El proyecto de Force India, en el aire por la crisis de sus patrocinadores

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La grave situación que atraviesan dos de los principales patrocinadores de la escudería Force India ha puesto en el punto de mira de la rumorología la viabilidad de su proyecto para esta temporada que dará comienzo el próximo 17 de marzo en Australia, hasta tal punto que muchos dudan de que la escudería logre acabar el calendario de la Fórmula Uno 2013.

A pesar de los continuos anuncios que los máximos responsables de la escudería lanzan a todo aquel que los quiera oir sobre la viabilidad garantizada de su proyecto para este 2013, donde, siempre según estas fuentes, la cobertura económica al menos para este año es segura, la difícil situación que están atravesando dos de sus principales patrocinadores producen el efecto de la gasolina en un fuego, por lo que todos los esfuerzos de los dirigentes de la escudería por aportar algo de calma y tranquilidad caen en saco roto.

Los problemas que atraviesa uno de ellos, Kingfisher, propiedad del grupo United Breweries que preside Vijay Mallya, no son para nada nuevos. La compañía aérea vió como en el año 2011 era necesario ‘deshacerse’ de 15 aparatos debido a un acuciante problema de liquidez. Problema que se agravó el año pasado y que propició que durante muchos meses sus pilotos estuvieran sin cobrar su correspondiente sueldo. Éste último hecho, la deuda con sus trabajadores (no sólo con los pilotos) se ha agravado en la parte final del año pasado y en lo que llevamos de 2013, deuda que se ha incrementado con otros sectores a los que también debe dinero, como los proveedores de combustible.

Para colomo de males, a finales del año 2012 la compañía recibió la puntilla al serle retirada la licencia de vuelos. No debemos olvidar que la compañía, o más bien el grupo que preside Vijay Mallya, es propietario de un 42,5% de la escudería.

Al otro gran propietario de la misma, Sahara Group, que tiene el mismo porcentaje, un 42,5%, no parece que las cosas le vayan mejor. En los últimos días se ha conocido la congelación de las cuentas de su dueño, Subrata Roy, y de otros tres directivos. ¿La causa? Unos fondos obtenidos de manera ilegal de sus inversores entre los años 2008 y 2011 en lo que ha supuesto todo un escándalo en la India.

En definitiva, una delicada situación que hace que la escudería deba manejarse en el alambre muy probablemente para la temporada que va a comenzar. El otro dueño de la escudería, la familia Mol, que tiene una propiedad del 15%, no parece por ahora estar afectada por problemas semejantes a los de los otros dos propietarios de la escudería.