El grupo Doyen entra en guerra con el Sporting de Portugal

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Marcos Rojo con la camiseta del Sporting de Portugal
  • El club lisboeta entra en confrontación directa con uno de los más importantes fondos de inversión llegados en los últimos años al mundo del fútbol

Que el mundo del deporte en general y del fútbol en particular se está volviendo un producto cada vez más alejado del deporte en sí para convertirse en un mercado puramente comercial, es algo de lo que ya hemos hablado en más de una ocasión en un medio como Marketing Deportivo MD, especializado en todos los asuntos de negocios y marketing en el mundo del deporte.

Y buena prueba de ello es la última polémica que se ha suscitado entre el Sporting de Lisboa portugués con uno de los principales fondos de inversión que han visto en el mundo del fútbol una nueva oportunidad de negocio a través de la representación de los futbolistas: el grupo Doyen.

El fallido fichaje de Marcos Rojo por el United, desencadenante

La enrarecida situación en la que se ha inmerso uno de los principales clubes de la Primeria Liga, el Sporting de Portugal, con uno de los principales fondos de inversión encargados de la gestión de los derechos federativos de muchos futbolistas de primer orden, el Grupo Doyen, ha vuelto a poner de manifiesto el poder cada vez mayor que van adquiriendo este tipo de agentes dentro del fútbol internacional.

La situación tiene un desencadenante claro: la negativa del club lisboeta a traspasar al Manchester United al argentino Marcos Rojo, de quién Doyen posee el 75% de los derechos económicos del jugador, y al que el Sporting de Portugal tiene valorado en más de los 20 millones de euros que el United llegó a ofrecer por el mismo, una cuantía a todas luces insuficiente para los mandatarios lisboetas (que exigen una cifra como mínimo de 30 millones de euros para comenzar a dialogar) pero que en el citado fondo de inversión veían como una cantidad más que aceptable.

Doyen presiona al club

Sin embargo, la actitud del grupo Doyen, lejos de tratar de llegar a un acuerdo más cercano y positivo a los intereses del club, se tradujo en una presión insoportable hacia el club hasta el punto que la propia entidad deportiva ha denunciado la postura adoptada por el jugador y respaldada por Doyen de declararse en rebeldía para forzar su salida con destino a Manchester.

La versión desde Doyen es totalmente opuesta a la que argumentan desde el club y manifiestan que todo nace en el incumplimiento del club de facilitar la salida del jugador en caso de que llegase al club una oferta lo suficientemente atractiva deportivamente hablando para el jugador, algo que consideran realizado con el interés del United en el argentino. Sin embargo, Doyen ha comenzado a filtrar información concerniente al acuerdo alcanzado con el Sporting en el momento de acordar el traspaso desde el Spartak de Moscú del argentino hacia el club luso, donde siempre según Doyen, al Sporting le daría igual que el jugador fuera traspasado por 20 o por 30 millones pues el dinero que percibiría en contraprestación no variaría, versión con la que el club no está de acuerdo.

Vista la repercusión del asunto y la posible pérdida de imagen internacional del grupo, Doyen se ha apresurado a afirmar que, en cualquier caso, la decisión corresponde al jugador y al club y en ningún momento, ni en este caso ni en ningún otro, el grupo ha ejercido presión para que un jugador fiche o abandone un determinado club. Doyen está muy vinculado a jugadores como Falcao, Casemiro, José Antonio Reyes o Álvaro Morata, con los que tiene diferentes tipos de acuerdo.