relación en busca de otras marcas más receptivas a los deseos económicos del nuevo dirigente del PSG. Contra ello, Nike se escudaba como argumento disuasorio en esa dilatada relación de años, casi 25, que unía a las partes, pero sobre todo, en el hecho de que Burrda no era (ni es) una marca con el potencial y fuerza de Nike o de otras posibles marcas rivales de la norteamericana, marcas rivales que en un principio no entraban dentro de la ‘amenaza’ del PSG para disuadir a Nike a firmar un nuevo contrato con las nuevas cantidades.

Sin embargo, ha habido dos hechos claves en todo este periodo que han propiciado que la fuerza con la que se sentaba a las negociaciones el PSG se incrementara notablemente. El primero de ellos, el importante acuerdo económico de renovación alcanzado por el PSG y la compañía Fly Emirates que se sustanció en un acuerdo histórico al tener que desembolsar la compañía 125 millones de dólares durante los próximos cinco años en el que está considerado el mayor contrato jamás firmado dentro del fútbol francés. El segundo, derivado de este primero. Ante la vista del nuevo acuerdo alcanzado, el PSG se consideró legitimado tras el mismo a creer que la cantidad que pedía a Nike estaba bastante ponderada dentro del nuevo valor de mercado del PSG ante la continua respuesta de Nike que consideraba que el PSG continuaba siendo un club que no estaría encuadrado dentro del primer escalafón de la compañía en cuanto a remuneraciones se refiere y, por lo tanto, no podría alcanzar nunca los entre 20 y 30 millones de euros que solicitaba el PSG por el nuevo acuerdo. Ahora, una vez que Fly Emirates sí estuvo dispuesta a remunerar conforme a lo que la nueva dirección del PSG consideraba legítimo y oportuno para el nuevo rol del club galo en el fútbol europeo, el PSG consideraba que sus exigencias a Nike estaban más que legitimadas y como muestra de ello, esgrimía el hecho de que Fly Emirates sí estuviera dispuesta a realizar ese desembolso. Para mayor preocupación de Nike, este argumento estaba además sustanciado en los nuevos acuerdos que firmas como Puma, que se hizo hace unos meses con el Arsenal arrebatándoselo precisamente a Nike, estaba dispuesta a pagar a los británicos a cambio de 30 millones de euros anuales o los 20 millones de euros que Warrior desembolsa por vestir al Liverpool. Con todo, el PSG volvía a la carga con mucha más fuerza en las negociaciones con la firma norteamericana puesto que, a la vista de lo expuesto, consideraba que para nada la marca PSG era inferior en cuanto a mercado a la marca Arsenal o a la marca Liverpool.

Con estos nuevos matices, Nike se vio en un verdadero callejón con dos únicas salidas: o transigir y acceder a las exigencias del PSG o deshacerse de un club, el PSG, que tras la llegada del jeque Al Thani, se ha convertido en uno de los nuevos ricos de Europa y cuya capacidad mediática se va agigantando por momentos. Hoy, algunas semanas después del artículo en el que anunciábamos la vuelta a la carga del PSG con más presión que nunca para Nike, poniendo encima de la mesa la apertura de negociaciones no ya sólo con Burrda, a la que a Nike apenas inquietaba sino con firmas como Puma o la gran rival de Nike, adidas, podemos asegurar que el PSG y la firma de Oregon han llegado a un principio de acuerdo para renovar, por un periodo que oscilaría entre los 8 y los 10 años, su relación contractual con una importante mejora en las remuneraciones que obtendría el club galo por parte de la firma norteamericana que, de este modo, se habría visto ‘obligada’ a acceder a las exigencias del PSG.

En relación a lo anterior, estaríamos hablando de un contrato de esa duracción que se sustanciaría en unos 20 millones de euros más una importante variable en función de objetivos y resultados. Igualmente, el PSG se habría asegurado una cuota que oscilaría entre el 7% y el 10% de lo que la firma norteamericana obtenga por la venta de merchandising con la imagen del PSG, desde camisetas oficiales a cualquier otro tipo de producto. En total, y siempre en el escenario más positivo posible, el club parisino podría llegar a embolsarse en un año del orden de 30 millones de euros, una cifra muy apetecible para Al Thani y muy cercana a sus deseos y, en todo caso, alejadísima de los 9 millones de euros que en un principio ofrecía Nike al PSG en sus primeros contactos y mucho más de los 6,5 millones de euros anuales que recibe de los norteamericanos en estos momentos.

Un acuerdo redondo para el PSG que podría anunciarse en las próximas fechas.