El Barça recela del nuevo escudo del PSG

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Año 2011. Los petrodólares llaman a la puerta de un grande venido a menos dentro del fútbol francés, el PSG, en serios problemas económicos, que ven en la llegada del dinero procedente del petróleo la única salida a su mermada y complicada situación.

La propuesta de adquisición procede, nada más y nada menos, que de Qatar Investment Authority, el Fondo Soberano de Inversión de Qatar, que, a través de su rama para el deporte, Qatar Sports Investment, en una oferta ‘irresistible‘, se logra hacer con el 70% de la propiedad del club francés. El 30% restante queda en manos de Colony Capital y Butler Capital Partners, que tan sólo un año más tarde, caen seducidos por los más de 100 millones de euros que Qatar Sports Investment pone sobre la mesa para hacerse con el 100% de la propiedad parisina.

A partir de este momento, el club, presidido por el jeque Tamim Bin Hamad Al Thani –primo del presidente del Málaga–, se convierte en el club más rico y poderoso de toda Francia y uno de los más fuertes a nivel mundial. Los acontecimientos desde entonces se precipitan. El fondo de inversión qatarí quiere rentabilizar su descomunal inversión a la mayor brevedad posible y comienza a tomar decisiones encaminadas a reorientar la posición del conjunto parisino no sólo dentro del fútbol francés, sino lo que es más importante, a escala internacional. Para ello, se adopta una agresiva estrategia orientada a que el conjunto galo se logre hacer un hueco entre la élite del fútbol mundial.

La llegada de grandes estrellas es uno de los primeros pasos, hecho éste que consiguen a base de talonario. El último en llegar, David Beckham, ha centrado en el club de París todos los focos mediáticos que lleva junto a él el jugador británico. Nuevos sponsors, contrataciones multimillonarias, estrategias de marketing orientadas a abrir mercados en latitudes hasta ahora impensables para los parisinos…. En definitiva, un lavado de imagen en toda regla que han logrado situar al conjunto galo en el foco de atención del panorama futbolístico mundial.

Y dentro de toda esta euforia que se ha desatado entre los aficionados del conjunto francés, hay otros, recelosos de dejar al club en manos árabes, que se preguntan qué es lo que el PSG deberá dar a cambio. No son pocos los que consideran que el enorme salto de calidad, tanto a nivel deportivo como a nivel económico y de prestigio, que ha dado el conjunto francés con la llegada de dinero contante y sonante a Paris conllevará, antes o después, la asunción por parte de los aficionados galos de una serie de contraprestaciones que la institución, como tal, deberá llevar a cabo a cambio de esa inversión.

Y parece ser que ya tenemos aquí la primera de estas contraprestaciones. El pasado viernes, el conjunto parisino presentaba por todo lo alto el que es su nuevo escudo, un logotipo diseñado para adaptar al conjunto francés a los nuevos tiempos en lo referente a la imagen de marca y, como dijeron en su presentación, un escudo “para soñar a lo grande” (Podéis ver la noticia aquí en MD del pasado sábado).

El nuevo escudo, el séptimo en la historia del PSG, se centra en la universalidad que se le quiere dar al club y, para ello, quieren aprovechar la enorme imagen que PARIS tiene a escala mundial, aprovechándose de este trabajo que la capital francesa ya le tiene hecho al conjunto a nivel de marca en el plano internacional. Con esta excusa, los responsables del departamento de marketing del conjunto francés pretenden capitalizar, como digo, el principal activo de su marca: París. “La Ciudad de la Luz”, icono ilustre en todo el planeta,
constituye una llama espléndida para alumbrar el camino del París
Saint-Germain hacia la élite del deporte. Por eso es que, en este nuevo
logotipo, el nombre de la capital francesa aparece resaltado, y la Torre
Eiffel ocupa el corazón del blasón. Al pie de la torre, figuran el
nombre de Saint-Germain y uno de sus símbolos, la flor de lis.

Hasta aquí, todo parece normal. ¿O quizás no tanto? Los aficionados más avezados ya habréis podido observar uno de los principales cambios llevados a cabo con respecto al escudo anterior. En toda la historia del PSG, hay un elemento que ha estado presente a lo largo y ancho de la misma en el escudo del club: la cuna real de Luis XIV por debajo de la afamada Torre Eiffel. Este elemento, dicha cuna, tan sólo ha estado ausente del escudo del PSG en dos ocasiones: en el primer escudo del club, que estuvo vigente del año 1970 a 1972, y en el escudo que lució el PSG en los años 1992 a 1996. En el resto de ocasiones, la cuna real era un elemento distintivo del escudo del conjunto parisino. Hasta ahora.

Muchos os preguntaréis que qué tiene que ver ésto con el nuevo escudo. La retirada de dicho elemento del escudo parisino no es un acto casual. Más bien al contrario, es toda una declaración de intenciones de los nuevos dirigentes. Así, el fondo qatarí que domina los designios del club galo ‘exigió’ la retirada de dicho elemento que consideraban ofensivo dentro del mundo árabe, pues a Luis XIV lo asocian a una dinastía que encabezó la lucha en las cruzadas. Y dicho y hecho. La cuna real ha desaparecido del escudo parisino en un intento de hacer menos ofensiva la imagen del club en los países árabes. Como guiño hacia los aficionados más críticos con la decisión se ha continuado maneniendo la flor de lis en el mismo.

Y he aquí donde comienzan los recelos del FC Barcelona. Qatar Sports Investment es también el fondo patrocinador del conjunto azulgrana, y uno de los responsables de que la entidad blaugrana haya cambiado el sponsor de su camiseta para el año que viene fijando como protagonista de la misma a Qatar Airways, que viene así a sustituir a la primera compañía en publicitarse en la camiseta azulgrana, Qatar Foundation.

A pesar de que el peso que Qatar Sports Investment tiene dentro de la organización azulgrana es bastante inferior al que posee dentro del PSG, en la entidad azulgrana existe un temor más que fundado sobre los rumores que apuntan a que Qatar Sports Investment ‘exigirá’ modificar el escudo del FC Barcelona para así hacer desaparecer del mismo la cruz cristiana de San Jorge, símbolo muy mal visto en terreno árabe, donde algunos países ya han eliminado la línea horizontal del mismo. Sin embargo, expertos en el tema afirman que este hecho sólo se produciría en el supuesto de que el FC Barcelona acabara en manos de jeques árabes, algo que, por el momento, no parece que tenga muchos visados de hacerse realidad.

No es algo nuevo dentro del mundo del deporte, y dentro del fútbol. Hace ahora casi un año analizábamos como el escudo del Real Madrid ‘perdía’ la cruz de la corona de su escudo para Oriente Medio al objeto de no herir las sensibilidades de una zona en la que se ubicará el megaproyecto de Florentino Pérez del parque temático del Real Madrid.

Los movimientos que está llevando a cabo Qatar Sports Investment están orientados hacia una mayor expansión y difusión de la marca ‘Qatar’, cuyo país será encargado de organziar el Mundial de Balonmano del año 2015 y el de Fútbol del año 2022. Además, en todo este proceso, se ha hecho con los derechos de la Ligue 1 francesa.

Y aunque muchos aún ven bastante lejos ese nivel de influencia de Qatar Sports Investment dentro del FC Barcelona, no son menos los que se aplican el refrán tan castellano de “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar“.

  • La dinastía de Luis XIV es la borbónica, y los borbones son posteriores a las cruzadas. Todo lo demás es especulación y tonterías…