El curioso equilibrio de CR7 y Messi en sus relacciones con adidas y Nike

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Son jóvenes, los dos mejores futbolísticas de todo el mundo y valiosamente mediáticos para las firmas comerciales. Cristiano Ronaldo y Leo Messi son dos iconos por el que suspiran las marcas comerciales de medio mundo. Pero si nos centramos en la dupla Adidas-Nike, tanto el portugués como el argentino suponen el punto de equilibrio que gobierna la situación de rivalidad a nivel mundial en ambas marcas.

Como todos muy bien sabréis, Adidas es el actual sponsor técnico del Real Madrid. La marca de las tres rayas viste al conjunto blanco desde el año 1998 en el que es su segundo periodo equipando al conjunto madridista después de su primer periplo allá por el año 1980 que le llevó hasta el año 1984. Esta segunda etapa con el conjunto madridista ha sido recientemente renovada por ambas entidades prolongándola hasta el año 2020 en un acuerdo multimillonario firmado por las partes que le reportará al club que preside Florentino Pérez una cifra que rondará los 40-50 millones de euros anuales.

Por su parte, el gran rival del cuadro madridista podríamos decir a nivel mundial, el FC Barcelona, tiene como firma encargada de suministrar sus equipaciones a la norteamericana Nike, que llegó al cuadro catalán en el año 1998 en un contrato de diez años de duración que supondría para el cuadro azulgrana el ingreso de unos 125 millones de euros. El contrato fue renovado dos años antes de su finalización, en el año 2006, lo que permitió prolongar la relación durante otros cinco años y que supondría para el club la llegada de 150 millones de euros.

Dos grandes marcas para dos grandísimos equipos. Y sin embargo, a cada una de ellas le falta el broche a su relación con ambos clubes. Se da la paradoja de que ninguna de las dos marcas ha sido capaz de llevarse a su portfolio al respectivo crack de cada conjunto, esto es, Adidas no ha sido capaz de incorporar a su equipo de embajadoras al crack del equipo madridista, al que recordemos que viste, Cristiano Ronaldo, ni Nike ha sido capaz de incorporar al crack del equipo azulgrana, al que recordemos que viste, Leo Messi.

Tanto uno como otro, cual caballo de troya, son embajadores de las marcas rivales que visten a sus respectivos clubes. Y ahí reside el complejo equilibrio en el que se mueve este complicado sector. Así, tanto Real Madrid como FC Barcelona encabezan, junto con el británico Manchester United, también en manos de Nike, el ranking de clubes que más camisetas venden a nivel mundial: Nike con el FC Barcelona y Adidas con el Real Madrid. Y se da la paradoja que, casualmente, estas posiciones la consiguen gracias al apoyo inestimable de jugadores, Cristiano Ronaldo y Leo Messi, que tienen como sponsor personal a su gran rival respectivamente: CR7 a Nike jugando en un club Adidas y Leo Messi a Adidas jugando en un club Nike.

Las cuentas son bastante claras al respecto y ambas compañías deben estar enormemente agradecidas a jugadores de las compañías rivales. Así, lejos de toda duda queda la supremacía en el FC Barcelona respecto al jugador que más camisetas vende en el equipo azulgrana: Leo Messi, precisamente jugador Adidas, que le está haciendo un enorme favor a su gran rival Nike. Sin embargo, esta posición tiene su contrapunto en el equipo de la capital de España, donde CR7 se ha alzado a la primera posición, con mucha diferencia, de las camisetas más vendidas dentro del cuadro blanco: caso similar al de Messi pero al contrario: CR7, jugador Nike, que le está haciendo un enorme favor a su gran rival Adidas.

¿Hasta cuando? Pues la situación no parece incomodar demasiado a ninguna de las dos marcas toda vez que son más que conscientes del enorme beneficio que la misma hace para cada una de ellas en una especie de pacto de no agresión. No hay que dudar que tanto una como otra harían (y de hecho los movimientos entre bambalinas no brillan por su ausencia precisamente) lo que fuera por incorporar a sus equipos de embajadores a estos jugadores. Pero lejos quedan las enormes disputas (al menos públicamente) por hacerse por ellos. Sin embargo, ninguno duerme tranquilo ante la constante amenaza del eterno rival por llevarse a su particular joya de la corona.

Dos marcas, dos jugadores, dos clubes y dos situaciones que equilibran un entramado complejo que, de no ser así, posiblemente alterarían el status quo existente actualmente en el mercado.