El por qué Karabatic sólo habla en Facebook tras el escándalo

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El escándalo de las apuestas ilegales que sacude el balonmano francés en general y a varias de sus grandes estrellas, no sólo a nivel nacional sino también a nivel internacional, además de ya conocido por todos, va escribiendo cada día nuevos capítulos en este libro aún por acabar.

El último al respecto es la decisión de Nicola Karabatic de utilizar la red social Facebook para comunicarse, quizás la cabeza más visible de todo este escándalo precisamente por la imponente figura del jugador francés a nivel internacional, considerado por la mayoría como uno de los mejores jugadores de balonmano a nivel mundial que existe en estos momentos si no el mejor de todos. Sus abogados son los que hablan a los medios. Él se ha autoimpuesto la ley del silencio. Tan sólo habla a través de la red social Facebook. Pero, ¿por qué ha elegido Facebook en lugar de defenderse, si es que ello es posible, de las acusaciones públicamente?

Detrás de toda esta decisión se encuentra, muy probablemente, unas indicaciones de sus asesores con el objeto de no dañar más (si cabe) su imagen y, por ende, no perjudicar más sus ‘negocios’ extradeportivos. Ya hemos hablado en más de una ocasión por MD como diversas firmas comerciales con las que el jugador mantenía relaciones han retirado su apoyo al mismo y han dado por finalizados sus contratos. Por este motivo, repito, quizás asesorado por sus más allegados, ha elegido Facebook como medio de comunicación, como tablón de anuncios en el que exponer sus sensaciones e impresiones durante todo este proceso que se presume largo. La pregunta ahora es: pero, ¿por qué?

Varias son las consideraciones que debemos tener para entender por qué Karabatic, en ese intento de salvaguardar su imagen tanto a nivel deportivo como a nivel comercial, se ha decidido por este medio.

  1.  Primeramente, y esto es entendible por todos, Facebook evita el conflicto, la confrontación. En una rueda de prensa, que más tarde o temprano tendrá que dar, el jugador no tendrá mas remedio que hacer frente a preguntas más o menos incómoda que pueden hacer aún más daño a esa imagen que hablábamos anteriormente. En Facebook todo es diferente. En la conocida red social tú puedes dejar tu mensaje, tu estado de ánimo, tu opinión al respecto, sin tener que esperar ese contraataque de preguntas incómodas.
  2. Facebook es una red social que te conecta con tus seguidores, con tus fans… No estás en contacto directo con el público en general, que también. La mayor parte de seguidores, de fans, que tienen estas grandes estrellas son eso precisamente, fans incondicionales capaces de perdonar todo, fans que ofrecerán mayoritariamente mensajes de ánimo y apoyo en estos delicados momentos. Todo un balón de oxígeno para el jugador.
  3. Evitas que se terjiversen tus palabras. Una entrevista, una rueda de prensa, unas manifestaciones en un medio de información, siempre están sometidas a que se saquen de contexto, se dé a entender o a interpretar algo que no se quiso decir, infinidad de situaciones. En Facebook todo queda por escrito y reflejado. Nadie podrá decir que ha dicho o que no ha dicho porque será visible para todos.

En definitiva, como véis no es una decisión vanal la adoptada por el jugador. No es algo tomado a la ligera. Es un posicionamiento pensando en protegerse al máximo, a él, como jugador y como valor comercial para las marcas. Lo que demuestra la importancia, cada vez mayor, que las redes sociales van tomando en el mundo del deporte y los deportistas en general. Y en todo esto, se van vislumbrando las redes sociales como una nueva ‘amenaza’ para los periodistas que verán como poco a poco esta actitud se irá extendiendo y se irán abandonando las ‘incómodas’, muchas veces, ruedas de prensa. Los clubes irán tomando nota de estas nuevas tendencias para proteger a sus estrellas de las críticas y todo aquel que quiera deberá acogerse a las normas del club en cuanto a comunicación se refiere. Se avecina un nuevo horizonte que cambiará muy probablemente el periodismo tal y como lo conocemos hoy.