La FIA y su interés en mantener su posición en Oriente Medio

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El pasado fin de semana se celebró finalmente el polémico Gran Premio de Bahrein de Fórmula Uno.
La complicada situación social del país, un país enfrascado en enfrentamientos bastante duros entre partidarios al régimen totalitario gobernante y a los que propugnan una democracia real, no fue impedimento para que el máximo mandatario de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, cumpliera su promesa dada a los organizadores de disputar esta edición tras la suspensión de la del año 2011 por fuertes altercados.

Y si bien la postura oficial de Ecclestone estaba bastante clara desde un principio y la mantuvo hasta el final, la de las escuderías puede catalogarse cuando menos como ambigua. Sólo cuando la imagen de las mismas pudo estar en entredicho, salieron a la luz tibias manifestaciones acerca de la oportunidad o no de que se celebrara el Gran Premio. ¿Por qué esta doble cara de las escuderías? ¿Cuál era realmente su posición?

Para tratar de hallar una respuesta lógica a todo este entramado de intereses debemos reducir la cuestión a dos simples variables: el dinero y los intereses comerciales.

La postura de Ecclestone está bastante clara desde el principio: los 40 millones de dolares que desembolsa al año Bahrein por acoger el Gran Premio a las arcas de la Fórmula Uno parecen más que motivos suficientes para que ninguna revuelta pueda parar su celebración: “Cualquier publicidad que del Gran Premio y de la Fórmula Uno se pueda hacer es buena, incluso aún teniendo alguna connotación negativa”, ha llegado a afirmar Ecclestone. Pero, ¿y las escuderías?

Vamos por pasos. Bahrein fue casualmente el primer Gran Premio que se disputó en Oriente Medio allá en el año 2004. ¿Por qué tanta importancia para las escuderías? Quizás la respuesta la tengamos en que Bahrein es propietaria del 50% del Grupo McLaren, uno de los de mayor peso dentro de la Fórmula Uno, y cuyos pilotos se encuentran actualmente en las primeras posiciones de la clasificación general. ¿Habéis leído o escuchado manifestaciones procedentes de McLaren en contra de la celebración del Gran Premio?

Sigamos. Abu Dhabi es uno de los circuitos donde más negocios se cierran en su celebración junto con Singapur y Mónaco. ¿También está en la propia Fórmula Uno más allá de tener su circuito, Yas Marina? Pues la respuesta es que sí. A través del fondo de riqueza soberana Aabar Investments, Abu Dhabi es el mayor inversor del grupo Daimler Mercedes. En el año 2009 compró a los campeones del mundo, Brawn GP con Daimler y actualmente posee el 40% de las acciones de la escudería Mercedes. Pero además, Abu Dhabi es el país anfitrión del parque temático de Ferrari, con fuertes intereses e inversiones en la región, el Ferrari World, pegadito al circuito Yas Marina. Para cerrar el círculo, International Petroleum Investment Company, perteneciente también al gobierno de Abu Dhabi, es uno de los propietarios de la escudería Toro Rosso, junto con Cepsa, el banco suizo Falcon Private Bank y los canadienses de Nova Chemicals.

Pero aún hay más. La escudería Williams, que en la década de los 70 y 80 estuvo muy vinculada a Saudi Airlines y a la familia del mismisimo Bin Laden, ahora tiene a uno de sus  mayores aliados en el Parque Tecnológico y Científico de Qatar. Y para rematar todo, Abdulla bin Isa al-Khalifa, jeque de Bahrein, es uno de los 26 miembros que toma las decisiones en la FIA.

¿Os queda alguna duda del interés de la Fórmula Uno en Oriente Medio?