El Nuevo Stamford Brigde del Chelsea, inviable

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Jarro de agua fría para las aspiraciones de los regentes del Chelsea de construir un nuevo estadio con capacidad para 60.000 espectadores.
El Chelsea ha comunicado que el anhelo de construir un nuevo estadio que albergue los encuentros del conjunto británico han quedado en nada al conocerse los costes que el mismo requeriría: tres años para su construcción y más de 720 millones de euros a invertir. La propuesta, presentada a la Chelsea Pitch Owners (CPO), propietaria de los terrenos, ha sido rápidamente rechazada por la misma, junto con la posibilidad de vender el estadio para hacer frente a la construcción del nuevo. La CPO no ha dado el visto bueno a ninguna de las alternativas presentadas. Por un lado, la construcción del nuevo estadio supondría una inversión de más de 700 millones de euros y motivaría el traslado del club a otro campo mientras tanto por ese periodo de tiempo, con el coste que supondría además en alquiler del nuevo estadio y los problemas que se darían a los aficionados. Por otro lado, la ampliación del ya existente, tampoco es algo viable económicamente para el club, puesto que supondría que la elevación del número de asientos en el estadio hasta incrementar su capacidad a los 55.000 espectadores no cubriría los costes de financiación de dicha obra. Por lo tanto, la opción planteada, la venta de los terrenos para construir uno nuevo en otro lugar, fue la única alternativa que le quedó a los propietarios del Chelsea como alternativa a presentar a la CPO que fue rápidamente rechazada por esta organización.

La CPO es una organización sin ánimo de lucro, creada en el año 1997 y que adquirió en dicho año la plena propiedad del Stamford Bridge y los derechos del nombre del Chelsea Football Club al objeto de salvaguardar los mismos frente a los especuladores. La CPO también es dueño del nombre Chelsea Football Club, el cual está sujeto a que el equipo juegue sus partidos como local en Stamford Bridge. Esto significa que si el Chelsea decidiera cambiar de sede, el nombre Chelsea Football Club no podría volver a ser utilizado sin la autorización del 75% de los accionistas de la CPO. En numerosas ocasiones se han hecho intentos desde el centro del club para volver a recuperar la propiedad plena sobre el estadio y el nombre, intentos que no obstante han sido vanos.

Ante estas perspectivas, todo hace indicar que el Chelsea, uno de los clubes con más tirón en Gran Bretaña y en el mundo, tendrá muy difícil ampliar su capacidad, ya sea bien con un nuevo estadio o con una ampliación.