El nuevo “Señor de los Anillos”, un ex de adidas al que Nike mira con recelo

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En el día de ayer conocimos una de las decisiones más importantes del Comité Olímpico Internacional adoptada en los últimos años y que tenía, como conclusión, la elección del nuevo “Señor de los Anillos“, al nuevo presidente que regirá los designios del citado Comité durante los próximos años.

El pasado 02 de septiembre, la cadena pública alemana WRD emitía el documental “¿El nuevo Señor de los Anillos?“, una película producida por InsideSport en el que hablaban sobre la figura del que, presumiblemente en aquel momento y tal y como así ha sido finalmente, iba a ser el nuevo presidente del Comité Olímpico Internacional: Thomas Bach.

“Tenía los guantes empapados en agua. Bien podía ser debido al sudor pero el árbitro, aún así, le ordenó que se los cambiara. Yo me sentaba al lado de él. Y Bach se puso otro guante completamente mojado otra vez. Fue algo un tanto incómodo y desagradable, aquello nada tenía que ver con el fair play”.

Así comienza el citado documental poniendo voz a un ex-rival de Thomas Bach, que en su juventud disputó varias competiciones de esgrima, deporte con el que logró hacerse con el oro en los Juegos Olímpicos de Montreal del año 1976. La utilización del “guante mojado” tenía una explicación bastante sencilla que en el propio documental se apresuran a dar: “Si tocas tu chaqueta con el guante mojado, se produce un cortocircuito que impedía reflejar en el sistema los toques que tu rival te hacía durante el duelo”, explica un especialista.

Este es Thomas Bach, nuevo presidente del Comité Olímpico Internacional, que practicó profesionalmente la esgrima en su juventud, con el que se alzó con importantes títulos, y cuya limpieza y honestidad ha estado siempre puesta en duda a lo largo de toda su carrera, tanto en su etapa de deportista como en su posterior etapa como profesional de los despachos en el mundo del deporte, carrera salpicada con no pocos escándalos de corrupción que llevaron incluso al propio COI que ahora presidirá a abrir una importante investigación por conflictos de intereses entre su posición, por entonces, dentro del Comité Olímpico Internacional, y sus negocios personales.

Con estos antecedentes, Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Alemán, llega a la presidencia del COI envuelto en no pocos rumores y debates acerca de la oportunidad de elegir a un presidente con el curriculum de Bach. Voces incluso dentro del propio Comité, alertadas por las ramificaciones que el nuevo presidente del COI traía asociadas a su nombramiento, con no pocas claras relaciones con importantes hombres de negocios del mundo árabe, llegaron a promover una corriente dentro del COI a la que se le conoció con el nombre del movimiento: “Anyone but Bach”, algo así como Cualquiera menos Bach.


Y su elección, a nivel de marketing deportivo, también ha quedado muy seriamente preocupada a las grandes firmas comerciales de ropa deportiva, competidoras de la alemana adidas. Y es que Bach tiene un importante pasado adidas. Es más, Bach aparece por primera vez en la escena del COI en el año 1981, en el Congreso Olímpico celebrado en la localidad alemana de Baden-Baden, y como fruto de su enorme interés por participar activamente en la política deportiva una vez retirado de la práctica profesional del deporte de la esgrima. Y precisamente, esa primera incursión llega de la mano de un importante anfitrión, Horst Dasler, el dueño de adidas, que lo introduce en los círculos olímpicos hasta conseguir la admisión del alemán dentro del Comité Olímpico Internacional. Bach fue, en su momento, un importante ejecutivo dentro de la marca alemana. 

Y es esta relación la que tiene seriamente preocupada a las otras competidoras de adidas, pero sobre todo a Nike. adidas ha venido siendo, en los últimos años, principal sponsor de las citas olímpicas celebradas. Hay que remontarnos al año 2000, con los Juegos Olímpicos de Sidney, para encontrar la última participación con dicho rol de la marca norteamericana Nike en ámbitos olímpicos. En aquellos Juegos, Nike se unió al Comité Organizador y al propio Comité Olímpico para convertirse en sponsor oficial de los Juegos y lo hizo después de la renuncia de la que posteriormente sería subsidiaria de adidas, la firma Reebok, que renunció tan sólo un año antes de la celebración de los Juegos a dicho status al considerar que el Comité Organizador de los Juegos había violado sustancialmente los términos del contrato acordado en su día. En cuestión de días, Nike llegó a un acuerdo con el COI y con el Comité Organizador para convertirse en sponsor principal.

Desde entonces,  sin embargo, la alemana adidas se hizo con la sponsorización de las siguientes citas olímpicas, Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012, lo que le supuso un importante desembolso para conseguir conservar ese rol, un rol que sin embargo, tal y como hemos contado en más de una ocasión en MD, no garantizaba a adidas una superioridad en términos de percepción del público en general de esta consideración sobre su gran rival Nike, fruto, sobre todo, a las campañas que, bordeando el ambush marketing, ponía en marcha la firma norteamericana para paliar los efectos de ese rol de la compañía alemana. Sin embargo, antes de la conclusión de los Juegos de Londres, un rumor comenzó a forjarse sobre la posibilidad de que Nike arrebatara ese rol a adidas en los Juegos de Río 2016, a celebrar en Brasil, un país donde Nike tiene importantes asentamientos, núcleos y contactos que han permitido que los norteamericanos arrebaten esa condición a adidas. Y a pesar de que la estrategia de Nike se configuró inicialmente para dar importancia a los atletas y deportistas, huyendo en gran parte de los patrocinios de acontemientos deportivos, en los últimos tiempos su propio presidente ha afirmado que sería conveniente y vería con buenos ojos la posibilidad de ir haciendo incursiones en este campo. Y dicho y hecho. Hace unos meses conocíamos el acuerdo de Nike con el Comité Olímpico Internacional para sustituir a Mizuno como proveedor oficial del Comité en términos de ropa de los miembros del Comité.

Sin embargo, con la llegada de Bach como nuevo presidente al COI, las dudas acerca de las posibilidades de Nike en el movimiento olímpico han arreciado, fruto sobre todo, como consecuencia del pasado adidas del nuevo dirigente. 

El COI ha elegido a un nuevo presidente, un ex dirigente de adidas rodeado de polémica tanto en su actividad empresarial privada como en la relación de ésta con los cargos que ha ocupado, una elección que tiene en vilo a una parte importante del COI, a pesar de haber sido elegido con abrumadora mayoría, pero que también ha arrojado oscuros nubarrones sobre el futuro de Nike en la relación con el movimiento olímpico. ¿Estarán fundados esos supuestos temores? Hay en juego un negocio de miles de millones de euros. Seguro que en Nike también pensaban “Anyone but Bach”.