El novato se rebela: sigue la guerra Griffin-NFL-Nike

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Muy probablemente pocas veces se haya visto una actitud tan descarada de un novato contra las directrices dadas por la NFL en su primer año en la misma. Y muy probablemente esto haya sido hasta ahora así porque, de igual manera, muy pocas veces se haya visto a un novato con tanto respaldo mediático, traducido en acuerdos comerciales de potentes marcas, antes incluso de debutar en la NFL.

Pero, sea como fuere, lo cierto es que Griffin está demostrando tres cosas en estos primeros compases dentro de la Liga de Football Profesional norteamericana, pero tan sólo una ligada a aspectos estrictamente deportivos. La primera, sus innegables virtudes y prestaciones en el apartado deportivo que, muy probablemente, lo conviertan más pronto que tarde en uno de los grandes dentro de la NFL a poco que le acompañen una serie de variables como resultados, rendimiento y/o lesiones. Sin embargo, las otras dos, para bien o para mal, no tienen nada que ver con su rendimiento en los terrenos de juego.

Y es que Griffin está acaparando las portadas de los diarios norteamericanos por esas otras dos “cosas”: su innegable amor a la marca personal que le paga, en este caso Adidas, y a su defensa a ultranza de los intereses comerciales de ésta aún cuando ello suponga el enfrentamiento directo con la propia NFL.

Si bien todos recordáis, Griffin debutó a lo grande en la NFL. Y no hablo sólo de su gran partido de debut. Y es que, casi tanto como su rendimiento deportivo, dio que hablar su acción con la que pretendía ocultar el logotipo de Nike, sponsor oficial de toda la NFL, escribiendo la palabra Heart, para no perjudicar a su marca personal, Adidas, aunque el efecto conseguido no fuera precisamente el buscado, pues la exposición de Nike con esta acción de Griffin se multiplicó exponencialmente (Ver Artículo en MD: El guiño de Griffin III a Adidas en su debut en la NFL, la mejor campaña posible para Nike). A partir de aquí, se ha puesto en marcha una guerra Griffin – NFL que no se sabe muy bien como va a acabar pero que en los dos casos las partes tienen mucho que perder. Como cuento, la respuesta a esa “afrenta” por parte de la NFL, no se sabe muy bien si instigada por la firma Nike o de motus propio, no se hizo esperar, y si bien no se sancionó de manera expresa y pública al jugador de los Redskins, si se deslizó, de manera subrepticia que sería bueno, para los intereses del jugador, no volver a repetir la acción (Ver Artículo en MD: La NFL avisa a Griffin III: “Por tu bien, no lo vuelvas a hacer”).

Y cuando todo parecía que la cosa iba a quedar ahí, un nuevo gesto de Griffin ha vuelto a desencadenar las hostilidades. Así, ante las advertencias de la Liga, Robert Griffin se presentó al calentamiento previo a su segundo partido en la NFL ataviado con una camiseta gris sin logotipos de ningún tipo, tal y como podéis ver en la fotografía, que cubría precisamente la camiseta interior que utilizan durante el juego los Redskins y en la que es visible el logotipo de Nike, ese que trató de disimular Griffin con la palabra Heart.  En la NFL, aunque de puertas afuera uno de sus portavoces, Brian McCarthy, en declaraciones a la ESPN, defendía que en este caso Griffin no había vulnerado las reglas del juego, lo cierto es que existe un creciente malestar con las acciones que en apenas dos jornadas de liga ha llevado a cabo un recién llegado a la liga, un novato, por muy buenas perspectivas de futuro que se le presuman. Así, no es ningún secreto que estas continuas afrentas por parte del jugador no son trago de buen gusto entre los máximos responsables de la Liga y no sería descartable que, de continuar en su empeño en proteger los intereses comerciales de Adidas por parte del jugador de los Redskins a través de este tipo de acciones, la NFL se vea “obligada” a tomar cartas en el asunto e imponer sanciones contra el jugador algo más drásticas de las que ha apuntado hasta ahora, que son ninguna.

Mientras, en el otro extremo, en principio como observador impasible (aun cuando dentro del mundillo NFL se cree que está más dinámica en este tema de lo que en principio aparenta), se encuentra Nike, viendo como un recién llegado, por el que luchó enconadamente con la firma alemana por sus servicios, está convirtiéndose en foco de atención y en detrimento de su marca. Será cuestión de tiempo que, oficialmente, haga poner todos sus derechos (y millones) encima de la mesa de la NFL para que, decididamente, la Liga adopte una actitud más alejada de las tibias recomendaciones que hasta ahora ha lanzado.

La pregunta definitiva entonces sería: ¿tanto “amor” denota Griffin hacia Adidas hasta el punto de ser capaz de poner en juego su carrera en la NFL? ¿Estrategia comercial de Adidas y el jugador para estar continuamente en primera línea? ¿Le interesa al jugador este tipo de ‘publicidad’? El tiempo y la NFL lo dirán.