El guiño de Griffin III a adidas en su debut en la NFL, la mejor campaña posible para Nike

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Robert Griffin III es una de las grandes estrellas dentro de la NFL que ha firmado recientemente la marca alemana adidas. Incluso antes de su salto a la NFL, Adidas se adelantó a su máxima rival, Nike, y consiguió hacerse con la imagen del jugador.

Robert Griffin III está considerado dentro del dúo de novatos catalogados por todos los especialistas como los mejores rookies que debutarán esta temporada en la NFL, junto con el jugador de los Indianapolis Colt, Andrew Luck. Elegido en segundo lugar del Draft de la NFL de esta temporada, precisamente tras Andrew Luck, Robert Griffin III es uno de esos jugadores que pronto llamó la atención de las grandes firmas comerciales por su capacidad mediática, aparte indudablemente de sus dotes deportivas necesarias para despuntar en este deporte.

Así, el flamante nuevo jugador de los Whashington Redskins es un jugador capaz de devorar mediáticamente su propia imagen. Antes como decimos de dar incluso el salto a la NFL, ya tiene firmados cuantiosos contratos con firmas de reconocido prestigio y carisma a nivel internacional como Subway, Gatorade o adidas, que le reportan suculentos beneficios al jugador de los Redskins.

En este último caso, el compromiso del jugador con la firma de las tres rayas es total y absoluto, aun cuando le toca “compatibilizar” esta identificación con adidas con el hecho de que todas las franquicias de la NFL están uniformadas por su gran rival, Nike, asunto éste que le depara no pocos quebraderos de cabeza a los embajadores de adidas dentro de la NFL al objeto de no ser sancionados en publicidad de productos que, en teoría, deberían corresponder a Nike.

Y en uno de estos casos  nos encontramos ahora, con una actuación de Robert Griffin III que, en su intento de protección de la marca que le paga (y muy bien, por cierto), la alemana adidas, no ha conseguido más que el efecto contrario: hacer la mejor campaña de publicidad para su gran rival, Nike.

Todo ocurrió ayer domingo en el encuentro con el que debutaron los Whashington Redskins en esta temporada de la NFL ante los siempre incómodos New Orleans Saints, equipo al que vencieron por 40-32 y en el que Griffin destacó por su enorme debut en la NFL, con un rendimiento que asombró a los que esperaban mucho de él y a los que no esperaban tanto. Como quiera que fuera, las crónicas no dejan de alabar el extraordinario partido con el que Griffin debutó en la NFL.

Pero lo que quizás fue también noticia por motivo de Griffin fue por una cuestión ajena a lo estrictamente deportivo. Como os cuento, Griffin es uno de los principales embajadores de adidas dentro de la NFL, el caballo de troya con el que la firma alemana ha querido torpedear a Nike. Y el compromiso del jugador, muy involucrado con sus sponsors personales, con la marca queda fuera de toda duda. Hasta el punto de que ayer hubo un hecho que hizo acaparar todos los focos hacia Griffin aunque, muy a su pesar, probablemente haya conseguido el efecto contrario a lo que pretendía. Como sabéis, Nike es el sponsor técnico oficial de las 32 franquicias de la NFL. Y Grifffin, icono de adidas, pretendió hacer un guiño a la marca hasta el punto de que salió a calentar al Superdome justo antes del encuentro con una camiseta de Nike totalmente blanca de los Redskins para tal efecto. La camiseta, inmaculada, sólamente estaba alterada en su color por el nombre de los Redskins y por el logotipo de Nike. Y a Griffin, al objeto de hacer un guiño a su marca, a adidas, no se le ocurrió otra cosa que estampar la palabra “Heart” con un único objetivo, “ocultar” el logo de Nike.

Obviamente, Griffin, que ya era centro de atención mediática como consecuencia de su debut, logró acaparar hacia él todos los focos por dicho “Heart”, lo que provocó que un efecto contrario a lo que buscaba. Si lo que verdaderamente pretendía era disociar su imagen de la firma Nike, verdaderamente no lo consiguió. Así, el ocultar el logo de Nike tras la “H” de “Heart” consiguió el efecto contrario y logró para la firma norteamericana una exposición mediática que probablemente no hubiera tenido de no haber existido esa iniciativa de Griffin.

Desde adidas, muy probablemente habrán alabado el loable propósito de Griffin aunque, que duda cabe, dado los resultados obtenidos, es más que seguro que habrán recomendado que se abstenga de iniciativas de este tipo, o al menos se las consulte, vistas las consecuencias beneficiosas que para su gran rival Nike consiguen. Ahora, más que nunca, quizás venga bien el dicho de “zapatero, a tus zapatos”.