El Chelsea condiciona su continuidad en la élite a un nuevo estadio

0

El Director Ejecutivo del Chelsea, Ron Gourlay, ha manifestado que si el club londinense pretende mantenerse en la élite del fútbol europeo y mundial es necesario, casi imprescindible, abandonar Stamford Brigde y mudarse a un nuevo estadio.
Así de contundente se ha expresado tan sólo un día después de que el conjunto de Abramovich eliminara al FC Barcelona en las semifinales de la Champions y accediera a la gran final del próximo 19 de mayo en donde le espera el conjunto alemán del Bayern de Munich.

“Necesitamos un estadio con mayor capacidad, no sólo de público, sino también de generar ingresos a través de los nuevos sistemas de mercadotecnia existentes en los complejos deportivos más modernos. El Chelsea no se puede permitir continuar en un estadio con poco más de 40.00 aficionados. Necesitamos otro mucho más moderno que dé cobijo al menos a 60.000 aficionados”, sentenció.

Sin embargo, tal y como ya os conté por aquí (Ver Artículo en MD) el propio Chelsea comunicó hace poco que el anhelo de construir un nuevo estadio que albergue los encuentros del conjunto británico quedaban en nada al conocerse los costes
que el mismo requeriría: tres años para su construcción y más de 720
millones de euros a invertir. La propuesta, presentada a la Chelsea
Pitch Owners (CPO), propietaria de los terrenos, ha sido rápidamente
rechazada por la misma, junto con la posibilidad de vender el estadio para hacer frente a la construcción del nuevo.

La CPO es una organización sin ánimo de lucro, creada en el año 1997 y que adquirió en dicho año la plena propiedad del Stamford Bridge y los derechos del nombre del Chelsea Football Club al objeto de salvaguardar los mismos frente a los especuladores. La CPO también es dueño del nombre Chelsea Football Club, el cual está sujeto a que el equipo juegue sus partidos como local en Stamford Bridge. Esto significa que si el Chelsea decidiera cambiar de sede, el nombre Chelsea Football Club no podría volver a ser utilizado sin la autorización del 75% de los accionistas de la CPO. En numerosas ocasiones se han hecho intentos desde el centro del club para volver a recuperar la propiedad plena sobre el estadio y el nombre, intentos que no obstante han sido vanos.

Así las cosas, Abramovich deberá desplegar sus mejores armas de convicción para tratar de hacerse con el apoyo de al menos ese 75% de la CPO. En caso contrario, como dice Gourlay, deberán plantearse su status dentro del fútbol internacional.