El Clásico, el posible gran objetivo de las botas de Neymar

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Neymar Málaga
Momento en el que Neymar provoca la primera amarilla en su partido ante el Málaga
  • Pocos son ya los que dudan que todo se trata de una campaña comercial de la firma norteamericana que puede traerle consecuencias muy poco afortunadas no sólo al jugador sino también a su club, el FC Barcelona

Cinco veces en los dos últimos meses.  Cinco partidos diferentes en los que el internacional brasileño ha tenido problemas en sus botas y que tuvieron su punto culminante el pasado sábado, ante el Málaga, cuando vio la primera amarilla (clave para ser expulsado posteriormente) nuevamente por atarse las botas y entorpecer, con ello, el saque de una falta por parte del equipo rival. Un problema recurrente, el de sus botas, que ha comenzado a poner el punto de mira en la multinacional norteamericana Nike, firma que lo patrocina, y que podría estar recurriendo a una práctica tan antigua casi como el propio marketing deportivo dentro del fútbol moderno.

El pacto Pelé versión 2.0

La “obsesión” de Neymar por sus botas dentro de los terrenos de juego y su más que posible vinculación con una estrategia comercial de la firma que lo patrocina no es, ni mucho menos, algo nuevo. Ya hablábamos de ello hace tan sólo unos días cuando informábamos que es una versión mejorada del conocido como Pacto Pelé, la estrategia que en el Mundial de 1970 puso en marcha Puma con otro brasileño, Pelé, y que le costó la enemistad para toda la vida de su hermanastra adidas.

La estrategia en cuestión es tan clara como simple o sencilla a la vez: se fija el objetivo en una de las grandes estrellas de la compañía en cuestión, embajador de la compañía a escala mundial y capaz de atraer para sí todos los focos de las cámaras ante cualquier movimiento. Una vez focalizado el objetivo, tan sólo es necesario un pequeño gesto, tan simple como atarse unas botas o cambiarse las mismas, para que todas las miradas, para que todos los objetivos, se centren en él. Si el hecho en sí se repite continua y progresivamente en los últimos encuentros, la exposición de la compañía se multiplica de manera exponencial, puesto que la expectación se incrementa.

Objetivo: El Clásico

Si, además, el azar juega de parte de dicha estrategia (que no de los intereses del club) con una amarilla capaz de crear la suficiente polémica en torno al asunto como sucedió el pasado sábado, esa exposición-expectación para el siguiente encuentro se multiplica de manera exponencial. Todo en orden. Todo dentro de los límites fijados salvo por un pequeño detalle: las palabras que el jugador dedicaba al cuarto árbitro cuando abandonaba el terreno de juego que pueden dar al traste con el siguiente objetivo: El Clásico.

PSGValenciaGranadaSevillaMálaga. Pocos son ya los que dudan que todo podría deberse a una estrategia comercial de la firma que lo patrocina. Indudablemente, sea o no cierto, la exposición que Nike ha ganado con el problema de las botas de Neymar ha sido muy superior a la que habría tenido en estos partidos (hablamos de más de la que ya tiene, no olvidemos que Nike es sponsor técnico del FC Barcelona) de no haber mediado el problema de las botas por medio. Y todo podría tener como gran punto y final un objetivo: El Clásico, un encuentro de resonancia mundial en el que las marcas suelen entregar a sus grandes estrellas nuevas botas para estrenarlas durante el partido.

El marketing negativo

Todo apunta que podría ser la gran estrategia de Nike con el asunto de las botas de Neymar. Y no sería nada descabellado pensar así. En los últimos años, tanto adidas como Nike han dado a sus principales embajadores, Leo MessiCristiano Ronaldo, nuevas botas para cada Clásico que han disputado en una estrategia que también han seguido otras compañías como Griezmann y Puma en los derbis ante el Real Madrid.

Y todo parecía seguir el plan previsto de no haber existido por medio dos hechos claves: la expulsión ante el Málaga y la derrota del FC Barcelona en dicho encuentro. Ello ha provocado que todos los focos efectivamente se centren en las botas de Neymar y en la marca Nike, aunque a un coste muy superior al que quizás la firma habría previsto, con un impacto bastante negativo en su imagen. Un sondeo interno realizado por Marketing Deportivo MD durante este fin de semana reflejaba el malestar en el aficionado culé por lo que considera una cuestión meramente comercial del jugador y la marca norteamericana.

Pero, a pesar de ello, de ese posible impacto negativo, a nadie se le escapa que la jugada ha salido redonda: ahora sí, todo el mundo habla de Nike y de las botas de Neymar, lo que podría tener su gran conclusión en El Clásico del Bernabéu, un encuentro en el que se decidirá la liga dentro de dos jornadas y en el que todo el mundo estará pendiente de las botas de Neymar, que bien podrían ser un nuevo modelo. Todo estaría saliendo a pedir de boca para los intereses de la compañía de no ser por un pequeño detalle: los aplausos al cuarto árbitro pueden dejar al brasileño, y por ende a Nike, sin el tan ansiado Clásico, algo que acabaría con esta versión moderna del conocido Pacto Pelé.