El nuevo objetivo de Jorge Mendes: ¿el FC Barcelona?

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“Cristiano Ronaldo metería 120 goles en el FC Barcelona. El mejor jugador del mundo en el mejor club del mundo”.  Estas palabras, pronunciadas por el “superagente” Jorge Mendes, representante de Cristiano Ronaldo, en una entrevista concedida al diario portugués “A Bola”, no deben haber hecho mucha gracia en la cúpula directiva del Real Madrid. Sin embargo, en este mundo tan sumamente profesionalizado, nada hay que dar por casual. ¿Qué se esconde tras estas palabras del representante luso?

No hace falta explicar ahora quien es Jorge Mendes, más no viene mal recordar cuál es la importancia de su influencia. Jorge Paulo Agostinho Mendes es, sin temor a equivocarnos, el representante de futbolistas más importante del mundo. Grandes estrellas del fútbol mundial se cobijan bajo su cartera y raro es el traspaso multimillonario en los últimos años donde no esté inmersa Gestifute, la agencia de representación creada por Mendes.

Mendes es un ex-futbolista retirado con apenas 20 años tras comprobar que el deporte del que ahora vive como representante no estaba hecho para él. Tras varios negocios en distintos sectores que nada tienen que ver con el mundo del fútbol, en el año 1996 crea la exitosa Gestifute, una por entonces modesta agencia de representación de futbolistas cuyo primer traspaso fue el del portero portugués del Vitoria de Guimaraes, Nuno, al Deportivo de la Coruña de Augusto Cesar Lendoiro. Sin embargo, no sería hasta el año 2002 cuando Gestifute sienta las bases de lo que es en la actualidad con un primer traspaso “sonado”: el de su representado Hugo Viana, que pasó del Sporting de Lisboa al Newcastle inglés a cambio de 12 millones de euros. Desde entonces, el listado de traspasos multimillonarios ha sido el devenir normal de la prestigiosa agencia.

En relación con el FC Barcelona, el representante portugués y su agencia siempre estuvieron muy ligados al conjunto catalán. Sin embargo, el desembarco de Cristiano Ronaldo en el eterno rival, distanció por completo el hasta enctonces idílico panorama que se vivía con la directiva azulgrana. Mendes era por entonces un amigo personal del ahora presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, entonces en la directiva de Joan Laporta. La relación le venía a través de la firma Nike, de la que Rosell era representante en el fútbol portugués y brasileño, y que sirvió de vía de contacto con Mendes. Fruto de esta relación, Mendes logró “colocar” en el club azulgrana a varios de sus representados: así, a Ronaldinho le siguieron Quaresma, Rafa Marquez y más tarde Deco, unos fichajes con los que Mendes logró mover casi 40 millones de euros de entonces. Pero no quedaron ahí sus aspiraciones: ya por entonces, y gracias a esta vía, intentó ubicar en el FC Barcelona a un jovencísimo jugador del Sporting de Lisboa llamado Cristiano Ronaldo, llamado a hacer grandes cosas en el mundo del fútbol; a Andrade, que finalmente recaló en el Deportivo de la Coruña o a Tiago, que militaba por entonces en el Benfica. A nivel de empresas, Nike y Gestifute organizaron el encuentro entre Brasil y Portugal que se disputó en Wembley por entonces y donde tanto Rosell como Mendes fueron personajes claves para lograr poner en pie el partido.

Sin embargo, el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid supuso un punto de inflexión en la relación. El FC Barcelona, por entonces presidido por Joan Laporta, consideró una afrenta la operación encabezada por Mendes hasta el punto que desde entonces, la relación se distanció. Así, mientras el club blanco se convertía en el destino de jugadores representados por Mendes (además de Cristiano Ronaldo, acabaron en el Real Madrid Pepe, Di Maria, Carvalho o Coentrao, ademas de Jose Mourinho), el conjunto azulgrana fue desde ese momento un terreno casi vetado para Mendes y su agencia, hecho que en aquel momento no pareció importar demasiado al representante portugués, que poco a poco fue adquiriendo un poder “inaudito” dentro del conjunto blanco hasta el punto de que fue objeto de un exhaustivo reportaje en el The Wall Street Journal en el que se le calificaba como de “superagente” capaz tener “bajo sus órdenes” no sólo a las estrellas del equipo sino, además, al entrenador que a la vez ejercía de Manager General en una confluencia de intereses para nada claras.

Pero el paso del tiempo provocó que la situación diera un vuelco radical. La tensión generada (y motivada según muchos) por el propio Mourinho provocó la salida de éste último del plantel blanco, dando un giro de 180 grados a la situación existente entonces. Mendes, que en opinión de también muchos, otrora regía con mano firme el futuro de los fichajes del cuadro madridista, pasaba a una situación de segundo grado que poco a poco le hizo perder poder dentro del organigrama del club. Consciente de ello, Mendes y Gestifute fijaron su objetivo en el fútbol francés, y tras algunos “filtreos” con el PSG para que se hiciera con Cristiano Ronaldo (que en opinión de los expertos no fue más que una manera de tensar la situación con el Real Madrid y encarecer la renovación de su estrella), se centró en el Mónaco, club al que desembarcaron jugadores como Radamel Falcao o Ricardo Carvalho.

No obstante, estas nuevas declaraciones de Mendes, afirmando que Cristiano Ronaldo, el para él mejor jugador del mundo, marcaría 120 goles de militar en el mejor club del mundo, calificativo que confiere al FC Barcelona, no parece más que un intento de acercamiento del “superagente” luso al entorno azulgrana para retomar una “amistad” rota con el desembarco de Mendes y su “flota” en el cuadro blanco. Los próximos pasos en el mercado de jugadores en el cuadro azulgrana verificarán si estas declaraciones son fruto de una cuidada estrategia para lograr reflotar la “sintonía” perdida con Rosell y sus directivos o es fruto de un sentimiento verdadero de Mendes.