El Celta explora la vía del naming para Balaídos

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Estadio del Celta de Vigo
  • El presidente de la entidad celtiña no descarta buscarle un patrocinador a Balaídos
  • Seguiría de este modo los pasos dados en su día por el RCD Mallorca, el Osasuna o más recientemente, el RCD Espanyol

Son pocos los especialistas en marketing deportivo que ponen en duda que, en el medio plazo, el futuro de los clubes de fútbol pasará, en lo concerniente a sus finanzas, por la explotación de vías de patrocinio hasta ahora inexploradas comercialmente hablando.

Y dentro de estas nuevas fuentes de ingresos que serán necesario explotar, adquiere una particular importancia y nombre propio el asunto de los naming rights de los estadios, un hecho casi normal en otras latitudes y en otros deportes (sobre todo en los Estados Unidos) pero que en Europa en general y en España en particular, está todavía en una etapa muy temprana.

El Celta, el último en interesarse por esta vía

Así, y en relación a todo esto, el último de los clubes españoles interesados en tratar de explorar para su posterior explotación comercial esta nueva vía ha sido el Celta de Vigo que, en declaraciones de su presidente, Carlos Mouriño, no descartó en un futuro próximo alcanzar acuerdos con multinacionales interesadas en dar nombre al estadio de Balaídos o, al menos, en ponerle un apellidos como paso previo y adaptativo a la posterior consolidación como nombre único del club.

El Celta considera que dicha posibilidad no es un mero brindis al sol sino que es una vía inexplorada e infraexplotada en la considerada mejor liga del mundo y que sin embargo es uno de los patrocinios que mayor rendimiento genera en la economía de los clubes con un tipo de activo, como es el estadio, al que generalmente se infravalora comercialmente hablando.

El camino propuesto por Real Madrid y FC Barcelona

Aunque en España la senda de la explotación comercial del naming right de los estadios la comenzó el RCD Mallorca bautizando al estadio como el ONO Estadi o, después, el Iberstar Stadi, y le siguieron clubes como el Osasuna (con el Reyno de Navarra) o más recientemente el Espanyol y su acuerdo con Power 8, el verdadero impulso a este tipo de patrocinio lo han dado, otra vez, los gigantes de la liga española: el Real Madrid, el FC Barcelona y el Atlético de Madrid.

Y casualmente dicho impulso no ha venido de la práctica efectiva, sino de una declaración de intenciones para poder financiar los proyectos de reforma de sus respectivos estadios en el caso de blancos y azulgranas, o en el caso del Atleti, en su mudanza a su nuevo estadio.

Sea como fuere, lo cierto es que al fútbol español está llamando cada vez con más fuerza a su puerta la figura del patrocinio de los estadios. El naming right ha llegado y ha venido para quedarse.