El plátano de Alves como campaña de marketing

0

Nos lo preguntaban el pasado lunes a través de nuestra cuenta en la red social Twitter (@marketingdeport): ¿debe aprovechar Dani Alves para firmar una campaña de marketing con motivo del lanzamiento del plátano y lo ocurrido en el campo del Villarreal? La respuesta, clara y concisa.

El pasado domingo, en el encuentro que cerraba la jornada liguera del fin de semana en la Liga BBVA y que enfrentaba al Villarreal y al FC Barcelona en campo de los primeros ocurrió un acontecimiento, desgraciado y reprochable acontecimiento, que ha dado la vuelta al mundo. Un energúmeno, de los muchos que suelen darse cita de cuando en cuando en los campos de fútbol, a la hora de lanzar un saque de esquina el FC Barcelona, destino hacia el que se dirigía Dani Alves, arrojó un plátano al jugador en un gesto racista que, desgraciadamente como decimos, es algo que de cuando en cuando vemos en los estadios de fútbol. Pero en esta ocasión, Alves actuó de una manera que nadie esperaba. Ni corto ni perezoso, agarró el platano, lo peló y se lo comió, dando una lección al mundo entero de cómo hay que tratar a estos impresentables: con la indiferencia. El gesto de Alves dio la vuelta al mundo y sirvió de germen para una respuesta imparable en las redes sociales.

Decíamos al principio que, a tenor de lo vivido en El Madrigal, estadio del Villarreal, nos preguntaban algunos seguidores sino sería el momento para que Dani Alves aprovechara el revuelo generado y la corriente de simpatía generada con ello para firmar un importante acuerdo comercial con alguna firma de plátanos. La respuesta que dimos, como decimos, fácil en dos sentidos. El primero: no debería caer en el error Alves de dejarse llevar por la tentación de firmar un suculento contrato en este sentido, algo que sin duda estaría dispuesto a ofrecerle más de una compañía platanera, al calor como decimos de lo sucedido, pues correría el riesgo de ser enormemente criticado y ver su imagen dañada por un intento de mercantilización de ese desagradable incidente para beneficio propio.

Pero por otro lado, ofrecíamos otra alternativa: sólamente sería viable dicha promoción si el resultado de tal alianza fuera una consensuada campaña de sensibilización contra el racismo por ambas partes, jugador y esa/s compañías plataneras, y cuyos beneficios fuesen destinados precisamente a la lucha contra el racismo.

Hoy, tres días después de lo ocurrido, conocemos que la acción de Alves estaba premeditada. Junto con Neymar y su equipo de asesores, los brasileños tenían preparada desde hace tiempo una campaña de marketing como respuesta a esa actitud en los estadios de fútbol para la próxima vez que ocurriera, hecho que sucedió el pasado domingo.

El germen de todo tuvo su punto de partida en el encuentro que el FC Barcelona disputó ante el Espanyol y en el que Neymar tuvo que escuchar como otros energúmenos le gritaban mono y hacían gestos de simio cada vez que pasaba cerca de ellos. Harto de esta actitud, Neymar se reunió en los días siguientes con sus asesores para discutir como combatir esta ola de intolerancia racial y fue cuando surgió la idea de comerse el primer plátano que le lanzaran desde la grada.

Así, junto con la agencia Loducca, prepararon toda la campaña que se puso en marcha desde Brasil tras el gesto de Alves ante el Villarreal. La idea era que fuese Neymar el que cogiera el plátano y se lo comiera, pero Alves también estaba en el ajo y no importaba que fuera él. A partir de aquí, y con la inestimable colaboración que son las redes sociales, la campaña #somostodosmacacos ha corrido como la pólvora hasta ser un auténtico éxito y un auténtico símbolo en la lucha contra los actos de discriminación racial. Nada más suceder el gesto de Alves, en el perfil de Neymar se colgó por parte de sus colaboradores la foto de Neymar comiendo otro plátano. A partir de aquí, la respuesta  de las redes, con personalidades y deportistas repitiendo la acción, fue máxima.

Incluso la campaña lleva la venta de camisetas con dicho hashtag y un plátano a un precio de 25 euros. Excelente acción en definitiva, siempre que los beneficios vayan destinados a la lucha real y efectiva contra el racismo. Muchas voces hablan ya del éxito de la primera parte de la acción, aunque comienzan a lanzar algunas sombras sobre esa segunda parte, la comercialización de camisetas con el lema a 25 euros la unidad, aunque en principo el dinero irá destinado a organizaciones que luchan contra la discriminación racial.