El boxeador Manny Pacquiao mete en un lío a Nike con el colectivo gay

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Menudo el lío en el que ha metido el boxeador Manny Pacquiao a la firma norteamericana Nike con sus declaraciones acerca del matrimonio homosexual.

La historia comienza hará más o menos una semana cuando Barack Obama hizo un guiño al fortísimo lobby gay norteamericano al realizar unas manifestaciones en una entrevista concedida a la cadena ABC
en las que decía que creía en el matrimonio como un derecho para todas las personas sin
importar que fueran del mismo o distinto sexo. Hasta aquí nada relevante para una firma de ropa deportiva como es Nike. El problema aparece para la misma cuando, uno de sus embajadores de marca, y una de las más firmes apuestas de Nike en el mundo del boxeo, el filipino Manny Pacquiao, campeón de peso wélter de la Organización Mundial de Boxeo, y de fuertes creencias religiosas, contraataca a las afirmaciones del presidente de los Estados Unidos con otras manifestaciones no menos polémicas que las primeras, y que han encendido todas las luces de alarma en la compañía Nike.

Manny Pacquiao, en base a sus fuertes creencias religiosas, no dudó en salir a la palestra y, en una entrevista concedida al National Conservative Examiner, consideró las mismas como un ataque a Dios y que “Barack debería leer la Biblia para aplicar la
palabra a la sociedad”. Pero no quedó ahí la cosa. Pacquiao, en la misma entrevista, citó los pasajes de Levítico 20:13 donde Dios condena a las personas del mismo sexo que sostengan relaciones sexuales: “Si alguno
se acuesta con varón como los que se acuestan con mujer, los dos han
cometido abominación; ciertamente han de morir. Su culpa de sangre sea
sobre ellos”.

Estas polémicas declaraciones no han pasado desapercibidas al gigante de ropa deportiva, a la marca Nike, a la que Pacquia ha puesto en el punto de mira de la comunidad gay norteamericana. Desde Nike se han apresurado a manifestar que son afirmaciones que para nada tienen que ver con el sentimiento de la compañía, ciñéndose al ámbito estrictamente personal del boxeador, en un intento de evitar entrar nuevamente en polémicas con un colectivo que ya en el año 2008 creó un auténtico cisma dentro de la compañía debido a una polémica campaña que los norteamericanos pusieron en marcha para promocionar unas nuevas zapatillas.

En aquel momento, Nike lanzó la campaña “That ain´t right”, “No es correcto”, con el objetivo de promocionar sus nuevas zapatillas Hyperdunk. En esta campaña, se veía a dos jugadores de baloncesto, uno de los cuales tenía la cabeza entre las piernas del otro, y en este escenario, la frase “That ain´t right”. La respuesta a la polémica campaña por parte del colectivo gay norteamericano fue tal que Nike se vio obligada a retirar la misma del mercado e incluso a sacar un comunicado de disculpas en la que afirmaba que para nada estaba en su intención ofender a la libertad sexual de las personas. Como quiera que fuere, el hecho real es que la compañía recibió un duro golpe por parte de este colectivo que se tradujo en un boicot a los productos Nike por parte de este lobby, que a su vez trajo como consecuencia una ligera, pero ‘inquietante’ según fuentes de la propia Nike, caída en las ventas, preocupada ante la posible magnificación y extensión de dicha amenaza.

Ahora, cuatro años después, y una vez vivida en primera persona aquella experiencia, las declaraciones de uno de sus ‘ahijados’, Manny Pacquiao, han puesto otra vez en el disparadero a la compañía, más con los antecedentes expuestos, que trata por todo los medios de separar esas manifestaciones de la línea y pensamiento de la marca, con el objetivo de no volver a revivir la situación creada en 2008.

La relación de Nike y Manny Pacquiao se remonta al año 2009 y desde entonces es uno de los emblemas de la marca para un deporte en auge como es el boxeo, lanzando una propia línea de ropa con la imagen del boxeador.