El coronavirus también arrasa los Juegos Olímpicos

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Tokyo 2020
  • El aplazamiento de los Juegos, que debían disputarse en este 2020, hasta el año próximo va a generar pérdidas multimillonarias en todos los estamentos implicados en su organización
  • El Comité Olímpico ya hace números sobre el coste real que dicho aplazamiento supondrá en su organización y en los sponsors oficiales

Aunque era algo que estaba en el entorno desde el comienzo de la crisis allá por el mes de noviembre de 2019 en China, lo cierto es que la presión que se ha ido vertiendo sobre el Comité Olímpico Internacional según la situación de emergencia sanitaria provocada por el Covid-19 se iba extendiendo a nivel mundial, ha terminado por provocar una decisión que se ha ido repitiendo en cuantos acontecimientos y competiciones deportivas nacionales e internacionales se iban a disputar durante este 2020: el aplazamiento, cuando no suspensión definitiva, de los mismos hasta el año 2021.

Presión de los Comités Olímpicos nacionales

Los primeros en manifestarse claramente en contra de la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 fueron los Comités Olímpicos de Canadá y Australia. Ante la ambigüedad mostrada por el Comité Olímpico Internacional y el Comité Organizador de la cita olímpica de este año en Tokyo respecto al aplazamiento de la cita olímpica, los máximos dirigentes nacionales de dichos países informaron al COI de su no participación en la misma de persistir en la intención, por parte del máximo organismo rector para temas olímpicos, de celebrar dicho acontecimiento en los próximos meses.

No fueron los únicos. A raíz de esa declaración, otros Comités nacionales fueron manifestándose en el mismo sentido aunque todo el mundo reconoce dentro del sector que el actor desencadenante que provocó, en gran medida la decisión de aplazamiento por parte del COI de los Juegos Olímpicos hasta el año 2021 fue el anuncio del USOC, Comité Olímpico Estadounidense, de no acudir a la misma de celebrarse en este 2020.

Pérdidas multimillonarias

Así las cosas, y tomada la decisión, al Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 y al Comité Olímpico Internacional tan sólo les restaban por calcular el coste económico que dicha decisión iba a suponer. Y no es pequeño. En primer lugar, y de modo muy directo, la decisión tendrá un importante impacto económico sobre la economía japonesa. Prestigiosas consultoras internacionales ya han cifrado dicho impacto económico como poco en unos 5.000 millones de dólares que se esperaba que tendría la celebración de los Juegos en términos de consumo asociado en el país nipón. Eso en consumo directo sobre la economía japonesa. Sin embargo, al Comité Organizador le supondrá algo más.

Se estima que la organización del evento implicaba la contratación de casi 5000 personas en tareas organizativas, de apoyo y de gestión que ahora serán despedidas a la espera de la celebración del acontecimiento el año próximo. Además, solo en sponsors y patrocinios se vendieron más de 3.500 millones de dólares, más del doble de cualquier edición anterior de unos Juegos Olímpicos, dinero que dichos patrocinadores y sponsors ya están intentando renegociar, cuando no solicitando la devolución, tanto al COI como al Comité Organizador.

Para hacernos una idea más detallada, tanto el COI como el Comité Organizador preveían, antes de la situación de emergencia sanitaria que vive el planeta, unos ingresos de casi 7.000 millones de dólares, batiendo récords respecto a lo obtenido en citas olímpicas anteriores, cantidad que ya reconocen abiertamente que no podrán alcanzar.

Contagio mundial

Pero dichas pérdidas no se limitan al ámbito local. A nivel internacional este aplazamiento también implica un impacto negativo importante en patrocinadores, sponsors y organizaciones de todo el mundo. Se estima que muchos de los principales patrocinadores de los Juegos Olímpicos ya habían adelantado del orden del 50% de sus acuerdos de patrocinio, que oscilaban entre los 200 millones de dólares que había que desembolsar para entrar dentro del programa de Partners Olímpicos hasta los casi 1.500 millones de dólares que acordó pagar la NBC norteamericana por hacerse con los derechos exclusivos de los Juegos sólo en los Estados Unidos.

Y la cosa no para. Firmas de todo el mundo que, de un modo u otro, se habían unido a los Juegos de Tokyo 2020 ya hacen estimaciones sobre las pérdidas que el retraso va a suponer en sus cuentas y para muchas la situación se antoja poco menos que inviable. En el Comité Olímpico Internacional son conscientes de dicho impacto y están analizando la manera para que el mismo no repercuta tan negativamente en los sponsors oficiales. No en vano, se estima que el fondo de imprevistos y contigencias del que dispone el COI minorará el alcance de dicho impacto negativo pero tan solo a nivel interno. El gran trabajo que queda por hacer ahora es que esa minoración del alcance negativo de dicho aplazamiento sea extrapolable a cuantas organizaciones, entidades y patrocinadores oficiales forman parte del roster oficial de los Juegos Olíimpicos de Tokyo 2020.