El complejo entramado Nike-Adidas en el fichaje de David Beckham por el PSG

0

Cinco y media de la tarde. Estadio Parque de los Príncipes de París, sede donde juega sus encuentros el considerado ‘nuevo rico’ del fútbol europeo, el PSG. Precedido por el jeque Nasser Al-Khelaifi, dueño, presidente y propietario actual del equipo parisino, aparece en la sala de prensa del citado estadio la mediática figura del jugador británico David Beckham.

La citada sala, completamente abarrotada de medios de comunicación de todo el mundo deseosos de cubrir el evento, en el que se da a conocer la vinculación del jugador británico con el conjunto parisino hasta final de temporada. Su sueldo, haciendo una horquilla entre todos los rumores existentes, entre los 500.000 euros y 700.000 euros mensuales, cuantía que el propio jugador se ha apresurado a afirmar que donará a organizaciones benéficas de París que velen por los derechos de los niños más desfavorecidos. Un fichaje clave del conjunto francés y quizás el movimiento de más renombre en este apagado mercado de invierno en cuanto a fichajes se refiere dentro del mundo europeo.

Hasta aquí, podríamos decir que esta fue la realidad acontecida en el día de ayer desde un punto de vista estrictamente deportivo. Pero, como es más que evidente, en Marketing Deportivo MD, vamos a analizar todas las aristas que tiene la llegada al conjunto galo del jugador británico. Y la mayor parte de estas vertientes tienen como protagonistas a Nike y Adidas, nuevamente, en otro capítulo más de su particular visión del deporte y del peculiar análisis que, bajo su prisma, se puede realizar dentro de cualquier movimiento que se produzca en el deporte mundial en general y del fútbol, en este caso, en particular.

La pregunta que debemos hacernos es: ¿Quién pierde con el fichaje de Beckham por el PSG? O en positivo, ¿Qué marca resultará más beneficiada por el mismo?

A primera vista, en principio, parece ser que las dos firmas tienen más que motivos suficientes para valorar positivamente la llegada del inglés al fútbol francés. Por varios motivos. Sobre todo dada la repercusión mediática del jugador.

Así, en Adidas están de enhorabuena. Han logrado ‘meter’ en pleno territorio Nike a uno de sus mayores representantes a nivel internacional, con el aliciente de que este representante de Adidas no es uno cualquiera sino que, probablemente, sea el embajador más mediático, junto con Messi, que posee la marca dentro del mundo del fútbol. Buena prueba de ello es el aluvión de medios que se dieron cita ayer para cubrir la noticia, hecho éste aún más destacable si tenemos en cuenta que se trata de un jugador en la recta final de su carrera y con 37 años a sus espaldas. Sin embargo, Adidas ha marcado una ‘pica en Flandes’ con el fichaje del jugador por el club galo. Consigue, al igual que sucede con Messi en el FC Barcelona, introducir a un importante embajador dentro de territorio Nike, con lo que podrá aprovechar iniciativas que sólo Adidas sabe poner en marcha para sacar el máximo partido a dicho acuerdo y que, como a veces ocurre en el caso de Messi, los aficionados identifiquen al jugador más con la marca que lo viste a nivel personal que con la firma que equipa al conjunto al que pertenece.

En Nike tienen el mismo motivo de alegría, pero desde el punto de vista contrario al que tiene Adidas. La llegada de uno de los mayores embajadores de Adidas, como ocurre en caso de Messi con el FC Barcelona, al conjunto galo, del que es sponsor técnico hasta el año 2015, uno de los clubes que más portadas está copando ultimamente mediáticamente hablando con la llegada del jeque Nasser Al-Khelaifi y sus petrodólares a la ciudad de la luz, supondrá que, a pesar de no tener el patrocinio personal sobre el jugador, todos los fines de semana se pueda ver a un jugador Adidas promocionando a Nike durante sus encuentros. En definitiva, es la misma situación que explicaba en el párrafo anterior para Adidas, pero al revés.

Y mientras, tenemos al jugador. Un deportista que durante la mayor parte de su carrera, salvo la etapa final en el Manchester United, donde en sus inicios vistió Umbro para posteriormente lucir Nike, ha jugado en equipos de la firma Adidas, con lo cual, esta situación de ahora est totalmente novedosa para jugador y para ambas firmas. A saber: Real Madrid, Milan y L.A. Galaxy. Es más, esta ‘dualidad’ puede hasta favorecerle, puesto que permite abrir una ‘vía de escape’ hacia Nike en una posible salida de Adidas. O lo que es lo mismo, el jugador podrá jugar la baza de Nike, cuyo interés por el inglés ha dejado patente en varias ocasiones, ahora con mucha más fuerza cuando negocie su contrato con la firma alemana.

En definitiva, una situación que a buen seguro, salvo a jugador, incomoda sobre manera a ambas firmas. O, si lo queremos ver desde el punto de vista positivo, satisface en cierta medida a las dos. El que está claro que gana es el PSG, cuya incorporación, al igual que sucedió con el fichaje de Pep Guardiola por el Bayern de Munich, eleverá al club parisino a un escalafón mediático importante reservado hasta ahora para las grandes escuadras europeas con los jugadores más importantes del mundo. La exposición de la marca ‘PSG’ se multiplicará exponencialmente y a buen seguro que el club comenzará a sacarle rendimiento de manera inmediata con la incorporación de nuevos sponsors comerciales que quieran ver unida su imagen a la del club donde juega el británico. Es más, así parecía desprenderse de las palabras de su nuevo presidente cuando decía que “el futbolista británico ayudará a que el club se convierta
en uno de los grandes de Europa”. El primer paso, el de el interés mediático por el PSG con la llegada de Beckham, ya lo ha logrado.